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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Una mirada plástica

Una mirada plástica

 

El ritmo de Polanco

Por: Paul Achar

 

Dentro del marco de las actividades del "Festival Ritmo de Polanco", en conmemoración del 85 aniversario de la Comunidad Ashkenazi, con la participación de un importante sector de la Comunidad Judía de México, el pasado lunes 19 de mayo, a las 19:00 horas se inauguró la exposición colectiva "Arte en la Delegación Miguel Hidalgo", que se exhibe en el Patio Central del Edificio Delegacional, ubicado en Av. Parque Lira # 94, colonia Ampliación Daniel Garza y permanecerá hasta el 29 de mayo.

Con la colaboración de una paleta muy variada de artistas Raquel Aguirre, Ahutzi, Isaac Asch, José Brener, Elena Brucilovsky, Romina Bulhosen, Samia Bulhosen, Alejandro Caballero, Elvira Cain, Ángel Calvo, Roberto Campos, Maribel Carranco, Alberto Chávez, Sonia Checa, Mariana Domínguez, Renee Farca, Dina Eugenia Gómez, Adolfo González, Gregorio González, Jorge Guerrero, Eduardo Hernández, Porfirio Hernández, Andrea Holoschutz, Isaac Holoschutz, Jéssica Holoschutz, Paul Achar, Rocío Kaples, Noe Katz, Sergio Copelovich, Míriam Libhaber, Lilia Ester López, Raul López Aguilar, Humberto Márquez, Adolfo Maya, Iliana Maya, Rivaldo Maya, Miki, Claudia Nierman, Sergio Nurko, José Antonio Padilla, Ricardo Plaza, Xolotl L.Polo, Alfredo Rodríguez, Janet Rosado, Jesús Saldívar, Rino Serrano, Charly Shoes, Carolina Vázquez y Sara Waisburd, todos en un formato único donde la fotografía, gráfica y pintura se unen para dar una reseña de lo más significativo que ha sucedido en los últimos 85 años en Polanco con obra de grandes artistas y uno que otro colado en pequeño formato que nos presentan un viaje donde la arquitectura, personajes estilizados y los almacenes son unos de los elementos más recurrentes.

Es importante mencionar que un comité especializado en las Artes Gráficas seleccionó 55 piezas las cuales le dan color a esta exposición.

Nos encontramos con piezas muy interesantes como una mujer de compras o el barquito en las fuentes de Emilio Castelar que ha sido un ritual de los fines de semana donde los padres llevan a sus hijos a depositar esos tremendos veleros de control remoto, o el rabino cruzando la calle donde ni tráfico había en aquellos días, donde uno podía cruzar la calle y no pasaban autos por lo menos en 15 o 20 minutos, ahora son los mismos que te tardas mucho en cruzar la misma calle que parece un viaje a la luna, todos se encuentran en la conquista del espacio donde la cortesía se cambio por echar lámina y no dejar pasar a nadie, esculturas que por nuestra falta de observación no sabíamos de su existencia.

Fue muy curioso cuando un fotógrafo nos enseñó su trabajo y era una foto de una maravillosa escultura que se fundía con el entorno pero preguntábamos dónde está esa obra tan maravillosa y nos contestó que se encontraba en el Parque del Reloj. De verdad creí que no estaba cotorreando y tuve que ir a corroborar que efectivamente existe.

Otra de las obras que me llamaron la atención fue una secuencia de fotos que nos mostraba una de las iglesias más emblemáticas de Polanco; la de San Agustín.

Vale la pena ver las obras expuestas pero en lo personal la museografía no me gustó nada, creo que se podría haber visto mucho mejor y menos apretada. El evento fue inaugurado por la delegada junto con la presidenta de la comunidad y el vicepresidente de Holi Art quien vino desde Monterrey para este evento a preparar el itinerario de la muestra hacia allá.

Seguro muchos de ustedes se preguntarán qué es la comunidad Ashkenazí. Pues son todos aquellos judíos que sus familias provenientes sobre todo de países del este y el centro de Europa, como Alemania, Polonia, Rusia, Ucrania, Lituania y Hungría, y que en México ha llegado ya a su quinta generación.

Los Ashkenazí conforman aproximadamente 50 por ciento de una comunidad judía mexicana diversa, que en su totalidad suma hoy más de 40 mil integrantes que buscan preservar su cohesión y cultura y, a la vez, integrarse a todo lo que sucede en nuestro país.

Hay otras dos variantes de la comunidad judía en México: la sefardí, originaria de España y que migró al Mediterráneo, en especial a Turquía, de donde vinieron al país, y la proveniente de Medio Oriente, en especial de Jerusalén y lugares aledaños, que a su vez se divide en la de los judíos de Alepo y los de Damasco, ambos lugares en Siria.

Pero uno de ellos, la comunidad Ashkenazi hizo posible este encuentro donde con el pretexto de celebrar sus 85 años dan la oportunidad de integrarse en una exposición donde no sólo judíos participaron, sino artistas que los une su país y un lugar en particular en esta ocasión Polanco.

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