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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Silencios Estereofónicos

Silencios Estereofónicos

De la música de cámara al cante jondo en el Festival Internacional de Música de Morelia

Por: Félix Morriña

A punto está de llegar a su fin la decimonovena edición del Festival Internacional de Música de Morelia (FIMM) "Miguel Bernal Jiménez", el próximo sábado 24 de noviembre, por lo que este interlocutor les informa cómo estuvieron algunas de las actividades programadas el pasado fin de semana (la del puente largo vacacional del aniversario 97 de la Revolución Mexicana) y de los conciertos de música clásica a efectuarse a partir de este jueves y hasta el sábado que concluye uno de los festivales más importantes del país en materia de la llamada música culta.

La programación de este festival mejoró en relación con las recientes tres ediciones, gracias a que tanto la iniciativa privada como las distintas instancias del gobierno michoacano (todavía con el perredista Lázaro Cárdenas Batel) han invertido más dinero, recursos humanos y demás infraestructura para lograr un encuentro a la altura de las exigencias de la Unión Europea, a quienes por cierto está dedicado este año el FIMM.

La noche del pasado viernes 16 de noviembre se presentó la Orquesta de Cámara de la Unión Europea en el patio principal del Palacio de Gobierno del estado de Michoacán, en lo que se consideró el plato fuerte del festival, porque si bien está dedicado el encuentro a este conjunto de naciones europeas, la presencia del maestro del violonchelo, Carlos Prieto, como invitado especial, dio la nota periodística como la musical.

Una de las obras que interpretaron la Orquesta de Cámara de la Unión Europea (EUCO por sus siglas en inglés) y el maestro Carlos Prieto fue el "Concierto para violonchelo y orquesta en do mayor", el cual compuso Joseph Haydn entre 1761 y 1765 para Joseph Weigl, el destacado violonchelista de la Orquesta de Esterházy que dirigía el propio Haydn.

Este concierto se creía perdido hasta 1961, cuando apareció en el Museo Nacional de Praga, entre diversos documentos pertenecientes al Castillo Radenin. Desde esa fecha se ha convertido en uno de los conciertos más populares para este instrumento. Como en otras obras compuestas para Weigl, al solista se le exige gran virtuosismo, capacidad que tiene el maestro Carlos Prieto, quien ejecutó la pieza magistralmente desde el ‘Moderato’, el ‘Adagio’ y el ‘Allegro Molto’.

Las cadenzas del primer y segundo movimiento no son originales del compositor, porque no estaban cuando encontraron la partitura original, por lo que normalmente el chelista toca las de compositores anónimos del siglo XVIII u otras compuestas después de 1961.

El resto del programa consistió en la interpretación de "A Moorside Suite" de Gustav Holst, "Divertimento en FK 138" de Mozart y "El Concierto para dos violines en do menor" de Bach. El director de la Orquesta de Cámara de la Unión Europea es Hans-Peter Hofmann y el primer violín, Edward Brenton, fue la estrella de la noche, porque su manera de tocar su instrumento es única y poco ortodoxa, ya que al menor movimiento gesticula de tal manera que hace gozar a la audiencia con sus interpretaciones y su manera de comportarse en el escenario es digna de cualquier representante internacional de la mímica.

Brenton hace olvidar las diferencias clasistas y musicales y acerca con su actitud-aptitud la música clásica a las masas o al menos a una mayoría social considerable. No hay que dejar de mencionar que Brenton está formado en la Orquesta de Cámara de la Unión Europea, cuya idiosincrasia consiste en precisamente forjar entes con capacidades histriónicas diferentes a las demás instituciones serias y acercar esta música al mayor número de público posible.

Diego "El Cigala", ícono de la fusión del flamenco con el bolero

Diego Jiménez Salazar, mejor conocido como Diego "El Cigala", gracias al maestro Camarón de la Isla, es considerado un ícono dentro de la fusión del flamenco con el bolero, porque lo hace de manera afortunada; las canciones y ritmos populares ganan espacios como el del Festival Internacional de Música de Morelia, donde manda la música clásica y barroca, principalmente.

Su actuación del sábado 17 de noviembre fue el acto masivo gratuito (casi cinco mil personas en la Plaza Valladolid) del festival, con lo cual los organizadores buscan equilibrar la programación insertando un concierto espectáculo para atraer mayor cantidad de público a las salas de concierto y sobre todo para difundir las distintas expresiones sonoras de calidad provenientes de lugares tan exóticos y lejanos como de regiones del mundo donde haya música divertidamente seria, digna de ser promovida por estos lares.

Diego "El Cigala" no sólo fusiona el flamenco con el bolero, también mezcla el cante jondo con el tango y de ahí pasa de las bulerías con el fandango y la rumba latina. Con él no hay programa planeado, todo depende de su estado anímico y de la cantidad de rones con agua mineral que se haya metido para un concierto de diversas magnitudes. En el caso de Morelia, Michoacán, el cantante gitano sólo complació e interpretó un selecto set de canciones para poco menos de hora y media, sin sudar la camisa roja enfundada en traje negro.

"El Cigala" hizo esperar a su ansioso público casi 45 minutos, tal y como está acostumbrado a los conciertos en espacios cerrados donde hay venta de bebidas y comida, pero en la Plaza Valladolid había sólo frío y la espera fue para muchos tormentosa, más si los conciertos de música clásica son puntuales. Más allá de este pequeño detalle, Diego debió esforzarse mucho más, porque no hubo cante jondo, no hubo pasión desbordada y su concierto fue bueno a secas. Pudo haber sido extraordinario, como el primero que ofreció cuatro años atrás en el Teatro Morelos de la capital michoacana.

El barbado cantante interpretó una buena cantidad de canciones de su disco "Picasso en mis ojos" (2005) y una selección de su nuevo material "Dos lágrimas" (continuidad de "Lágrimas negras" realizado con Bebo Valdés). Claro que no podía faltar algo de su álbum "Corren tiempos de alegría" (2004), pero faltó la garra, faltó que nos recordara que los seres humanos sufrimos y que cuando lo escuchamos nos salva la vida y nos identificamos con su sentir sobre el entarimado.

En lo particular, me hubiera destrozado si cantaba "Caruso" (la de Luciano Pavarotti) en versión flamenco con altas dosis de tango, pero horas antes, en una entrevista con este interlocutor en la terraza del hotel donde se hospedaba, confesó que no la cantaría porque no estaba acompañado de un bandoneón, que no lo haría hasta que llegase el momento adecuado para hacerlo.

Además, dijo que no estaba en condiciones emocionales para hacerlo, lo cual se traduce en que se encuentra feliz y en compañía de su hijo de dos años en esta gira por algunos países latinoamericanos. Se la perdonamos a Diego "El Cigala", sólo por ser honesto y un ser grato, agradable y empedernidamente bohemio como todo gitano memorable.

Para terminar esta columna, si usted está interesado en asistir al FIMM este fin de semana, le recomendamos ampliamente el "Concierto coral" de los suecos Coro Allmanna Sangen en el Palacio de Gobierno a las 20 horas este jueves 22 de noviembre. Para el viernes 23 el "Concierto de metales" de los austriacos de Penta Música en el Palacio de Justicia a las 18 horas y por la noche (20:00) el "Concierto de cámara" de los italianos de Camerata Ópera Ensamble en el Palacio Municipal.

El sábado 24 no se pierda el "Concierto de clavecín" del finlandés Aapo Häkkinen a las 13 horas en el Templo de las Rosas y por la noche el concierto de clausura de la Orquesta Sinfónica de Xalapa, el Coro Allmanna Sangen, los solistas Ji-Youn Jung (soprano), Jung-A Son (contralto) y Frederik Baldus (barítono bajo) en el Teatro Morelos a las 20 horas. Tendrán como invitado al maestro Fernando Lozano, director artístico del Festival Internacional de Música de Morelia. ¡Suerte!

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