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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

TunAstral presentó

Nostalgia. Ensayos sobre la novela en el Valle de Toluca 1950-2000 de Luis Miguel Vargas

Blanca Ocampo

Toluca

El café literario TunAstral dio espacio el pasado lunes a la presentación del libro Nostalgia. Ensayos sobre la novela en el Valle de Toluca 1950-2000, trabajo realizado por Luis Miguel Vargas con el apoyo de una beca del Fondo para la Cultura y las Artes del Estado de México (FOCAEM) en el 2003 y editado por el Instituto Mexiquense de Cultura (IMC) en este año.

Se trata de una serie de textos en los cuales el autor, filósofo de formación y promotor cultural por convicción, aborda la obra narrativa de quienes han visto a sus letras contar historias a los pies del Xinantécatl, en la fría capital del Estado de México.

En la lista que ocupó a Luis Miguel para la redacción de los ensayos están Rodolfo García, Carmen Rosenzweig, Carlos Olvera, Alejandro Ariceaga, Eduardo Osorio, María Eugenia Olguín, José Luis Herrera, Mauricia Moreno, Héctor Sommaruga, María Eugenia Leefmans y José Blanco Regueira, 11 autores cuya narrativa es abordada de una manera directa y sencilla.

En los comentarios participaron Luis Bernardo Pérez y Leonardo Martínez Carrizales, quien conoce al autor desde 1982, en los años de bachillerato, cuando ya Luis Miguel había desarrollado un compromiso sensible hacia la literatura, por lo que Martínez Carrizales comentó: "Este libro se une a la vocación que no ha abandonado".

Resaltó también este comentarista la perspectiva anecdótica y humana de los textos, desprendida sin duda del contacto cercano entre Luis Miguel y los autores desde su llegada a Toluca, en 1994, y de su labor ininterrumpida como promotor cultural.

Martínez Carrizales reconoció que el libro no está sujeto a la solidez de los discursos estables de la academia; ajenos a la teoría literaria, los ensayos muestran a alguien fiel al acto de leer: "El libro recuerda que el acto de leer es misterioso (...) Está lleno de candor, es impresionista y no pierde la sorpresa elemental frente al texto (...) Tiene frescura y no diseca" a las obras como lo hace la estricta crítica literaria.

Por lo que Martínez Carrizales aseguró que el libro no está compuesto de ensayos o artículos especializados, sino de reseñas e impresiones, para luego "celebrar el valor del libro frente a la avanzada de la teoría".

Por su parte, Luis Bernardo Pérez dio lectura a ‘En defensa de la crítica literaria. Notas a propósito de Nostalgia. Ensayos sobre la novela en el Valle de Toluca 1950-2000’, texto a través del cual el comentarista expresó su punto de vista a favor del desarrollo de la crítica literaria, calificándola de "discurso sustancial y no subordinado" en el espectro amplio de la literatura.

"Nostalgia. Ensayos sobre la novela en el Valle de Toluca 1950-2000 es de gran utilidad para explicar por qué el ejercicio crítico es indispensable (...) será un lugar de consideración en estudios de la narrativa" en la entidad, opinó Luis Bernardo Pérez, al representar un rescate histórico, una minuciosa y atenta lectura con comentarios que incrementan el conocimiento, tanto de las obras como de los autores, agregó.

Luego Luis Miguel Vargas comentó su historia de vida en Toluca, su amor por los escritores toluqueños que descubriera al lado de Alejandro Ariceaga, su incansable esfuerzo por difundirlos y su interés en seguir impulsando el trabajo sobre la literatura local.

Las razones del diablo

11 de septiembre

Dionicio Munguía J.

Cuando se llega esta fecha, todos recuerdan la caída de las torres gemelas de Nueva York y olvidan un acto de traición mayor. Sí, los terroristas cambiaron la forma de ver el mundo de los estadounidenses. Sí, la eterna seguridad que soñaban los norteamericanos fue vulnerada de la manera más dura y cruel que se puede pedir. Sí, pero el olvido fue mayor ante otro hecho sucedido un 11 de septiembre, pero de 1973.

La mayor parte de nosotros teníamos 12 años cuando sucedió y no sabíamos de política ni estábamos empapados con teorías de izquierda ni teníamos conocimiento de lo que implicaba una reforma popular lograda por el voto. Chile era un país lejano de México, pero cercano en el idioma y la idiosincrasia proveniente de una España común, de un pasado que derivaba de las mismas raíces. Salvador Allende, líder de Unidad Popular, era un hombre común y corriente que se convirtió en político y supo llegar a la presidencia de donde sería derrocado por los militares, aliados a la CIA.

Las escenas de la Casa Rosada siendo bombardeada por los aviones nos llegaron lejanas y, en muchas ocasiones, con cierto grado de clandestinidad. Obviamente que los tiempos han cambiado y esas imágenes se pueden ver fácilmente en televisión, pero hasta ahí. Para los medios actuales es más importante ver cómo los símbolos norteamericanos del progreso cayeron a consecuencia de un par de aviones piloteados por extremistas musulmanes suicidas que el recuerdo de un presidente elegido por decisión popular y derrocado por decisión de un gobierno que seguía la máxima de "América para los americanos".

A 33 años de la muerte de Salvador Allende sólo aquellos nostálgicos recuerdan. Los demás, miran la televisión y se aterran de las imágenes de dos edificios maravillosos, eso sí, por lo que representa el genio humano para construir, al momento de derrumbarse y dejar en ruinas una sociedad que, según Michael Moore, ya lo está al elegir a un presidente débil y visiblemente enfermo como Bush. Me maravilla la necedad de los que piensan que ése es un acto que cambió al mundo, cuando el mundo ha cambiado mucho desde hace muchos años, tal vez desde Vietnam, o Indochina, o Cuba, o Angola, o Sudáfrica, o Chile, o Nicaragua, o Panamá, o Afganistán, o Irak.

Posiblemente nadie recordará también, en estos días, que Pablo Neruda muere después de mirar a su patria hollada por las botas militares. Por fortuna para don Pablo, no vivió la guerra sucia que siguió al golpe de estado, los cientos de miles que fueron desaparecidos, los hijos separados de sus padres, los encarcelados, los golpeados y muertos en el Estadio Nacional, en las diferentes escuelas militares y campos de la milicia donde, quienes sobrevivieron, pudieron observar el "humanismo" de los asesores militares estadounidenses que cumplían a carta cabal los Tratados de Ginebra para presos políticos. Sí, estamos celebrando un 11 de septiembre, pero no el Estados Unidos, sino el de Chile y la muerte del primer presidente socialista que hubo en América Latina: Salvador Allende.

Ensamble Ónix, entre la pureza y la calidad

El quinteto de música contemporánea se presentó en el Aula Magna de la UAEM, logrando una noche de contrastes y deleites sonoros

Silvia Márquez / Toluca

Precedidos de éxito y críticas favorables en México y el mundo, llegaron uno a uno vestidos de negro con rostros un tanto serios. El silencio permanecía expectante entre las miradas de los asistentes. Minutos después de las 19:00 horas, los cinco integrantes del Ensamble Ónix salieron del camerino improvisado y ocuparon sus lugares en el escenario.

De pronto todas las palabras se borraron cuando la música comenzó a hablar; a veces a media voz, otras a gritos o incluso susurros que inundaban el Aula Magna de la UAEM.

Smash, obra de Jennifer Higdon, abrió la noche. Al principio un acercamiento difícil entre los ejecutantes y el público, que, integrado en su mayoría por jóvenes, se cuestionaban los alcances de los instrumentistas que tenían frente.

Y es que los contrastes de la música contemporánea se prestan para dudar, para ir de la mano del compositor y los intérpretes al borde del abismo. Una nota en falso y todo se va al fondo. Velocidad en las manos al piano, clarinete y flauta; vértigo en los arcos del violín y el cello y seguridad en el Ensamble Ónix.

Los exquisitos silencios permitían escuchar el golpeteo de la sangre y tomar un respiro antes de seguir el camino inexplicable que ofrecían las obras seleccionadas para la velada.

El estreno mundial de la obra de Georgina Derbéz, "For those who secretly listen", mostró la capacidad expresiva del ensamble, logrando emocionar a la compositora presente en la sala. Claroscuros y matices auditivos cuidadosamente llevados fueron el común denominador del universo sonoro que abrió Ónix y que llegó a la piel de cada espectador.

La segunda parte del concierto ofreció mayor intensidad, o tal vez, un entendimiento que permitía la cercanía con la interpretación de las obras de Gabriela Ortíz, Eduardo Gamboa y Armando Luna.

La experiencia de palpar la música contemporánea deja los sentidos despiertos. La experiencia de escucharla en manos de profesionales comprometidos con el arte deja los sentidos satisfechos.

Alejandro Escuer, flautista y director de la agrupación, ofreció unas palabras a los asistentes y unas más a los lectores de IMPULSO, mismas que presentaremos en nuestro próximo número.

El ensamble Ónix cosechó ríos de aplausos. De nuevo caminaron por el escenario buscando la salida del recinto y que significa el próximo paso: una gira por ciudades estadounidenses. Esta vez, su rostro dibujaba una sonrisa.

 

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Programa del concierto

Smash, Jennifer Higdon

For those who secretly listen, Georgina Derbéz

Paramell VI, Steve Montague

El águila bicéfala, Gabriela Ortíz

Onicem Ioqum, Eduardo Gamboa

Pasatiempo concertante, Armando Luna

Ónix está integrado por:

Alejandro Escuer, flauta

Viktória Horti, violín

Krisztina Deli, piano

Fernando Domínguez, clarinete

Edgar Espinoza, cello

Entrevista con Georgina Derbéz, compositora

Estreno mundial de For those who secretly listen

Silvia Márquez / Toluca

Después del concierto del ensamble Ónix, IMPULSO tuvo la oportunidad de conversar con la compositora Georgina Derbéz, quien, visiblemente emocionada por el estreno mundial de su obra "For those who secretly listen", compartió su experiencia de trabajar con la prestigiada agrupación.

Cuéntame un poco sobre la pieza que estrenaste esta noche.

Esta pieza está basada en una obra de piano del compositor Robert Schuman, que es un compositor romántico. Es una pieza que siendo pianista yo estudié mucho y que me gusta. La inspiración está en la armonía de la pieza está extraída mañosamente de la pieza de Schuman pero sobre todo tiene que ver con un epígrafe de un pedacito del poeta Fr. Schlegel del cual extraje un último fragmento y es el título de la obra: "para aquellos que escuchan en secreto".

¿Desde que concibes la idea tenías en mente al ensamble Ónix?

Sí, definitivamente. Tenía que hacer una pieza para quinteto y era como parte de mi proyecto de beca del Sistema Nacional de Creadores y durante el segundo año estaba pendiente una obra para esta agrupación.

¿Y qué pasa ahora que la escuchas completamente realizada?

Hay cosas que me gustan mucho. Es emocionante tener el trabajo que uno en silencio y de pronto haberlo visto ya en vivo, es un regalo. Sobre todo en manos de personas tan profesionales. Esta pieza se la van a llevar de gira a Estados Unidos la van a tocar unas 3 veces y luego la tocarán en el Colegio Nacional que es un marco muy importante para la música contemporánea.

¿Qué otros proyectos estás realizando?

Me encuentro haciendo una pieza de guitarra que es un encargo de Maestro Raúl Zambrano. También dentro del proyecto de la beca. Ésta tiene una inspiración completamente diferente en una música medieval del Siglo XII.

¿Qué riesgo se corre al componer ‘bajo pedido’?

Más que riesgo es una bendición, ya que es una colaboración. Normalmente son amigos los que te conocen y te piden la obra y tienes siempre la posibilidad de trabajar con ellos en un ambiente cordial donde si uno decide hacerle cambios a la obra para que mejore, siempre es posible esta colaboración que finalmente es muy importante. Con el ensamble Ónix esto se ha dado, una colaboración bastante estrecha.

En X aniversario de la Escuela de Artes Plásticas de la UAEM

Confluencias: música de nuestro tiempo, mesa redonda a 3 voces de compositores mexicanos contemporáneos: Lavista, Ortiz y Sosa

Blanca Ocampo

Toluca

En el marco del X aniversario de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) se han llevado a cabo diversas actividades académicas, entre ellas la mesa redonda titulada "Confluencias: música de nuestro tiempo", con la participación de 3 destacados compositores en el ámbito nacional: Mario Lavista, Gabriela Ortiz y Rogelio Sosa.

Así, en el auditorio de la Facultad de Turismo de la UAEM, el lunes pasado estudiantes de las artes visuales tuvieron oportunidad de acercarse a la propuesta musical contemporánea desde la perspectiva de los propios creadores, un acierto sin duda que merece el reconocimiento a los organizadores, pues si pocas veces es posible escuchar el trabajo musical contemporáneo en las salas o foros, en menos ocasiones se tiene la facilidad de platicar con quienes se esfuerzan por ampliar el espectro sonoro en nuestro país.

La pregunta dirigida a los 3 participantes que dio cuerpo a la mesa redonda fue ¿qué está sucediendo con la música?

Mario Lavista, profesor del Conservatorio Nacional de Música, decidió primero dar una definición de la música contemporánea: "Sería aquello que pone en tela de juicio un lenguaje tradicional que conocemos como tonalidades", y para mejor comprenderlo hizo un símil entre arte figurativo y la música tonal, en contrapropuesta del arte abstracto y la música atonal.

Agregó que una de las características del fenómeno musical moderno es su pluralidad: "El hecho importante es que hay una multiplicidad de voces, lo que da rostro a la música contemporánea (...) En México sucede así, hay compositores con voces distintas buscando nuevas maneras de decir las cosas" y mencionó, entre muchos otros ejemplos no sólo de nuestro país, el caso de John Caige.

Por su parte, Gabriela Ortiz, quien ha dedicado parte de su trabajo al cine, apuntó que lo fundamental también en cómo el público asiste a los nuevos lenguajes musicales, donde la melodía, el ritmo y la armonía, si bien no están agotados aún, dejan lugar a otros parámetros y formas de construcción, tales como la densidad, el color, la textura, la dinámica y el volumen.

Asimismo resaltó la relación estrecha entre la música y la tecnología en la actualidad, cuando incluso "el ruido per se tiene un valor estético".

Todo lo cual, de acuerdo a Gabriela Ortiz, quien en 1990 obtuvo la beca del Consejo Británico para cursar estudios en The Guildhall School of Music and Drama, enriquece el panorama musical de hoy en día. Resaltando a su vez la nueva relación entre el intérprete y el compositor: "También hay evolución en los intérpretes descubriendo formas distintas y más ricas", propiciado por la construcción de nuevos instrumentos.

Ortiz, sin embargo, opinó que "la música orquestal tiene grandes rezagos", al no incluir en su repertorio estos nuevos lenguajes.

Rogelio Sosa, con la experiencia, entre muchas otras, de haber estado en el laboratorio de creación musical con el maestro Julio Estrada, explicó que el arte sonoro se vale de muchos medios para concretarse y que no necesariamente puede ser generado por músicos en el sentido estricto, entendiendo al arte sonoro "como una extensión de la música contemporánea".

A lo cual propuso un paralelismo, siendo difícil catalogar el fenómeno, el arte sonoro se acerca al performance, hablando del terreno de las artes visuales.

En opinión de Sosa, la aplicación de la tecnología abrió un campo amplio de posibilidades: "Se está gestando un interés por el sonido" que antes no había, en aras de una mayor precisión por parte de los compositores que apuestan por la utilización de nuevos medios de generar sonidos sin, necesariamente, el factor instrumental, sino por ejemplo de manera sintética.

En este sentido, Lavista agregó que mientras en la música instrumental es fundamental la existencia de la partitura y el intérprete, en la música contemporánea, en su mayor parte electroacústica y almacenada en modernos dispositivos, el proceso interpretativo se equipara al proceso creativo sin necesidad de una notación, el compositor va directo al oyente. Aunque también mencionó la existencia de una música mixta.

Luego de estas consideraciones, los compositores ofrecieron a los asistentes una muestra de su trabajo. Lavista dejo escuchar una pieza basada en el mito de Marcias –sátiro que retó al dios griego Apolo– para oboe y 7 copas de agua. Gabriela Ortiz expuso 3 de 5 partes con la intervención de una soprano y un cuarteto de cuerdas al que se integra la cosmovisión maya concentrada en el Chilar balam. Rogelio Sosa ofreció una composición para flauta y medios electrónicos, la cual fue calificada como la "más rabiosamente contemporánea".

Diezveintiocho

Desde la independencia, segunda parte

Alejandro León Meléndez

Luego de pláticas con algunas amigas pude identificar otro más de mis desconocimientos acerca del mundo. Acerca del valle en el que vivimos. Este asunto de la promoción cultural desde la independencia ha rondado mi cabeza desde hace algunos meses, no sólo porque deseo comprender sus raíces, anunciar los logros o proponer algún camino. También porque desconozco el verdadero tamaño de un movimiento cultural independiente en nuestros días.

Podemos identificar más de un par de asociaciones civiles (o grupos organizados de amigos) que surgieron en Toluca hace algunas décadas. Son nuestras propias mafias, surgidas en proporción directa con el tamaño de la ciudad. Tienen el poder de los medios, de los conocidos en los sitios importantes de la gestión cultural de gobierno (cuando no son ellos los que ocupan estos cargos) y han estado tanto tiempo aquí que no queda de otra más que hacerles caso. Se han enemistado entre ellos, se han reconciliado o dado, al menos, el beneficio de la duda. En algunos casos, los miembros de estos grupos son compartidos, otras veces los miembros van y vienen de un lado para otro intermitentemente. Las más de los casos, los miembros se desentienden de lo que hacen sus cabezas y sólo regresan a sus mafias cuando quieren salir en la foto. Por mucho tiempo, estos grupos han protagonizado la escena cultural de nuestro valle. Aun ahora son quienes mandan, quienes presionan para que tal o cual cosa se lleve a cabo o no.

En esta plática con las amigas surgió la pregunta: ¿desde la independencia, qué ha surgido entre los setentas y los dosmiles? Y la respuesta es: casi nada. No en cuanto a promoción cultural. Da la impresión que los protagonistas locales se han hecho en la soledad, tanto en el ámbito creador como en el de la promoción. Y, en casi todos los casos se dejaron abrigar por la comodidad del padrinazgo estatal. Cada quien vio por su santo. Pareciera que esta es una característica de generación. (Sin embargo, decir que esto es cierto en su totalidad podría conducirme a un error: el de mi propia ignorancia histórica).

Es, en cambio, un hecho curioso que en los últimos cinco años, más o menos, sí han surgido grupos culturales independientes dentro del valle. Muchos de estos grupos promueven la cultura sólo por el afán de hacerlo, con un deseo de que la obra de sus allegados sea difundida y que la sociedad aprenda a quererla. Algunos de estos grupos de promotores han buscado apoyo de gobierno por medio de becas, otros no lo hacen. Algunos han aprendido a buscar el apoyo de las empresas o de la propia sociedad. Algunos de estos grupos ponen dinero de sus bolsas, otros hacen maravillas con los cinco pesos que se hallaron tirados. Y se pueden observar no sólo dentro de Toluca y Metepec, también los vemos en Tenango, en Ocoyoacac, en Valle de Bravo, etcétera.

Lo verdaderamente interesante de este fenómeno es que, aunque la mayoría se niega a usar ciertas palabras, cada vez hay más entes que se animan a manejar términos como empresa cultural. Los términos de otras décadas, como hecho con apoyo de gobierno cada vez dan más vergüenza.

Los colectivos de artistas, emulando a lo que ocurre en otras partes del país y del mundo, ya se organizan como pequeñas empresas. Hay un director, un tesorero y alguien encargado de las relaciones públicas. Y no son sólo los teatreros o grupos de rock. También los vemos entre los artistas plásticos, entre los escritores y videoastas.

Ignoro si esto se da gracias a la enseñanza de los primeros grupos culturales independientes (no lo creo en su totalidad). Ignoro si es un fenómeno privativo del Estado de México o si es un hecho global. Ignoro si la sociedad en realidad pueda observar y agradecer los esfuerzos. Y repito: la falta de información me hace ignorar si un fenómeno similar se dio en la década de los ochentas, o los noventas. Puede ser que sí y que la desaparición de los posibles grupos anuncie que de esta década sólo sobrevivirán uno o dos empresas culturales. No lo sé. Sólo me queda invitar a los lectores a visitar los espacios alternativos de promoción de la cultura, como el que se halla en la calle de San Bernardino, en Toluca, o el que se encuentra en Pilares; las exposiciones colectivas en las plazas de los municipios; a buscar las páginas de internet; a escuchar las tocadas de jazz, de boleros; sugiero que platiquen en algunas librerías cafés o que visiten los museos de sitio.

Y si van a pagar su entrada averigüen si el dinero es para el gobierno o no. A lo mejor, así tendrán la certeza deque su dinero será usado en algo que verdaderamente vale la pena.

diezveintiocho@yahoogrupos.com.mx

Llega a Toluca un clamor artístico de paz

La World Peace Arte Exhibition 2006 llenará el vestíbulo del Museo de Arte Moderno del CCM

Silvia Márquez

Toluca

El próximo 21 de septiembre, el público mexiquense podrá disfrutar de obras plásticas que son un llamado a la paz mundial. La World Peace Art Exhibition en, en su edición 2006, llegará al Museo de Arte Moderno el próximo 21 de septiembre y estará abierta al público solamente por 4 días antes de comenzar un nuevo recorrido por el mundo.

En la misma fecha se inaugurará un mural donado por artistas japoneses al museo, ubicado en el Centro Cultural Mexiquense. Dicho mural está elaborado de piedra volcánica de la montaña más alta de Japón y está grabado con láser. El motivo que aparece es el mural "Guernica" de Pablo Picasso.

A partir de 1993, la World Peace Art Exhibition es un esfuerzo de un grupo de artistas japoneses que retoman el arte como un medio de expresión para pugnar la paz mundial. Después de exhibirse en Japón, Francia, China. Suiza, Cuba, Alemania, Turquía, Vietnam, India, Estados Unidos, Argentina y Noruega, llegarán a México 200 piezas de artistas contemporáneos.

En conferencia de prensa, el titular del Instituto Mexiquense de Cultura, Agustín Gasca Pliego, explicó que éste "es un movimiento artístico japonés que habla de la unidad en el mundo. La exposición (...) ha estado viajando desde hace 13 años por todo el mundo y por primera vez estará en México, derivado de la gran amistad que tenemos con el pueblo japonés, particularmente con la provincia de Kaitama, Urawa".

Yosuko Kobayashi, representante de la Asociación Internacional de Arte por la Paz (IPAA) dijo que el arte "es un lenguaje común para comunicar sentimientos, pensamientos y es el medio por el que se pretende dar un mensaje de paz", dicho sentimiento de paz por parte de los japoneses "no sólo es contra las armas nucleares, o las guerras mundiales. La mayoría de las generaciones del Siglo XXI son gente joven que buscar actuar más allá de recordar los eventos trágicos".

Kobayashi explicó que cada año hay un tema principal en la exposición, siendo el del año pasado la celebración del premio Nobel en Oslo, Noruega. Este 2006 se dedicará al aniversario de la Asociación México-Japón.

Por último Carlos Olvera Avelar, Director del Museo de Arte Moderno dijo que quienes habitamos en el mundo occidental "no estamos muy acostumbrados a ponernos frente a obras cuyos orígenes son milenarios. Vamos a estar frente a obras de arte que están profundamente marcadas por la filosofía, la cultura y la propia historia del pueblo japonés. Esta es una oportunidad excelente para los públicos que visitan este museo de tener la oportunidad de apreciar una panorama general y muy completo de lo que es el arte japonés contemporáneo".

Muestras de caligrafía, tradición pictórica japonesa, pintura japonesa hecha a "la manera occidental" y artesanía japonesa contemporánea componen la muestra (seleccionada por el Mtro. Luis Nishizawa) que en breve estará en otro lugar del mundo poniendo un grano de arena a los llamados por la paz.

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La World Peace Art Exhibition se ha presentado en:

1995 Galerie du Tamble, París, Francia

1996 Hong Kong Convention Center

1997 Palais des Nations, Suiza

1998 Capitolio, Cuba

1999 Kunsuthalle, Berlín, Alemania

2000 Cultural facility in the Dolmabahce Palace, Turquía

2001 National Art Museum, Vietnam

2002 Lalit Kala Akademi, India

2003 Landmarl on the Park, New York, USA

2004 Palais de Glace, Argentina

2005 Henie Onstad Kundtsenter, Noruega

 

 

 

La condición del arte electrónico en México

La conferencia dictada por José Luis Barrios, ahondó en la teoría, praxis y panorama de la práctica del arte electrónico en nuestro país

Silvia Márquez / Toluca

La Escuela de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de México, comenzó su programa de actividades por los festejos de su décimo aniversario. El pasado viernes, el Dr. José Luis Barrios Lara acudió al auditorio de la Facultad de Turismo de la UAEM para dictar la conferencia "Arte y tecnología en la idea de la construcción contemporánea en México".

Barrios Lara, también director de la revista Curare, propuso un ejercicio de aproximación a algunos creadores que usan la tecnología en la producción artística. Por tal motivo, aludió a la sintomatología de la práctica del arte electrónico en México.

Antes de comenzar con el desarrollo de la temática, se sentaron las bases históricas en las que se habló de la estrecha correlación entre arte y tecnología. "Siempre han estado unidos, el uno sin el otro no existiría (...). Desde la elaboración de los pigmentos para la fabricación de pinturas se está utilizando tecnología, la relación no es nueva, es tan vieja como la historia de la humanidad" explicó Barrios.

De acuerdo con la postura teórica de Walter Benjamin, la tecnología produce una utopía (producciones de sueños y producción de ideologías). El sueño, visto como engaño, nos ayuda a percibir los procesos que vive la sociedad, mientras que la utopía está estrechamente relacionada con la producción ideológica. Ambos tienen como lazo de unión el discurso estético.

Uno de los primeros supuestos de la conferencia fue la construcción del artista. "¿Cómo se construye el artista en esta era de la globalidad y de sociedad de la información?" cuestionó el ponente. "Uno de los factores que se debe de tomar en cuenta es el movimiento de territorialización y desterritorialización. El modo de desplazamiento del artista gracias a la movilidad mundial física e informática".

En la actualidad, la complejidad de las artes tecnológicas apela no sólo a un sentido de la percepción, sino a la totalidad de la percepción.

A manera de ejemplificar lo anterior, los síntomas que manejó José Luis Barrios fueron los siguientes:

Primer síntoma

El video entre el documento y la fábula poética. Con el uso de material videográfico en las artes plásticas, el artista realiza un trazo que marca el camino entre la verdad y la ficción de la imagen en el mundo contemporáneo.

Silvia Gruner (artista contemporánea que reside en la Ciudad de México) logra explorar la función poética del video en tres ejes: el potencial, estético y poético. En sus trabajos de video-instalación se mueve entre el tiempo, el símbolo y el deseo.

Segundo síntoma

La telepresencia. Rafael Lozano-Hemmer presenta en sus trabajos una lógica de la complejidad y están basados en el uso de las matemáticas complejas. La formación de físico químico de Lozano-Hemmer lo lleva a realizar intervenciones interactivas en espacios públicos, normalmente usando nuevas tecnologías e interfaces hechos a medida. Utilizando robótica, proyecciones, sonido, conexiones de internet y celular, sensores y otros artilugios, sus instalaciones intentan crear "antimonumentos de agenciación alienígena". De esta manera convierte la expresión lúdica en expresión estética.

Tercer síntoma

El arte en la red. Como ejemplo de este síntoma, el artista Alfredo Salomón juega con los imaginarios en la simulación de los videojuegos. Él genera una acción cultural y política en los espacios virtuales de internet. Se ayuda de los conceptos de activismo y comunidad, así como del flujo de información lo que le permite crear "arte en red".

A través de un performance mediático pretende crear "espacios de tierra digital", evitando la política del mercado en los servers de internet.

Quinto síntoma

¿Por qué temer al futuro?. Carlos A. Morales trabaja con la imagen en movimiento bajo la técnica de stop-motion para crear mundos que cuestionan el carácter del ser por medio del video y la animación.

Arte contemporáneo Vs. Artes electrónicas

Las conclusiones de José Luis Barrios propusieron que la división entre los conceptos de arte contemporáneo y artes electrónicas se basan en que el primero responde a la lógica del mercado internacional, mientras que el segundo propone un trabajo en espacios de lógica experimental,