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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Muestra plástica oaxaqueña, "Retícula Terrestre", en el José María Velasco

Muestra plástica oaxaqueña, "Retícula Terrestre", en el José María Velasco

Seríamos pintores con demasiadas pobrezas si tratamos de copiar a grandes paisajistas: Maximiliano Pérez

Blanca Ocampo

Con la presencia de autoridades del Instituto Mexiquense de Cultura (IMC) y artistas plásticos como Gonzalo Utrilla, Bernardo Campos y Arturo Díaz, en el museo José María Velasco de la ciudad de Toluca se inauguró la exposición plástica titulada Retícula Terrestre, del autor oaxaqueño Maximiliano Pérez Aquino.

Un paisaje sui generis

Se trata de una muestra antológica del pintor, pues está compuesta de obras terminadas en diversos años y que forman parte de distintas series. Si bien, Maximiliano Pérez Aquino no se reconoce como paisajista en forma, trata de presentar una interpretación pictórica del entorno aprovechando el juego de los colores y las texturas en la mayoría de los cuadros que presenta: "Escogí esta obra más o menos de paisaje por el museo mismo, en honor al maestro José María Velasco".

Aunque no descarta aún que pueda proponerse a partir del paisaje: "Seríamos unos pintores con demasiadas pobrezas si tratáramos de copiar a Indalecio, al mismo Velasco, a tantos y tantos paisajistas muy buenos Tenemos que ser más propositivos, enseñar que el paisaje no tiene que ser precisamente fotográfico ni bonito; tenemos que enseñar otra connotación, otra forma de ver el paisaje para ver que dentro de lo más recóndito y lo más árido, también hay belleza".

A lo que agregó la importancia de buscar constantemente el decir propio a través de la pintura por encima del afán comercial de la obra: "Cuando encontramos un hilo conductor para vender, los artistas a veces cometemos el pecado de empezar a hacer esa misma obra, esa misma obra porque esa es la que nos compran y no nos arriesgamos. Y cuando arriesgamos a veces no vendemos (...) Pero yo creo que es un deber y una obligación de los que creamos, de los artesanos, de los artistas, lograr brincar un poco ese hilo que nos va conduciendo para lograr una misma forma de pintar, porque entonces uno empieza a ser más propositivo".

Figurativamente abstracto

Tan diversas son las obras entre sí, que es posible encontrar unas más cercanas al figurativismo y otras intentando representar un ejercicio abstracto. Sin embargo, sí hay constantes: colores, formas y texturas, herencia evidente de la escuela oaxaqueña, como él mismo lo reconoce: "La gente sabrá si me he escapado un poco de la famosa escuela, porque pareciera que quisiéramos copiarnos entre todos los oaxaqueños. Mi obra no creo que se parezca, sin embargo el color y la forma sí las traigo de Oaxaca porque es de donde uno es, uno va cargando la tierra y no se puede sustraer ni a sus colores ni a su luz ni a su paisaje".

Cactus, coyotes, tortugas, serpientes, son algunos de los elementos extraídos del ámbito mexicano a través de las obras para aspirar a ser significadas de otro modo por Pérez Aquino, quien reconoce que su camino se dirige, sin embargo, más hacia el figurativismo, como resultado del contexto de su formación académica:

"Lo que pasa es que existimos pintores que ya nacemos abstractos o figurativos. Generalmente el que sea abstracto se da por naturaleza. El riesgo para mí de ser abstraccionista es que a veces se parece mucho uno con otro porque está sustentada su obra más que en formas, en el color, en las emociones. Sin embargo, al paso de los años uno va rebuscándose (...) Yo no sé si uno llegue al abstraccionismo total porque no puedo sustraerme (...) lo que se carga durante años es difícil quitárselo, sobre todo por la edad que yo tengo, los maestros que estamos todavía en estas fechas y que estudiamos en la época de San Carlos o La Esmeralda, generalmente aprendimos con los maestros clásicos, más figurativos, y esa manía de hacer las cosas perfectas, fotográficas, cuesta mucho trabajo quitársela. En mi obra no es la hechura de fotografía o hacerlo perfecto, sino romper un poco eso, porque para hacer eso ya existe la fotografía".

Para vivir de la obra: disciplina

Con un mayor número de exposiciones en el extranjero, Maximiliano Pérez Aquino afortunadamente vive de su obra, lo que no sucede con la mayoría de los artistas: "Afortunadamente puedo decir que subsisto del arte porque también es un reto. Es muy fácil que de repente uno se asuma como pintor y que, si no come de eso, empiece a coquetear con un trabajo. En mi caso es un propósito mantenerme de esto, arañando todos los días los alimentos, todo lo que conlleva llevar una vida digna. No soy un pintor que venda mucho como otros artistas oaxaqueños, pero sí vivo de esto, esto me da la libertad de crear ya además satisfacerme. Vivir del arte, al tiempo que es gozoso, también es una agonía porque de repente llega el momento en que uno no tiene ni pinceles ni pinturas, o lo más elemental como tener frijol y arroz para comer. Pero es un reto que hay que afrontar porque como dice un dicho por ahí ‘para ser torero no sólo hay que parecerlo, hay que serlo’, si uno es pintor tiene que pintar todos los días. Algunas personas dicen que pintan cuando les bajan las musas, yo creo más en la disciplina".

Hablando de la tierra

Siendo de Oaxaca, el autor dio su opinión sobre la situación actual de su estado natal respecto al movimiento magisterial:

"Un artista, un intelectual o un creador es como el pulso de la nación (...), debe ser apartidista porque es el que va a hacer un análisis de la situación y es el que va a poder decir o discernir sobre los movimientos. Yo creo que lo que está sucediendo en la ciudad de Oaxaca actualmente es un movimiento auspiciado básicamente por las grandes diferencias. Si bien nuestro Oaxaca es muy rico en arte, artesanías, en hombres, como en toda la república, de buen valer; somos un estado considerado entre los cinco más pobres del país. Por eso es que mucho oaxaqueño estamos en el extranjero buscando crecer por otras partes y lo que no tenemos en la tierra. Creo que este movimiento magisterial sirve porque sacude la conciencia del gobierno y de la sociedad, porque no podemos existir como mexicanos de primera y de segunda y a eso estamos llegando. Ojalá que esto sirva para que las autoridades se den cuenta de que la base de una nación es la educación y la cultura".

¿Quién es Maximiliano Pérez Aquino?

Nació el 12 de octubre de 1948 en Ixtlán de Juárez, Oaxaca.

Estudió en la Escuela Regional de Bellas Artes de Oaxaca y en la Escuela Nacional de Pintura y Grabado La Esmeralda.

Con 15 años de trabajo ha expuesto en más de 54 exposiciones colectivas e individuales.

Retícula Terrestre

Exposición pictórica oaxaqueña abierta del 6 agosto hasta el 10 de septiembre

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