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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Columnas

Mantarraya

Herencias a las universidades

Por: Heber Quijano

Aunque nuestra sociedad posmoderna y globalizada parezca abandonada a su propia gula antropófaga, aunque la mecánica del poder limite cada vez menos el acceso a quienes están alejados de los círculos dinásticos del poder, aunque el mercado someta todas las posibilidades de elección, aunque cada vez perdamos más la esperanza, aún vemos actos revitalizantes. Uno de ellos es la gratitud. Pero no nos llamemos a equívocos bochornosos y absurdos. No hablo de la gratitud mercantilizada, bono de corrupción y nepotismo, letra de cambio que en la oligarquía iguala a zurdos con diestros, a adelantados con cavernícolas, cuaternarios, hipócritas y toda la sarta de adjetivos, o verdades, que ustedes quieran ir sumando a esa especie antropomórfíca que se hace llamar "políticos". No hablo de la gratitud como el principio fundamental del político, como enarbolaba cierto profesor empoderado de nuestro ilustre estado de México. No.

Hay una gratitud que alienta a los peatones como yo, aquella en la que las instituciones que más apoyo necesitan salen beneficiadas. Me refiero a la donación de libros que recién acaba de protagonizar Carlos Fuentes, como homenaje a Julieta Campos, otro referente de la generación de Medio Siglo y de la literatura mexicana, pues aun siendo originaria de Cuba, se asumió mexicana durante más de 60 años de residencia en nuestro país. Acompañado de intelectuales de primer nivel, incluyendo al Gabo Garcia Márquez, su gran amigo y partícipe del "boom" literario latinoamericano, Fuentes donó 300 libros de sus obras en primera edición y traducciones a más de 20 idiomas a la Biblioteca Nacional, dirigida por el escritor e intelectual Vicente Quirarte, a quien por cierto será homenajeado en el Festival de las Almas. Graduado de la UNAM, Fuentes conformó una generación dorada de universitarios con Vicente Leñero e Ignacio Burgoa, y le reconoció a la máxima casa de estudios su "legado humanista" y su "acento en la ciencia, la tecnología y la informática".

El gesto filial de Carlos Fuentes se equipara con el de otros intelectuales. Sergio Pitol confesó que su biblioteca pertenecerá a la Universidad Veracruzana. Nuestro Premio Cervantes posee una vasta obra literaria tanto en su calidad de escritor consagrado como en la de agregado cultural, embajador y traductor, que seguramente se sumará a la propia herencia que legó el otro pilar literario de Veracruz: Sergio Galindo. El poeta Ruben Bonifaz Nuño donó una casa a la UNAM, cuando ser poeta aun permitía vivir bien.

Por nuestro rumbos, Luis Mario Schneider, a pesar de haber realizado gran parte de su trabajo literario y de investigación en la UNAM, privilegió a la UAEM con su casa y su biblioteca, de proporciones considerables, que ahora verán el primer impulso digno de atención constante al albergar el Departamento de Filología de la UAEM. Bienaventurada la universidad pública que asimila la gratitud edificante.

Comentarios: heberquijano@yahoo.com.mx

Silencios Estereofónicos

El FIC, inicia la edición 35 de la fiesta cultural del espíritu

Por: Félix Morriña

Este día inicia la edición 35 del Festival Internacional Cervantino (FIC) con la participación del Ensamble de Canto y Danza de Jilin, representante de China, país invitado de honor a esta fiesta de la cultura que termina el 21 de octubre. La compañía china se presentará en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas con un espectáculo de danzas y números acrobáticos representativos de la milenaria cultura de ese país asiático.

El Festival Internacional Cervantino (FIC) abrirá dando paso a 19 días de las más diversas expresiones artísticas en la ciudad de Guanajuato, declarada patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO. Cabe recordar que el Cervantino comenzó como un homenaje a don Miguel de Cervantes Saavedra hace 35 ediciones y en esta ocasión participarán dos mil 400 artistas de 27 países.

El Cervantino conjuga en su seno todas las expresiones artísticas existentes, mismas que se muestran al público en las calles del centro histórico de Guanajuato, fundada en 1546 y que conserva con celo la herencia arquitectónica dejada por sus primeros habitantes.

Las calles de la ciudad se visten con escenarios donde saltimbanquis, titiriteros, músicos y artistas plásticos comparten su arte mostrando en ocasiones obras clásicas, en otras, creaciones renovadoras. Además de la ciudad de Guanajuato, la capital del país y otras ciudades del interior participan en este festejo cultural, considerado el más importante de México.

La explanada de la Alhóndiga de Granaditas albergará a artistas como la mexicana Eugenia León, la africana proveniente de Benin, Angelique Kidjo, o el espectáculo Tanghetto de Argentina, hasta El Ballet Nacional de China y la coreana Compañía de Danza Didim de Kook Soo-ho. Todos estos eventos son gratuitos.

El arte también acudirá a ese escenario con La Fondazione Aida, agrupación teatral italiana que promueve teatro para jóvenes, la orquesta Freiburger Barockorchester del estado alemán de Baden-Württemberg, hasta las Marionetas Legendarias de Sichuan, del suroeste de China que, con 300 años de antigüedad, siguen dando vida a títeres gigantes que llegan a alcanzar hasta dos metros de altura.

Los artistas que participan llegan de Bélgica, Cuba, España, Estados Unidos y Senegal, así como de los distintos estados mexicanos, quienes envían a sus mejores exponentes tradicionales o de nuevas expresiones. Este año, el estado invitado es San Luis Potosí. La pasada edición reunió a 559 mil 533 personas que acudieron a las 415 actividades culturales, artísticas y académicas que ofreció el Cervantino, según indica la memoria oficial.

Largo ha sido el camino de este encuentro de arte y cultura que nació en 1972. Algunos críticos y músicos consideran que el Cervantino, actualmente bajo la dirección de Mini Caire, está en un buen momento. Sin embargo, otros consideran que está de capa caída o que requiere de adecuaciones para seguir siendo el festival más importante de nuestro país.

El flautista Horacio Franco indicó recientemente que el Cervantino es una buena oportunidad para dar a conocer a los grupos jóvenes, como Secuencia Sur, grupo que está haciendo una labor notable en Yucatán, o Chelo Alterno, con jóvenes que verdaderamente están haciendo buena música.

En el plano internacional, el flautista y director de orquesta no sólo consideró a los artistas extranjeros, sino también a nacionales, como Eva María Zuk (que nació en Polonia pero se nacionalizó mexicana), a quien califica como una gran pianista. Señala que uno de los grandes conciertos correrá por cuenta del violista Mikhail Tolpygo, quien se unirá al pianista Manuel González.

Por su parte, el crítico, compositor e investigador mexicano Eduardo Soto Millán (quien usualmente cubre las actividades del Cervantino y colabora en la sección de Cultura de Proceso) aseguró que en materia de teatro la programación "es muy raquítica, como muy desbalanceada. Claro, casi siempre el Cervantino es más música, pero ahora prácticamente no hay nada de teatro. Curiosamente, en música hay cosas interesantes, pero también adolece de cosas que no son nuevas".

A su juicio la programación musical, al contrario de otros años, es "contrastada, rica e interesante en las distintas músicas. Por ejemplo, está el Ensamble Continuo, que maneja la música de concierto y las músicas tradicionales". Sin embargo, dice que en los programas en general, sobre todo los de los ensambles mexicanos, "seguimos viendo que la oferta de la creación contemporánea de nuestro país sigue siendo como parcial. No debemos olvidar que el FIC es una ventana de México hacia el mundo y tiene vista hacia los dos lados".

El crítico Lázaro Azar confía en que la oferta nacional "dé la cara este año", pues asegura que no hay grandes figuras internacionales. A diferencia de los anteriores organizadores Ramiro Osorio o Sergio Vela —éste último hizo lo mejor que pudo con lo que le tocó—, los mejores Cervantinos fueron los que tuvimos en la época de doña Carmen Romano de López Portillo, acotó el analista cultural.

Para apoyar su idea, comenta que el FIC no presentará ningún solista importante. "Se esperaba que viniera el pianista chino Yundi Li, ganador del concurso Chopin, pero por problemas con su agenda no se pudo concretar. No es el único artista chino de gran renombre que pudo haber sido invitado, pero creo que se cerraron los ojos a quien tiene más nombre. También se dijo que vendría Tan Dun, hoy en día el compositor chino con mayor presencia en Occidente, pero no va a venir, aunque se va estrenar una obra suya".

Como podrán darse cuenta queridos lectores, las voces encontradas a favor o en contra de la programación de este año del Festival Internacional Cervantino (FIC) han sido leídas por usted de algunos de los representantes de la cultura nacional, que de paso estarán ofreciéndonos sus puntos de vista en relación a este importante festival. Mientras tanto, les invitamos a que vean la cartelera y escojan las actividades de su preferencia.

Escaramuza

Escaramuza Elefantitos Rosas. Las reglas no escritas del muralismo contemporáneo.

Por: Polo Castellanos

¡2 de octubre no se olvida!

El muralismo mexicano a lo largo de su historia ha sufrido una serie de traspiés, sobre todo a partir de la llamada "ruptura" que cayó como anillo al dedo al Estado mexicano para poder deshacerse de una vez por todas de los discursos revolucionarios y contestatarios que planteaba la pintura mural. Pese a este tropiezo, el muralismo de una u otra forma sobrevivió incluso actuando desde la clandestinidad. Hoy, el muralismo mexicano se enfrenta a varios retos, algunos de ellos siguen siendo los mismos del pasado: la censura y los presupuestos. Sin embargo, se han abierto nuevos caminos que el mismo muralismo y los artistas han conseguido como parte de su proceso creativo y evolutivo natural.

Pero la censura sigue siendo el parteaguas más duro que enfrenta el muralismo contemporáneo. La falta de cultura, de visión y educación de parte de las autoridades que, influenciadas por pseudo especialistas y las mentes más retrógradas que insisten que el muralismo está muerto y fuera de contexto y que los recursos deben destinarse hacia el desarrollo de las nuevas "vanguardias" artísticas, mismas que como siempre, en nuestro inherente malinchismo, importamos de otros países, dan como resultado que una de las manifestaciones artísticas endémicas de nuestro país y de las más importantes en el mundo, no encuentren un cauce y un desarrollo digno.

El muralismo mexicano se debate, sí, pero se debate con artistas de otros países, se debate entre las autoridades culturales y los "especialistas" pero no con los muralistas mexicanos. Se debate sobre el discurso que debe tener el muralismo porque el "político-social está fuera de contexto" en estos tiempos neoliberales. Oídos sordos y visiones muy cortas, cuando hemos demostrado que el muralismo no sólo está vigente sino que además tiene una demanda y es necesario.

Pero el muralismo, incluso para los gobiernos de izquierda, quienes lo aplauden y se han apoyado históricamente en los artistas, les resulta molesto. No tenemos una cultura de la obra pública; hemos perdido obligadamente la conexión entre el pueblo y sus artistas, entre el discurso y la realidad. Los gobiernos en su demagogia aclaman el muralismo; es más: cada vez que pueden citan al muralismo mexicano como el orgullo nacional. Lo cierto es que la obra pública no está contemplada en ningún proyecto cultural, ni en ninguna partida presupuestal de los gobiernos municipales, locales o federales, cualquiera que sea su ideología o su discurso.

Así, desde el resurgimiento del nuevo Santo Oficio en el año 2000 ahora vestido con su sotana blanquiazul de tintes tricolores, y hasta la versión posmoderna de las tribus aztecas, hoy uniformadas de amarillosácamelosojos, el muralismo sigue siendo una incomodidad. Sea por ignorancia, sea porque no hay presupuesto "para eso", pero básicamente por ideología.

Los primeros temen que el muralismo sea emancipador y que el pueblo, en todas sus versiones, se salga del gallinero. Los segundos, porque temen que la realidad y las contradicciones del sistema queden plasmados para la posteridad en los muros de la Nación que tanto unos como otros pretenden dirigir. Incluso los gobiernos, artífices de algunos artistas que mueven la cola según cae la morralla dentro del sombrero, argumentan a través de ellos que no debemos pintar cosas violentas "…por nuestros niños, ¿no?" "… hay que pintar florecitas, ¿sale? Propuestas".

¡Pero claro! ¿Por qué no? Pintemos florecitas mientras nos ¡matan de hambre! Es más, pintemos elefantitos rosas para nuestros niños que viven asolados por el ejército mexicano y los helicópteros black hawk de los GAFES en el sudeste mexicano y las zonas zapatistas; hablemos de democracia en el país del robo, la injusticia y la persecución. En pocas palabras, finjamos que aquí no pasa nada y escondamos la verdad sobre la realidad bajo la alfombra, ¿o es que también la realidad va a ser espuria?

De todo esto podemos deducir fácilmente las reglas no escritas por el Estado para pintar un mural narrativo. Pero antes que nada, ahora que vamos a festejar el bicentenario de la independencia, hay que borrar cualquier obra monumental que haga referencia al legendario "Pipila", no importa que sea el representante de aquella lucha popular, y aunque existan muchas Alóndigas que quemar, "no existe y punto".

Primera regla: "No se valen ni mentadas de madre, ni ofensas a Dios, ni ponerle paliacates a los santos, ni a la Virgen de Guadalupe (La Comandanta Lupita), porque se ofenden las ‘Damas de la Vela Perpetua’, el Opus Dei y el Santo Oficio, como ha quedado demostrado en reiteradas ocasiones."

Segunda regla: "Estrictamente prohibido pintar la realidad social que vive el país; es una cosa pasajera y después no se verá bien. Además aquí no hay represión ni desapariciones forzadas, ni presos políticos, ni periodistas muertos, ni miseria, ni hambre. Eso es mero surrealismo creado por las mentes más torcidas y enfermas de los pobres, los artistas, los intelectuales, los guerrilleros y ahora también por los terroristas".

Tercera regla: "Queda también estrictamente prohibido pintar al pueblo levantado en armas con mantas que digan ‘¡el pueblo unido, jamás será vencido!’ y menos empuñando ‘Cuernos de Chivo’ o ‘artefactos explosivos activados con celular’; se vale pintar palos, piedras y hasta resorteras, no más".

Cuarta regla: "Jamás se debe alterar el Lábaro patrio. El águila siempre debe de estar como encaramada al nopal, nunca con las alas extendidas hacia arriba y mucho menos volteando altiva a su izquierda".

Quinta regla: "Se pueden pintar ‘inditos’ y todas las garambainas folklóricas que se les pueda ocurrir, porque son parte de nuestras raíces y hay que respetar, con sus vestimentas tradicionales, de preferencia que tengan cara de oprimidos y como pidiendo clemencia. Siempre en la parte de debajo de los murales, sin pasamontañas y nunca levantados en armas".

Sexta regla: "Los muralistas no podrán cobrar lo que vale su trabajo. El gobierno y sus usureros decidirán cuál es el monto que los artistas deben de recibir".

Última regla: "Se pueden pintar casitas de dos aguas con chimenea, florecitas, animalitos de muchos colores, arcoiris, juegos infantiles y por supuesto elefantitos". Claro, para que nuestros niños sigan pensando que los elefantitos rosas son bonitos siempre y cuando no interfieran con los planes del terrorismo de Estado.

Una mirada plástica

Una mirada plástica

Arte mexicano

Por: Paul Achar

El Museo de Arte Moderno de la ciudad de México abre sus puertas a la exposición "Arte Mexicano" de la colección del Museo de Arte Moderno del Estado de México.

La muestra está conformada por 46 piezas de temas y estilos muy variados, que nos dejan ver la evolución de la plástica del siglo XX, desde el modernismo temprano con piezas de excelente factura de los maestros Ángel Zárraga y Roberto Montenegro, hasta obras ya maduras de grandes maestros de la segunda mitad del siglo, como Gunther Gerzso, Francisco Toledo y Pedro Coronel, entre otros. Es sin duda una exposición muy interesante que nos lleva de la mano a un viaje dentro de un viaje plástico de principios del siglo pasado hasta nuestros días.

A pesar del buen discurso museográfico que invita a repetir la exposición, debo mencionar que no entiendo cómo abren una exposición de arte mexicano con la obra del guatemalteco Carlos Mérida. Creo que sería más importante abrir la muestra con una pieza de cualquier maestro mexicano como los que están en la exposición: Montenegro, Zalce o María Izquierdo, que a mi juicio sus obras son de las mejores piezas de esta muestra. Si tanto les gustó la obra de Mérida, le hubieran puesto otro nombre a la exposición como "Arte mexicano y un guatemalteco" o algo así, creo que sería mejor omitir la pieza, aun cuando es muy buena y el maestro vivió la mitad de su vida en México hasta su muerte, pero hasta donde yo sé, no se nacionalizó y aun cuando así fuera creo que sería mejor abrir con alguien nacido en nuestro país.

A mi juicio, hay artistas con más peso y mejor factura para abrir un recorrido de arte mexicano, sólo tenemos que dar un vistazo a la exposición y verán con cuánta razón se los comento.

Además, en el resto del recorrido podemos encontrar la obra de otro extranjero: Arnold Belkin, artista plástico nacido en Canadá.

Pero entremos en materia. Lo que encontraremos en esta exposición son obras ordenadas cronológicamente, aun cuando el discurso rompe su continuidad para poder hacer comparaciones entre los artistas y así poder distinguir las influencias. Eso me parece interesante y debo felicitar a las curadoras, que son aquellas personas que seleccionan las piezas a mostrar. Ellas se coordinan con los museógrafos para crear la historia a contar y en esta ocasión nos dan la posibilidad de comparar a grandes maestros en sus discursos, su trabajo y en su similitud, dejando ver la escuela de cada uno. Considero que ya que pusieron un guatemalteco hubiera sido interesante jugar un poco más y hacer una comparación cronológica de lo que estaría sucediendo en Europa en esos mismos momentos y poder hacer una valoración más profunda de la muestra.

En la inauguración, el pasado jueves, comentaron las museógrafas y curadoras que una de las posturas que se utilizó para hacer la museografía era precisamente ir poniendo las obras que marcaban una similitud para poder hacer comparaciones de los lenguajes artísticos de una generación a otra. Aun cuando se trabajó cronológicamente, intentaron jugar con algunos tiempos para darnos la posibilidad de lo que se está hablando.

Sería interesante ver cómo dos expertas cuentan una historia; qué divertido hubiera sido haber visto a dos mujeres poniéndose de acuerdo en los criterios para dar el discurso de la exposición, pero seguro que lo lograron y lo lograron bien, pero juro que me hubiera encantado ver las discusiones y los gustos de cada una, conocer el discurso antes de ser expresado en esta magna exposición.

Vale la pena visitar esta exposición, así que ya saben: no pierdan tiempo y vengan. Estará hasta el 25 de noviembre, pero no dejen para mañana lo que puedan hacer el próximo mes, porque ya quedaría muy poco tiempo y con sus múltiples ocupaciones, que estoy seguro que tienen; si no la programan a la brevedad se va a ir y una más pasaría desapercibida. Hay que hacer un esfuerzo. El Museo de Arte Moderno de la ciudad de México ya lo hizo trayendo esta gran muestra en un esfuerzo conjunto con el Instituto Mexiquense de Cultura, que fue el que promovió esta oportunidad de tener parte de su acervo hoy en el Distrito Federal.

Hay que comenzar a visitar exposiciones para que desarrollen el gusto por la pintura. No les garantizo que a la primera exposición que vayan le van ha encontrar algo o les va a gustar, pero les aseguro que con el tiempo hasta podrán viajar dentro de esos mundos donde el espectador se hace uno con la obra. No se tiene que saber nada, sólo se tiene que disfrutar y si no les gusta cambien de museo o de exposición hasta que encuentren lo que es para ustedes y así lo puedan compartir.

Platicando mientras recorría la exposición, encontré un punto en común con uno de los visitantes de la muestra. Es muy triste ver cómo los museos del extranjero están abarrotados de personas tomando apuntes y sacándose la foto para presumir, ¿qué pasa con los nuestros? ¿No se siente bonito decir que visitaron una exposición fabulosa de grandes exponentes de la plástica mexicana o que descubrieron el talento de un joven pintor en una casa de cultura, el cual los motivó para iniciar su coleccionismo?

Ya lo dije antes: comprar arte no es comprar, es invertir; pero bueno, ya dejaré de soñar. Espero que cuando despierte las exposiciones tengan tanto éxito como el esfuerzo que se hace para llevarlas a cabo. De verdad cuestan mucho dinero y no nada más eso, estamos dejando pasar patrimonio universal frente a nuestras narices. Como siempre pasa, ya que se muere el artista o que en el extranjero lo beatifican, en ese momento hay que ver al gran maestro, ¿pero que nos sucede? Debemos formarnos un criterio plástico, veamos antes que el resto del mundo cómo se formaron esos que mañana serán los íconos de la plástica mundial.

Dense la oportunidad de decir "yo apoyé a ese artista cuando empezaba"; no es necesario comprar su obra para apoyarlo, pero si pueden qué mejor y si no, asistiendo a exposiciones es una forma, además de ir creando un ejemplo, para todos los que los rodean.

Yo sé que los que leen esta columna es porque están interesados en el arte y si de verdad están interesados hagamos fuerza, hay que crear una verdadera sinergia para que las autoridades se den cuenta del valor del arte en la vida diaria de cada individuo, démosle color y vida a las muestras, compartamos con las personas cercanas y enseñemos cómo es que se disfruta viendo, platicando y recreando historias a través del arte.

Heredemos una cultura del arte a nuestros hijos para hacer una historia llena de color, alegría y amor por la belleza, que es lo que da verdad y armonía a nuestras vidas.

Hoy es un buen día para dedicarlo al arte.

Silencios Estereofónicos

Silencios Estereofónicos

La UNAM obtiene el galardón de Patrimonio Mundial de la Humanidad durante su aniversario 456

Por: Félix Morriña

El pasado viernes 21 de septiembre, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) cumplió 456 años de su fundación y lo celebró con la designación de un área de su campus como parte de la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad que otorga la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), al recibir de manos del director general de ese organismo, Koïchiro Matsuura, el pergamino oficial que acredita dicho reconocimiento.

El mencionado director de la Unesco entregó el documento al rector Juan Ramón De la Fuente en una emotiva ceremonia celebrada en el campus de la UNAM.

Los dos funcionarios dieron a conocer una estampilla postal conmemorativa y develaron una placa alusiva al reconocimiento en la que se lee: "Campus Central de la Ciudad Universitaria de la UNAM. Patrimonio Cultural de la Humanidad".

Un espectáculo de juegos pirotécnicos y una exposición fotográfica sobre la construcción del campus acompañaron la celebración con la que dieron inicio los festejos conmemorativos.

La UNAM, fundada el 21 de septiembre de 1551, es "un organismo vivo y dinámico", sostuvo De la Fuente. Por su parte, Matsuura recordó que en la UNAM "están plasmados muchos de los profundos valores de excepcionalidad del arte mexicano" y es la "más grande exponente de la educación en México", indicó.

Al ser inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, la CU "forma parte del selecto grupo de universidades del mundo consideradas como Patrimonio Cultural de la Humanidad, junto con la de Alcalá de Henares, en España, y la Universidad Central de Venezuela, en Caracas", destacó el centro académico universitario.

El reconocimiento incluye el primer circuito universitario, inaugurado en 1952 (entre los pocos patrimonios mundiales modernos) y sus más de 50 edificios dentro de la llamada zona núcleo, de 176.5 hectáreas, lo cual representa el 25 por ciento de las 730 hectáreas que comprende el campus universitario. La Ciudad Universitaria de la UNAM, que ingresó en la lista del Patrimonio Mundial el pasado 28 de junio, fue diseñada por un grupo de 70 arquitectos encabezados por Mario Pani y Enrique del Moral.

El campus está asentado sobre la lava petrificada del volcán Xitle, que hizo erupción hace 2.400 años.

El Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco emitió la decisión durante sus sesiones que se realizan en Nueva Zelanda, con lo que se incluyó el llamado "antiguo casco" de CU. En el campus central se encuentran la Torre de Rectoría, la Biblioteca Central, las llamadas "islas", las facultades de Filosofía y Letras, Derecho, Medicina, Odontología, Economía, Arquitectura y la Torre II de Humanidades, así como jardines, entre otras construcciones.

Como límites de esta área se tienen: hacia el poniente, el Estadio Olímpico Universitario; al sur, las canchas de frontón y la zona deportiva; al oriente, la Facultad de Medicina, y al norte, los edificios de las facultades de Filosofía y Letras, Derecho, Economía y Odontología.

Al recorrer esta zona se puede contemplar la obra representativa del muralismo mexicano, tanto en la Biblioteca Central, cuyos murales fueron creados por Juan O'Gorman; los de la Torre de Rectoría, que son de David Alfaro Siqueiros -una de esas obras fue dañada durante la huelga universitaria de 1999-2000-; los del estadio, realizados por Diego Rivera, además de obras de otros muralistas como Benito Messeguer, Mario Omar Falcón, José Chávez Morado, Francisco Eppens Helguera, Federico Silva, Mathías Goeritz y Guillermo Ceniceros.

Recientemente la institución ha sumado un conjunto de reconocimientos internacionales, como estar entre las 100 mejores universidades a escala mundial, en el sitio 74, y ser la primera de Iberoamérica, "demostrando así su liderazgo educativo, científico y cultural". Es la más grande del país, con una matrícula de 290 mil alumnos y una planta académica que alcanza 33 mil 500 profesores e investigadores, además de que 50 por ciento de la investigación que se realiza en el país se genera en su seno. Promueve, además de la investigación, la ciencia, la tecnología, la cultura, la academia y el deporte.

El 18 de julio de 2005, Ciudad Universitaria fue declarada Monumento Artístico de la Nación y con este reconocimiento consigue la máxima categoría a escala mundial, después de casi cinco años de gestiones realizadas por la universidad, tanto en el ámbito nacional como en el internacional. La categoría de Patrimonio Cultural de la Humanidad se le otorgó a CU al demostrar "de manera sobresaliente" la consolidación de la arquitectura moderna en América Latina, con acentos locales, además, de que se ejemplificó el desarrollo de la ingeniería aplicada a la construcción, así como la "extraordinaria" planificación urbana, con base en el paradigma del urbanismo y el funcionalismo modernos con reminiscencias de la arquitectura prehispánica.

Este lugar ha sido escenario de varios movimientos estudiantiles trascendentales para la vida del país, como los de 1968, 1971 y 1986-1987 (en la que este interlocutor participó, siendo rector Jorge Carpizo McGregor y en la que se vio "boletinado" por varios años, gracias a las intervenciones de las entonces autoridades y amenazado con jamás obtener méritos académicos, titulación y demás beneficios a los que tengo derecho. Para mi fortuna, eso quedó en el pasado), y de la última huelga estudiantil de 1999-2000, lo que significó el paro de actividades más largo en la UNAM, así como de innumerables actos políticos y sociales.

Esta zona de Ciudad Universitaria es de los pocos espacios arquitectónicos modernos a los que se ha otorgado dicho reconocimiento. Hace pocos años que la Unesco incluyó el patrimonio moderno entre sus reconocimientos, entendiendo por éste a aquellos elementos materiales e inmateriales creados en épocas recientes.

El campus de la UNAM se convierte así en el octavo sitio moderno en obtener dicho nombramiento internacional, pues en la anterior lista se encontraban la ciudad de Brasilia, Brasil; la Bauhaus, de Alemania; la casa Schröeder, de Holanda; la Ciudad Universitaria de Caracas, Venezuela; la Casa Tugendhat, en Brno, República Checa; la Ciudad Blanca, en Tel-Aviv, Israel, y la Casa Estudio Luis Barragán, de Tacubaya, México.

Dicho conjunto ilustra una etapa significativa de la historia de México al fundirse ahí el humanismo, las artes, la tecnología y la arquitectura en un momento clave de la historia de la cultura universal: la mitad del siglo XX.

La Unesco inició esta serie de reconocimientos en 1978, y hasta antes de su más reciente sesión contaba con un total de 830 bienes (hasta mayo de 2007), divididos en tres grupos: 644 culturales, 162 naturales y 24 mixtos. Únicamente ocho de todos los anteriores corresponden a bienes patrimoniales de la modernidad del siglo XX.

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), la Dirección de Patrimonio Mundial, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Secretaría de Educación Pública (SEP), la Comisión Mexicana de Cooperación con la Unesco y el Comité Internacional de Sitios y Monumentos fueron algunas de las instancias que se sumaron al apoyo a la candidatura del campus universitario, hasta llegar a obtener el apoyo del Centro de Patrimonio Mundial de la Unesco, con sede en París, Francia.

La grandeza de la UNAM destaca al recordar que los mexicanos galardonados con el Premio Nobel proceden de esta universidad: Octavio Paz (Literatura), Alfonso García Robles (Paz) y Mario J. Molina (Química); todos los connacionales que han obtenido el Premio Príncipe de Asturias son egresados de esta institución: José López Portillo, Emilio Rosenblueth, Pablo Rudomín Zevnovaty, Marcos Moshinsky, Francisco Bolívar Zapata, Ricardo Miledi, Juan Rulfo y Carlos Fuentes; además de que todos los mexicanos distinguidos con el Premio Cervantes -considerado el más importante de la lengua castellana- son universitarios: Octavio Paz, Carlos Fuentes y Sergio Pitol.

Además de CU, dos sitios naturales y 13 culturales fueron integrados a dicha categoría, durante la sesión; entre éstos está el Fuerte Rojo, de la India, y el Centro Histórico, de Burdeos, en Francia.

Para todos los que somos universitarios, egresados o en proceso de la UNAM, para todos los que somos Pumas de corazón, para todos los que vivimos a diario con la consigna del maestro José Vasconcelos de "Por mi raza hablará el espíritu", sirva esta columna para recordarnos que esta noticia nos motiva a ser mejores seres humanos y para sentirnos orgullosos de nuestra mexicanidad. ¡Goya, Goya! Cachún, Cachún ra, ra. ¡Goya, Universidad!

Silencios Estereofónicos

Silencios Estereofónicos

Hernan Hecht, una mezcla de hard pop, free jazz, jazz tradicional y música aleatoria en el Rojo Vivo Pub de Metepec

 

Por: Félix Morriña

 

El baterista de jazz argentino Hernan Hecht es en el mundo de la contemporaneidad cultural una de las figuras serias del género de la síncopa en habla hispana. Es una figura connotada y respetada, como querida en el jazz hecho por latinos, aunque no haga precisamente jazz con esa tendencia. De hecho, no le gusta que lo tilden de músico encasillado en un estilo único y exclusivo, porque prefiere ser calificado como una mezcla de hard pop, free jazz, jazz tradicional y música aleatoria como electrónica.

Hernan (así, sin acento), es también uno de los músicos que en más proyectos trabaja en la actualidad, ya sea bajo su propia cosmovisión sonora y directiva, como en la experimentación musical ajena al modus operandi y vivendi de los demás músicos tradicionales jazzistas. Colabora en muchos proyectos semejantes o similares a su forma de ver el mundo del jazz o de la música contemporánea.

Hecht es un ser con una disciplina que pocos ejercen dentro del poco espacio existente para el jazz en México y eso lo podrá constatar el público conocedor y amante del jazz que se dé cita la noche de este jueves 27 de septiembre en el Rojo Vivo Pub de Metepec (ubicado en la Avenida Estado de México #433, Metepec, México, a un costado de la gasolinería de La Virgen y a 100 metros de Radio Mexiquense).

Le informo que el baterista Hernan Hecht se hará acompañar en esta ocasión de su Gru-B Project, en el que participarán Lary en la guitarra, Aarón Cruz en el bajo y Chatrán en las percusiones. La cita será a las 21 horas y el cover para este único concierto de este cuarteto será de 50 pesos más el consumo que usted haga de los alimentos y bebidas de calidad que ahí se ofrecen.

 

Perfil de un mago de las baquetas

Este bataco nacido en el 18 de junio de 1975 en Buenos Aires, Argentina, es también compositor y diseñador reconocido entre la comunidad musical. Cursó la carrera de Performance en Batería (así indica su propia página de Internet) en el Instituto Tecnológico de Música Contemporánea (ITMC) con profesores de talla nacional e internacional como Héctor Ruiz, Sebastián Peyceré, Jorge Araujo, Carlos Riganti y Fernando Martínez en batería; Alberto Caletti y Juan Raffo en audio perceptiva y armonía.

Tomó clases particulares de batería con Pablo LaPorta. También ha participado en Master-Class y seminarios internacionales a cargo de músicos del nivel de Alex Acuña, Will Kennedy, Hill Bruford, Pat Masteloto, Allan Holdsworth, Gary Husband, Danny Gotillieb, Mike Stern, Joel Heredia, Joe Zawinul, Alphonso Jonson, Makoto Ozone, Jhon Scofield, Giovanni Hidalgo, Dave Weckl y Clarence Penn. Como podrán darse cuenta, puros monstruos del jazz, del rock progresivo y de la música contemporánea.

Realizó cursos en 1995 en la Universidad de Berklee en Argentina y en México en 1997. Además, le da tiempo de ejercer la docencia particular e institucional (lo ha hecho desde 1994) en el ITMC de Argentina, la G. Martell, la Fermatta y el DIM de México, aparte de las clases particulares. Vive bien este joven treintañero con excelente futuro en otros continentes. Seguro algún karma ha de estar pagando para seguir viviendo en México con ese currículum. De eso seguro nos hablará mañana cuando se presente en Metepec.

Hasta el momento ha grabado más de 40 discos en México, de los cuales 12 están editados en diferentes partes del mundo, entre los cuales se encuentran bandas sonoras de películas como "Amores perros", "De la calle" y "Amar te duele".

Ha trabajado como músico de sesión acompañando a Cristian Castro (¡señores, el dinero sirve para mantenerse y mantener proyectos!), Miguel Botafogo, Ely Guerra, Shakira, Lila Downs, Magos Herrera, Heder & Queso, Álvaro Abitia, Pulpo, Edgar Oceransky, Ragazzi (¡les digo que el dinero salva vidas!), Sánchez & Ruiz, Hebe Rosell, entre otros.

 

Su proyecto X-Pression Quartet

El grupo se forma a comienzos del 2003, por la iniciativa de Hernan Hecht, al querer profundizar más en las posibilidades que el jazz contemporáneo ofrece, dejando claro que la música del cuarteto es una fusión de estilos sin caer en lo que hoy es llamado Jazz Fusión.

El cuarteto está conformado por Gabriel Hernández en el piano; Fender Rhodes y Ken Basman en las guitarras; Aarón Cruz en el contrabajo y Hernan Hecht en la batería. Todos talentosos músicos activamente propositivos dentro de la escena del jazz en México.

La propuesta principal del grupo se basa en el "interplay", uno de los elementos más importantes que se desarrollaron en todo el proceso creativo que aportó el jazz al siglo XX, donde cada vez más se pueden percibir las actitudes humanas transformadas en lenguaje o sistemas de comunicación.

De esta manera es como un grupo puede profundizar no sólo en un estilo musical, sino en su capacidad personal de comunicarse, dándole a la música intensidad, humor, contemplación, sinceridad, lógica, originalidad, complicidad, entre otros aspectos en esencia y todo tipo de buena actitud humana.

El grupo se ha presentado en el Festival Jazz Hábito, Papa Beto Jazz Bistro, El Convite, ArtLife JazzFest, Jazzorca, Festival del Sur (Argentina), Notorius, Festival de Jazz de la Escuela Superior de Música 2003, Festival Internacional de Jazz Alternativo en Guadalajara, Festival Internacional de Puertas de Las Américas, Festival de Jazz Tlalpan 2004, Festival Internacional de Morelia, Festival Internacional de Mérida, Festival de Jazz de Campeche y fue invitado al Festival Internacional Heineken en Tailandia y al Festival "Patagonia Jazz" en Argentina.

No me queda más que decirles que disfruten de este concierto en el Rojo Vivo Pub.

Las razones del diablo

Silencio por Marcel

Por: Dionicio Munguía J.

Esta nota tendría que estar en blanco. Debería escribirse con la mímica de Bip, el personaje de Marcel Marceau. Sólo las señas de alguien que pasó su vida en silencio, frente al público, fascinando con su trabajo artístico. Sí, este año se ha llenado de muertes innecesarias, pero al fin y al cabo, muertes. Marceau, Pavarotti, Bergman, y todos aquellos que en estos meses se adelantaron en el camino. Es triste llenar de obituarios esta columna, pero los que se murieron tuvieron algo que ver con lo que aquí intentamos hacer: cultura.

Hace muchos años que vi a Marcel Marceau en Bellas Artes. Su figura un tanto triste aparentemente no llenaba el escenario; era tan pequeña, tan mínima, que el teatro se volvía inmenso conforme esperábamos el inicio del espectáculo. Muy pocos de los que esperaban se habían dado cuenta que el mimo tenía ya un buen rato en el escenario. Sólo hasta que apagaron las luces de la sala se dieron cuenta de lo que pasaba en el escenario.

Sorprendido, desde el momento en que me senté en el lugar pagado, vi la figura en el centro del escenario tan quieta, sin movimiento, que pensé era un maniquí. Fue sorprendente contemplarlo. Nada cercano se comparaba con la calidad de Marceau, nada, ni los mimos que habían aparecido con cierta fama en el espectro de nuestro país.

Yo miraba con cierto placer y respeto, con la certeza de que ya no lo volvería a ver en vivo nunca más, como finalmente sucedió. Y en ese momento no era por la cercanía de su muerte, sino por la certeza de que los precios de entrada subirían demasiado para el pobre presupuesto de un jodido artista que no vivía en la ciudad de México. Y tal como lo había predicho, nunca pude volver, en los dos o tres ocasiones después de ese año que volvió el mimo francés a México.

Sólo me quedó el placer de verlo por televisión, videocasetes o ya modernamente en dvd’s. No había ni hubo otra forma de verlo en vivo. Y definitivamente enterarme de su muerte fue un duro golpe a mis recuerdos, a la memoria que se ha ido acumulando con el paso del tiempo y que, en ese instante, brotó como disco duro siendo limpiado, mientras aparecen archivos que no usaba nadie.

Y si Marcel decidió dejar este mundo, su recuerdo y Bip estarán siempre a nuestro lado, en la pantalla de cine o televisión, en dvd’s o vcd, o lo que de pronto salga para capturar esos recuerdos.

Mantarraya

Mantarraya

La predominancia del silencio

Por: Heber Quijano

 

Estamos acostumbrados a alabar la palabra, acostumbrados a referir el mundo a través de significados referenciales, la base primordial de la lingüística de Saussure, acostumbrados pues a estructurar el mundo verbalmente, así, hemos hecho del silencio un lugar inhabitado, distante y pedestre. Incluso en la vida cotidiana el silencio se ha convertido en un lugar, por paradójico que suene, en el que no ocurre nada, en el que uno está desorbitado o indefenso, vulnerable, indemne, ya sea en el "silencio incómodo" o porque "el que calla otorga", pierde. A pesar de que "una imagen vale más que mil palabras" (lo cual es muy dudable), una fotografía está descontextualizada y vive casi en un limbo si no tiene un pie de foto en el cual se esclarezca su ser, lugar, fecha o referencia, como ha señalado Bourdieu. En la música, nos extraña escuchar una canción sin letra, a pesar de que el principio fundamental de la música es el silencio mismo, tan magistralmente utilizado por Mahler, por ejemplo.

Pero hablemos ahora de lo importante: Marcel Marceau y la pantomima. Con gran consternación descubrí hace unos días que el gran mimo había fallecido y me reproché con ahínco el no haberlo visto nunca "actuar" en vivo. Heredero de la gran escuela francesa, Marcel se convirtió en un ícono, en el gurú mayor de la pantomima; su Monsieur Bip sólo puede tener un lugar en nuestros altares privados, al lado de Andrés Bustamante, el Güiri Güri, Cantinflas antes de su etapa moralina, Andy Kaufman, los hermanos Marx, Buster Keaton y Charles Chaplin; estos dos últimos fueron una motivación para el Marcel.

Gran crítico desde su trinchera, sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial, hijo de un padre exterminado en el holocausto, Marcel Mangel usó el Marceau en homenaje a un militar que vinculó las fuerzas del general estadounidense Patton con la Resistencia francesa, de la que él era partícipe. La capacidad de expresar sentimientos, de hacer poesía con los gestos y con la imaginación hizo de Marcel un héroe del silencio, le devolvió la dignidad expresiva que tanto ha perdido en la risible comedia televisiva.

Es un buen momento para redescubrir la pantomima como parte fundamental de la actuación y de la danza. Aprovechando que hace poco tiempo estuvo Jean Bernard Laclotte en Lumbrales, podemos reivindicar a Alfonso Vírchez, quien también participa de este lenguaje silente, y de paso al teatro universitario que hace grandes esfuerzos para poder presentar obras que si bien no siempre cumplen con las expectativas de calidad, sí nos sorprende en muchas ocasiones y de manera muy grata. Vayamos a disfrutar del arte que tenemos cerca y a la mano: no es necesario cruzar el verde muro de Berlín, como precisamente le decía un amigo teatrero, que es la Marquesa.

 

Comentarios: heberquijano@yahoo.com.mx