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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Desde el árbol de la vida emana la poesía de Serrat

Desde el árbol de la vida emana la poesía de Serrat

El cantautor español se presentó en Metepec, donde logró convocar a más de 8 mil pesonas

Por: Silvia Márquez / Metepec

Serrat dice que México es un lugar para hacer amigos. Precisamente con su amigo, pianista, arreglista, "cómplice y todo", Ricard Miralles, el catalán volvió al país que hace 33 años lo recibiera sin más patrimonio que una valija llena de canciones y las cadenas de un exilio.

Por aquellos años, "el chico de Poble Sec", su barrio de Barcelona, recibió la noticia de la muerte del dictador Francisco Franco mientras estaba en Venezuela. Volvió a casa, pero con sus canciones comenzó a hilar su vida. (Murió el poeta lejos del hogar / Le cubre el polvo de un país vecino / Al alejarse, le vieron llorar / "Caminante no hay camino, /se hace camino al andar...")

Desde antes y hasta ahora, Serrat nunca ha dejado de cantarle a los poetas. La voz de Antonio Machado, fue la elegida este sábado para abrir un concierto más de su gira 100x100, misma que llegó hasta la Escalinata del Calvario de Metepec.

Con "Cantares", comenzó la magia que Joan Manuel evocaría a lo largo de casi dos horas en una de las presentaciones más esperadas del Festival Quimera.

El Serrat que dice que con 300 canciones apenas comenzaba a contar cosas, "Aquellas pequeñas cosas" sobre la vida, el amor y la muerte; el sábado hizo un recorrido por algunas de sus mejores composiciones en un ambiente íntimo donde sólo un piano y una guitarra acompañaron su voz y la de los más de 8 mil espectadores que corearon canciones sobre la vida, sus amores y la inquietante certeza de su muerte.

Los cuentos que comienzan en su barrio natal se alzan para conquistarlo todo. Las historias de Serrat son un pretexto y una razón para alzar la voz en medio de una fría noche de octubre. Su postura contra la pobreza, la injusticia y su "Algo personal" con los democráticos antidemocráticos también se dejan oír cuando la guitarra habla y el piano la acompaña.

"Para la libertad" Serrat entorna la mirada en algún reflector y evoca aquellos años de guerra que aún hoy no detienen sus ecos bajo la forma de represión.

Los momentos de amor también se hicieron presentes cuando recordó que "A menudo los hijos se nos parecen, / y así nos dan la primera satisfacción; / ésos que se menean con nuestros gestos, / echando mano a cuanto hay a su alrededor".

La pasión de Joan Manuel afirma que "se me cae todo de los bolsillos y la memoria", antes de interpretar "No hago otra cosa que pensar en ti".

Declara su nacimiento en el "Mediterráneo" y confiesa que "todo esconde un no sé qué, / de los pies a la cabeza, / me gustas, pero por piezas; / te quiero, pero a pedazos".

El niño de 65 años cantó y regresó tres veces al escenario en el que contó anécdotas y declaró que hay que vivir cada día como si fuera el último "algún día acertarán".

Al final, le cantó a sus musas: una que teje sueños en su mente sentada en un banco en el andén, y la otra que se convirtió en "la más bella historia de amor que tuve y tendré".

Los aplausos envolvieron al catalán como redes finas que lo hicieron volver una vez más para hacer una crónica con música de la "Fiesta" de su pueblo, en donde colgaron de esquina a esquina un cordel con banderas de papel verdes, rojas y amarillas.

Así, Serrat anunció el final, no sin antes besar el árbol de la vida que lo acompañó estoicamente durante su presentación. Después de esa muestra de afecto al pueblo de Metepec, sólo quedó el eco de su voz: "Retoñarán aladas de savia sin otoño, / reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida. / Porque soy como el árbol talado, que retoño / y aún tengo la vida".

 

 

 

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1 comentario

Jesus Garcia -

Hola Silvia, muy buena nota, me gusta como transmites los sentimientos del artista
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