Blogia
IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Columnas

Silencios Estereofónicos

Silencios Estereofónicos

La edición 2007 del Festival Quimera o la decadencia intelectual del alcalde Óscar González Yáñez

Por: Félix Morriña

El clima de la mediocridad llegó de nueva cuenta al mexiquense municipio de Metepec. En raros momentos la pasión caldea la historia y los idealismos se exaltan: cuando las naciones se constituyen y cuando se renuevan. Primero es secreta ansia de libertad, lucha por la independencia más tarde, luego crisis de consolidación institucional, después vehemencia de expansión o pujanza de energías. Los genios pronuncian palabras definitivas; plasman los estadistas sus planes visionarios; ponen los héroes su corazón en balanza del destino.

Así nos recuerda el médico y filósofo positivista José Ingenieros (1877-1925), en un fragmento del capítulo VIII de "El hombre mediocre", cuando estigmatizó la hipocresía política y el servilismo moral a principios del siglo XX y que aún algunos mediocres políticos continúan ejerciendo en la actualidad. El maestro cultivaba la clase dirigente de una Argentina que siempre ha deseado crecer día con día en la cultura universal y que al alcalde de Metepec bien le ayudaría a releer, digo, releer porque se espera que un hijo de la honrosa Universidad Nacional Autónoma de México (¡UNAM, señores!), haga honores en tierras fértiles y donde sus hijos han decidido sembrar su ombligo.

Ahonda el maestro José Ingenieros en el mencionado texto que "hay horas de palingenesia y las hay de apatía, con vigilias y sueños, días y vegeta; el espíritu se amodorra (como bien pudiera pensarse en el edil González Yáñez). Los apetitos acosan a los ideales, tornándose dominadores y agresivos. No hay astros en el horizonte ni se percibe (dirían los conocedores locales de la cultura)". En fin, la historia no culpa a lso escasos de nivel a pesar de sus estudios.

Tal parece que el alcalde petista de mexiquense municipio de Metepec, Óscar González Yáñez, no termina por aprender cómo deben ser los festivales culturales en su demarcación sociopolítica, ni le importa a forma ni el fondo de un festival que en otros años estaba calificado para ser uno de los más importantes del país, sin contar con la infraestructura del más importante de los festivales: El Festival Internacional Cervantino (FIC).

Para que usted se dé una idea, para Óscar González Yáñez la cultura es un pretexto para enaltecer sus ínfimos niveles culturales a pesar de haber estudiado en la UNAM (con lo cual muchos nos sentimos deshonrados). Sirven de pretexto protocolario, porque no son más que ornamento en su inútil carrera por alcanzar el pináculo político para el que nunca nació y que jamás podrá desempeñar cabalmente. Si usted lo deja llegar más allá de lo que ha llegado a ser, se convierte en el más innecesario de los votantes sin partido. Nadie con sentido común lo apoyaría.

Bueno, el colmo de su desfachatez ha llegado hasta esta redacción, porque sabemos que uno de sus familiares más cercanos (se conoce como Vicente) impuso a través suyo (más no de un Cabildo consensuado) el cartel de la edición 2007 del Festival Internacional Quimera, con una Q adornada con fotos de los participantes, dejando atrás dos muy buenas propuestas de la gente que contrataron para tal fin.

Y por si no fuera poco, la programación aún no está definida por completo, pero les podemos adelantar por fuentes muy cercanas a la política cultural mexiquense (que nada tienen que ver con la supuesta máxima autoridad local y sus raquíticas inclinaciones culturales) que estará abriendo, una vez más, el Caifán mayor Óscar Chávez el 19 de octubre, quien sin duda es uno de los figurones de la nación, pero sabemos el mundo tiene deparadas más sorpresas para los mexiquenses hambrientos de artistas de igual o mejor nivel, al mismo precio en Metepec.

También habrá un homenaje a Violeta Parra; el país invitado para este segundo festival de la administración de González Yáñez, es Cuba (entiéndase los amigotes del edil, aunque sean muy intelectuales, pero ya estuvo, hay más naciones en el orbe); habrá actividades del Cervantino, porque recuerde que la nación invitada es China (claro sin Zen Li Ye Gon); estará Tania Libertad, una banda de Jamaica de reggae y el cierre, el 30 de octubre, del maestro Luis Eduardo Aute (bueno, se le perdona, aunque los que saben de él ya lo vieron en el Teatro de la Ciudad recientemente en la presentación gira de su nuevo disco).

Igual que el año pasado, a la gente de Óscar González Yáñez, se le volvió a ir la fecha con el maestro Joaquín Sabina, y que bueno que muchos vamos a ir a verlos al Auditorio Nacional junto a otro grande llamado Joan Manuel Serrat en fechas ya pactadas por gente profesional. Bueno, la cultura cuesta y este efebo de la política local ñoña y de su onanista pasado (con todo y su diputación federal), espero le sirva para que entienda que este festival es para marcar la diferencia entre muchos municipios e la nación. Pero no se le puede pedir a un político mediocre que entienda de letras a pesar de haber manchado las aulas de la UNAM.

Querido lector, seguimos en la línea que nos define y con la aptitud-actitud de siempre. Cambio y fuera..

Silencios Estereofónicos

Silencios Estereofónicos

Tanke tiende un puente entre la realidad y la vida imaginaria de cada ser en concierto

Por: Félix Morriña

"Tanke surge como una necesidad de exteriorizar una serie de experiencias y sensaciones a través de la música. El proyecto está conformado por seis integrantes, quienes aportan de manera irrepetible una personalidad propia al sonido y actitud a la banda. La estética sónica y visual adquiere gran importancia, dado que el proyecto tiene nacimiento conceptual y se refleja inmediatamente en los conciertos".

De esta manera se presentan en entrevista los integrantes de la agrupación mexicana (defeña) Tanke, quien ya se presentó en el Área Chica de Toluca, el pasado viernes 13 de julio y lo hará de nuevo este viernes 7 de septiembre a las 21 horas.

Ellos interpretarán el contenido de su primera producción discográfica homónima, producida y distribuida por la independiente Diablito Records en el 2006.

Integran la banda la bella videasta Brigitte Richter; la guapa cantante y programadora Liliana Vélez; el guitarrista cantante Diego Aguirre; el baterista Sebastián Zunino; el bajista Alberto Alvarado y el seis cuerdas Samuel Zesati (otrora promotor cultural musical). Este sexteto está de acuerdo en que las rítmicas son sencillas y al mismo tiempo contundentes en los 11 temas que componen su disco, a manera de una máquina perfectamente bien diseñada y calibrada.

"La música está acompañada de líneas de bajo hipnóticas que a su vez se resuelven con guitarras sencillas y empapadas de efectos. Encima de todo eso, descansa una voz tranquila y a veces casi llegando a los límites de la angustia y desolación", externan los integrantes de la banda en su carta de presentación de su www.myspace.com/tankemusic y lo anuncian en cada entrevista, porque lo han estudiado muy bien y eso les permite tomar muy en serio su trabajo de parte de los medios de comunicación y de sus seguidores.

"Tanke pretende ser un puente entre la realidad y la vida imaginaria de cada ser. La banda radica en el Distrito Federal y la idea de concebir una banda como esta se llevó a cabo en Londres, Inglaterra hace poco más de tres años", señala el cantante líder y principal compositor, Diego Aguirre.

El arte del disco es un collage de fotos de la banda en estudio y en vivo con fondo negro y tonos morados-azul marino con blanco que conforman el nombre de la banda, que a primera vista no se distingue, por lo que hay que ponerle mucha atención, como también hay que poner mayor énfasis a las estrofas de algunas de sus canciones colocadas entre las imágenes del grupo.

La encargada de esta idea estética fue Brigitte Richter, quien dijo que trabajó el diseño con base en el concepto del grupo, es decir, en los colores melancólicos que ofrece su música en este momento, en la forma en que Tanke percibe al mundo y como esto influye en su manera de ser y proceder.

La presencia de Brigitte Richter sobre el escenario responde al concepto multimedia persuasivo del grupo, o lo que es lo mismo, es una integrante que no hace letras, no acompaña precisamente en los coros, pareciera que toca un teclado, pero se trata de un complejo sistema computacional para proyectar imágenes mientras sus compañeros tocan y cantan. Brigitte compone y estructura el concepto visual de cada canción incluida en el disco homónimo del grupo.

La belleza y figura estilizada de miss Richter trabajando sobre el escenario es la respuesta correcta al concepto visual de Tanke. Es la fuente de inspiración del resto de la banda y sobre todo del público (incluyendo féminas que reconocen su atractivo visual). La VJ es para Tanke, lo que la gélida cantante alemana Nicco a Velvet Underground. Lo digo sin exageración.

Ahora, Tanke no sólo es forma, sino también fondo, porque el resto de los integrantes del grupo son creativos y hacen de "Viaje sideral", "Simbiosis", "Misionero", "La casa del Fantoche", "Laberinto" y "Oxígeno", entre otras que suman 11 del disco en cuestión, canciones que pronto se colocarán en el gusto de aquellos seguidores de la música sin concesiones, diferente, lejos del esquema radiofónico comercial.

En la música de Tanke, el escucha puede apreciar influencias diversas, en especial de algunas etapas creativas de Velvet Underground, Nina Hagen, Lydia Lunch, David Bowie, Sister of Mercy, Bauhaus, Talking Heads y toda la buena música del rock contemporáneo como también del drum ‘n bass, entre otros elementos musicales.

El sonido de esta agrupación sí se diferencia de otras bandas mexicanas que tienen el estilo y sé que pronto tendrán un público que les ayudará a crecer como agrupación y como entidades individuales creativas. Las imágenes que acompañan esta columna fueron tomadas por este interlocutor durante el Festival Neurosis Colectiva. S-Cool para todos, organizado hace una semana por la estación de radio juvenil Neurótica 102.1 FM.

Mantarraya

La enfermedad del vacío

Por: Heber Quijano

Se ha llegado a escuchar de una encuesta en la que los mexicanos consideran que viven una vida feliz o que son felices en términos generales. Claro, nadie va por la vida quejándose de todo lo que sufre en el trabajo, en el tránsito, en la economía, con la suegra, con lo molesto que se llegan a convertir los vecinos con sus fiestas, sus peleas, o con todo lo que pueda generarle alguna molestia al peatón común y corriente. Sin embargo hay que tomar este tema con mucho cuidado. De entrada, ¿cuándo podemos considerarnos felices? o ¿cuánto persistente debe ser esa sensación?, ¿cuándo deja uno de ser feliz? Más que parecer preguntas de revista para quinceañeras, dichas preguntas pueden convertirse en un problema existencial para cualquiera. A final de cuentas, todos intentamos ser felices, ¿no?

En contraste, según Gonzalo Vázquez, miembro del Sistema Nacional de Investigadores adscrito a la UAM-I, cifras de la Secretaría de Salud señalan que entre 12 y 20 por ciento de la población entre 18 y 65 años está deprimida o lo estará próximamente. Aun más, estimaciones de la Organización Mundial para la Salud afirman que para 2020 será la primera causa de discapacidad. Ahora es la cuarta. Así, las cosas no son tan claras como deberían de serlo. Felices o deprimidos, ahí no está la cuestión. Al contrario es sólo la punta del iceberg —y no en el sentido freudiano—, pues, según Vázquez, 90 por ciento de los suicidios en el mundo se asocian a una depresión no diagnosticada y, de la mitad de los depresivos que acuden con un especialista, sólo 10 por ciento recibe tratamiento. Definitivamente cada cabeza es un mundo, tiene razón el sentido común, y aunque no tenemos el índice de suicidios tan alto como Japón, tampoco podemos ignorar el naufragio con el agua al cuello.

Alguna vez le leí a Juan Domingo Argüelles la frase "Quien tiene menos de lo que ambiciona, debe saber que tiene más de lo que merece". Si esta fantástica sentencia se cumple como la ley de la gravedad, ¿merecemos esta depresión colectiva?, ¿qué orilla a ese veinte por ciento a la depresión?

Una respuesta muy simplista sería preguntarnos si los químicos transgénicos en la comida afectan nuestro metabolismo; otra culpar al neoliberalismo y al mercado "posmoderno" de obligarnos a llevar un tren de vida devastador, superfluo y desdeñoso de la espiritualidad que da el conversar con uno mismo, como dijera Antonio Machado, un tren de vida que nos exime de los compromisos sentimentales, ideológicos, ontológicos, como también ha señalado Gilles Lipovetsky, un tren de vida en el que la satisfacción de nuestros deseos se convierte en mera moneda de cambio, como el amor líquido que critica Zygmunt Bauman. Al final, podríamos culpar al propio lobo del hombre, a su condición caníbal, de hacernos perder, en un ligero recorrido a la Historia, la esperanza en la humanidad misma. ¿Qué clase de sujetos somos? No hay por qué angustiarse. Sonrían, que no es una broma.

 

heberquijano@yahoo.com.mx

Silencios estereofónicos

Silencios estereofónicos

La musical fuerza vital de Elan estará presente en el Teatro Calderón de Metepec

Por: Félix Morriña

 

En su reciente visita a Metepec para promover su reciente disco "What Can Be Done At This Point" en una gira con los medios de comunicación, la joven cantautora mexicana Elan dijo que su carrera artística la ha realizado en Estados Unidos, debido en gran parte a las posibilidades y oportunidades que se le han dado en la vida, por tal motivo todo su material discográfico está estructurado en inglés.

Superando las críticas y calificaciones de "malinchista", Elan comentó que este siglo XXI globalizado todo es válido si tiene calidad y nivel para ser exportado y ella se considera la primera mujer mexicana (nació en Guadalajara hace 24 años, pero radica en San Diego, California, desde hace varios años) que ha compuesto todo su material completamente en el idioma de Shakespeare.

La pianista explicó que los mexicanos no deben sentirse incómodos si un artista nacional compone en inglés o en otro idioma, porque limita o reduce su proceso creativo. Además, si eso permite trascender a nivel internacional, qué mejor y puso como ejemplo a los cantautores ítalos, quienes además de cantar en italiano, lo hacen en español e inglés y no por eso son pretensiosos o están contra su lengua madre, sino todo lo contrario.

Elan no desechó la posibilidad de que luego de tres discos grabe uno con temas en español, sólo que desea tener los suficientes matices para representar a la Lengua de Cervantes. Elan, significa "fuerza vital" y es una palabra de origen francés. Su nombre completo es Elan Sara Defan Cristal.

Los tres discos de Elan son: "Street Child" (Abbywho, Inc., 2003), "London Express" (Abbywho, Inc., 2004) y "What Can Be Done At This Point" (Abbywho, Inc., 2006), este último el motivo de su gira de promoción por varias entidades del país, para darse a conocer personalmente entre los melómanos más exigentes y para conquistar terreno virgen.

Sirva esta columna para informarle a nuestro público que Elan ofrecerá un concierto el próximo viernes 24 de agosto en el Teatro Calderón a partir de las 9 de la noche. Muchos se preguntarán dónde está el Teatro Calderón, la dirección es Manuel J. Clouthier, número 16, muy cerca de Pilares, es decir, se trata de la avenida que todos conocemos como Pilares, pero que desde hace casi dos años se llama Manuel J. Clouthier.

El Teatro Calderón antes era una sala de cine. Lo acondicionaron de tal manera que ahora es un teatro para espectáculos diversos. Ojalá y no resulte un fiasco para la presentación de Elan.

Cabe destacar que Elan se hará acompañar de una banda integrada por conocidos y familiares: el guitarrista Jan Carlo Defan, el baterista Michel "Cheech" Bitar Defan y el bajista Carlos Padilla, además de un sofisticado equipo de producción.

El trabajo discográfico de Elan se puede traducir como un proyecto productivo cultural digno de exportarse (aunque para México sería paradójicamente importarse) y de ser apreciado por miles de finos escuchas de un rock pop clásico, influenciado por The Beatles, Led Zeppelin, Janis Joplin y Lou Reed, por mencionar algunos.

Ya que aludimos al cuarteto de Liverpool (John, Paul, George y Ringo, of course), Elan dio a conocer en entrevista que el tema "This Fool’s Life" (incluido en su segunda producción "London Express") es la continuidad musical a la canción de "The Fool On The Hill" de The Beatles y vaya que no es una exageración.

También tuvo como colaborador en el tema "Street Child", del primer álbum de Elan que lleva el mismo nombre, al otrora guitarrista de Guns N’Roses, Slash, quien puso énfasis en su instrumento y el solo que grabaron para el tema dejó satisfecha a la cantautora.

Por otro lado, Elan externó que no invitaría a Slash a una gira con ella, porque después de cuatro de años de haber grabado el tema, el músico californiano ha cambiado bastante sus gustos musicales y sus colaboraciones con otros artistas lo han bajado de nivel y "se ha comercializado descaradamente", mencionó la joven mexicana.

Como pueden darse cuenta, esta guapa y prometedora cantautora tiene mucho qué ofrecer en el terreno de la música, se compromete con ella y su proyecto, se cuida demasiado para vivir en un mundo rockero lleno de excesos y sobre todo trata de no ser pretensiosamente activista cultural, porque no considera que ése sea su papel dentro de la sociedad, pero tampoco deja pasar de largo algunos temas de corte social, ni abandona las buenas causas.

Trata sobre todas las cosas de ser equilibrada y congruente y si otros cantautores "desempeñan otra actitud-aptitud sobre el escenario, allá ellos, pero yo no hablo, ni abordo temas que no me competen y que no conozco a profundidad. Lo mío es la música y desde ahí me comunico", concluyó Elan, no sin antes mencionar que espera buen recibimiento de parte de los metepequenses y de todos aquellos que se trasladen al nuevo centro cultural y de espectáculos Teatro Calderón de Metepec, la noche del viernes 24 de agosto.

Las razones del diablo

La nostalgia

Dionicio Munguía J.

Siempre hay momentos en que la nostalgia arremete contra el ser humano. Momentos en que recuperan sentidos, aromas, colores, sonidos de una ciudad lejana en la memoria. En ocasiones controlamos a la nostalgia para que no nos haga mucho daño. Acunamos tiernamente los recuerdos, los hacemos bolita y los dejamos caer por la ventana del autobús que nos lleva al trabajo, a la casa o simplemente al único sitio donde se puede tomar un buen café sin recordar tiempos pasados. Lo malo, y de eso no nos damos cuenta, los recuerdos persisten como pelusa flotando y nos persiguen hasta el final del camino.
En estos días, como en muchos, me ha perseguido mi nostalgia. No es una, lo sé, son muchas las que siguen mis huellas, las que se adentran en mis huesos viejos y se lanzan constantes a mis manos, se escurren por los dedos y se aposentan en la hoja de papel que a veces, sólo a veces, me sirve como lagrimal estúpido. Y yo, simple mortal con depresiones constantes, me dejo llevar por ellas, me acomodo lo mejor que puedo a su lado y aguardo, sin desesperanza, a que terminen el desfile de imágenes que en muchas ocasiones no son plenamente identificadas. Así sucede conmigo, y no sé si con alguien más.
Pero no siempre sucede que la nostalgia, o las nostalgias que me invaden constantemente, sea simple y llana, vulgar y prosaica; en ocasiones es más compleja, variada, con rulos temporales que van más allá de una simple curva en el tiempo. Y me hace recordar, por ejemplo, a H.G. Wells, creador de la ciencia ficción, con su Máquina del tiempo. E imagino mis dedos poniendo fechas precisas para llegar al fondo de un instante en la vida. No siempre respondo como respondió el personaje de la película que en español titularon La milla de los milagros, cuando se pregunta a quién se debe salvar del desastre nuclear. No busco salvar a nadie, ni siquiera a mí mismo, pero trataría de corregir algunos momentos de la historia. ¿Cuáles? Ahorita no importa.
Importa más tener la conciencia de los años, el paso del tiempo que ilumina los rostros y deja huellas indelebles en las hojas que usamos para escribir. Importa más ser consciente de la vida, y acomodar las nostalgias acorde a su importancia, porque a veces no son tan importantes como pensamos.
También la nostalgia arremete con fuerza en los sentimientos y se acurruca a un lado de la taza de café que me mira silenciosa a un lado de la mesa donde escribo. Y ahora pienso en las demás, mínimas, salvajes, que hurgan en mis dedos aplanados con la misma sensación del cosquilleo que preludia a un instante memorable. Ojalá y así sea.

Silencios Estereofónicos

Silencios Estereofónicos

Los que tenemos esclerosis múltiple, ya no podemos caminar, ahora volamos: José Cruz Camargo, de Real de 14

Por: Félix Morriña

Foto: Pedro González

 

Me sumé a la difusión masiva del concierto-homenaje a una de las agrupaciones más importantes de blues, jazz, rock mexicano que ha pasado a la historia, debido a que su cantante, compositor, armoniquista y líder, José Cruz Camargo, está en fase preterminal de una terrible enfermedad llamada esclerosis múltiple.

Como muchos saben, me refiero a la agrupación-ex asociación civil Real de 14, la primera en pisar suelo ruso a finales de la década de los años ochenta, la primera en representar a México cabalmente en los géneros antes mencionados en cuanto foro fue solicitado, la primera en ser reconocida por componer poesía musicalizada en el idioma de Cervantes por los críticos nacionales y extranjeros, la primera en muchos sentidos y una de las más importantes de Hispanoamérica.

Amigo José Cruz Camargo no pude ir a tu concierto-homenaje del sábado pasado en el Centro Cultural Ollin Yoliztli, porque francamente me acobardé. No tuve las fuerzas suficientes para verte en una silla de ruedas. No me atreví a viajar sin auto casi tres horas de Toluca-Metepec al sur de la ciudad de México para verte de esa manera, pero sé que tengo una oportunidad más para el mes de septiembre en la que volverás a un escenario para trabajar, sí para "trabajar" y ganarte el sustento y para pagarte los costos de la carísima medicina con la que tratas la esclerosis múltiple.

Sé que gastas más de 14 mil pesos al mes. Cantidad difícil de juntar, más para alguien que está prácticamente solo (me enteré que dijiste en el concierto que tu mujer te abandonó cuando supo de tu terrible enfermedad. Son situaciones difíciles, pero en eso no me meto, sólo quiero comentar que tu hija María José está contigo en las buenas y en las malas), a pesar de las muestras de cariño de tus miles de seguidores por todo el país.

Ese día del concierto, todos aportaron su granito de arena (100 pesos cada persona) y sé que cientos de personas se quedaron afuera, muchos de ellos habían pagado su boleto, pero llegaron tarde. Fueron cinco horas de concierto. ¡Qué bien! Sirvan estas imágenes de mi amigo de la lente Pedro González para que los lectores se den una idea de cómo estuvo el recital.

No es fácil hablar de un gran amigo enfermo despidiéndose como un padre cuando te bendice por última vez, como al hermano mayor en su último estertor, como al camarada que fallece en tus brazos en una batalla memorable, si es que existe tal; como el músico que te influenció por espacio de dos décadas y que te enseñó que la vida se vive tan intensamente como un blues en un campo de algodón al rojo de la tarde.

José Cruz Camargo y al resto de los integrantes de Real de 14, gracias por haber compuesto "Azul", "Tiempos oscuros", "Mis amigos muertos", "Voces interiores", "Contra ley", "Azul" y "Rojo" (ambos en vivo); "Cicatrices", "Nueve" y "Voy a morir", discos en donde te mostraste plenamente como un literato de la música contemporánea nacional (gracias a las influencias del vate Luis Bañuelos), muy a pesar de mucha raza que te llamaba pretensioso y preciosista.

Como dato adicional muy importante quiero decirles que todos estos discos (junto a un DVD que resume la historia de Real de 14, llamado "De cierto azul") están disponibles, gracias a la distribución que hace de ellos por todo el país Fonarte Latino, un disquera independiente que ha marcado línea a seguir y que continúa granando a grupo sus solistas destacados.

Hubo momentos en los que les hice saber a los integrantes de Real de 14, de manera periodística y amistosa, que ciertas canciones no estaban a la altura de la banda, pero sabías José Cruz Camargo cómo contestar, sabías dirigirte muy bien con los medios y justificar tus acciones dentro de tu proceso creativo.

También te dirigías con respeto hacia tus viejos compañeros de viaje (José Iglesias, Severo Viñas, Juan Cristóbal Pérez Grobet, entre otros tantos que participaron en el grupo), como también me consta que lo hiciste con los nuevos integrantes y fieles colaboradores de Real de 14 (Julio Zea, Salvador Arceo y Luis Ernesto Martínez, entre otros), con lo cual no debería existir queja alguna de parte de nadie.

Con tu público sabías hacer migas, sabías complacerlo y le exigías mejorar a través de la música. Amigo José Cruz Camargo, duele mucho saber que estés molesto y separado profesional y emocionalmente con el resto de los integrantes de Real de 14, tus motivos tendrás y sé que antes de que partas de este mundo, juntos resolverán este malentendido, o se esclarezca el abuso si existe tal de parte de ellos (¡huele a gato encerrado!, se dice por ahí), por el bien de ustedes, por el bien del grupo y su prestigio intachable, y por nosotros, su público.

Los demás integrantes de Real de 14 expresaron su sentir en una carta publicada en la página de Internet del grupo, la cual de paso está muy descuidada, pero tu gente más cercana ha hecho buen trabajo con el myspace, tanto en la versión grupal como en la personal. Sólo tú, José Cruz Camargo, pudiste manifestarte públicamente, de cara al sol durante tu concierto-homenaje titulado paradójicamente "Pero qué bien te ves", el pasado sábado 4 de agosto en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli.

Recibiste un merecido homenaje en vida de parte de tu gente, de tu público, de músicos de la talla de Memo Briceño, Nina Galindo, Jaime López, Follaje, Paco Barrios "El Mastuerzo" y Los Blueserables, tus alumnos más aventajados. Incluso hasta León Chávez Texeiro estuvo en el recital como agregado cultural. Siempre me pregunté por qué no participó Betsy Pecannins, una de las voces autorizadas del blues, con quien Real de 14 empezó su carrera como músicos de soporte a mediados de la década de los ochenta. Nadie me sabe decir nada.

Lo único cierto es que Real de 14 ya no existe como tal desde hace casi dos años, ni creo que José Cruz Camargo componga un disco bajo ese nombre de vivir más tiempo del programado por los médicos.

También me enteré que a José Cruz Camargo le hicieron una limpia para purificar su espíritu durante el concierto/homenaje, con lo cual su entidad física todavía sigue con nosotros, pero su otro yo está ya en el desértico paraíso de Real de 14, ese pueblito insertado en el Estado mexicano de San Luis Potosí, de donde tomó su nombre para crear a esa culta agrupación que ha hecho felices a miles de seres y entidades míticas.

Desde este espacio periodístico, le mandamos un fuerte abrazo a José Cruz Camargo, que seguros estamos hizo el titánico esfuerzo para entonar sus canciones que marcaron historia al lado de Real de 14, entre ellas, "Jeny", "Contra ley", "Dorina y Abel", "Mujer sucia", "Cicatrices" (al lado de su hija María José), "Vaso de ginebra", "Tres segundos" (una canción nueva) y "Sostente de pie", con la cual oramos para que en realidad tengamos de pie a este ser creativo que tanta falta le hace a la música contemporánea mexicana. ¡Pepe Cruz, nos vemos en el que sigue! Aguante maestro, tal y como dijiste: "Los que tenemos esclerosis múltiple, ya no podemos caminar, ahora volamos".

 

SILENCIOS ESTEREOFÓNICOS

SILENCIOS ESTEREOFÓNICOS

Los Piojos en el camino de la "Civilización", no sin antes transitar por senderos iluminados de conocimiento

Por: Félix Morriña

Seguramente ustedes han oído hablar de una agrupación argentina de culto llamada Los Piojos. Si no lo recuerda se trata de un sexteto musical conformado por el compositor, armoniquista, guitarrista y tecladista Andrés Ciro Martínez; el guitarrista Gustavo Kupinski; el seis cuerdas y corista Daniel Fernández; el bajista y corista Miguel Rodríguez; el baterista Sebastián Cardero y el percusionista Facundo "Changuito" Farías Gómez, quienes han sido parte importante de la historia sonora del país del cono sur al lado de Luis Alberto Spinetta, León Gieco, Charly García, Fito Páez y Pappo, entre otros.

Los Piojos vienen siendo para México una especie de Alejandro Lora y El Tri en su mejor faceta, o mejor dicho, cuando se hacían llamar Tree Souls In My Mind, hace más de tres décadas, es decir, cuando eran trascendentes e importantes para todos los melómanos mexicanos.

Y ya que mencionamos a Alejandro Lora y compañía, déjenme decirles que la remera (playera o lima) que usted ve en la foto del cantante de Los Piojos, Ciro, con la imagen de la Virgen de Guadalupe, se la regaló el gritante de El Tri cuando la banda mexicana estuvo de gira por Argentina en donde coincidieron en un concierto masivo. Hicieron migas y se entendieron más allá de lo esperado.

Incluso, Ciro dijo que fue a la Basílica de Guadalupe en la capital mexicana para darle gracias a la Morenita Latinoamericana por darle la oportunidad de visitarla y rendirle pleitesía junto a su agrupación.

Los Piojos son fundamentales en Argentina y allende sus fronteras, al grado de que cada vez que hay un concierto masivo, la ciudad en turno se paraliza y suceden cosas místicas memorables para los presentes.

Desafortunadamente, una agrupación tan importante como Los Piojos en la lengua de Cervantes no es conocida en México como debiera, gracias a que nadie se había atrevido a invitarlos a tocar por acá en una gira nacional. Son conocidos sólo entre los melómanos mexicanos seguidores de la música argentina en el género rock sudamericano, o lo que es lo mismo, sólo entre los conocedores y ávidos de buena música.

Lo mismo pasa con otra agrupación como Divididos, quienes tampoco son conocidos en el país y son tan bonérrimos como Los Piojos, pero de ellos hablaremos en otra ocasión.

Los Piojos vinieron a tocar en la edición del Festival Vive Latino 2007, después de casi 20 años de no hacerlo, por las razones antes mencionadas. La primera vez tocaron en un galerón en el centro de la Ciudad de México allá por 1988 sin éxito alguno, gracias a la pésima organización de los promotores y a un sistema de sonido en malas condiciones. También porque tenían poco de haberse formado y aquí no supieron apreciar su potencial.

Ya en el Vive Latino de este año, Andrés Ciro Martínez y compañía tuvieron la respuesta esperada ante miles de seguidores argentinos que radican en México y cientos de connacionales que saben de ellos. Lástima que hayan tocado en un escenario secundario por espacio de menos de una hora y no en el más importante, pero seguro estoy que el año que viene estarán programados en el escenario principal.

Ustedes se preguntarán el motivo por el cual estoy hablando de ellos y de su presentación en México después de tantos años y después de dos meses de haberse celebrado del Festival Vive Latino donde actuaron. La respuesta es sencilla: Los Piojos estarán sacando al mercado discográfico su nueva producción titulada "Civilización", el próximo 7 de agosto del presente año.

Se espera que dicho disco salga al mercado mexicano casi igual que en su tierra natal, adelantó el líder de la banda durante una entrevista después de su presentación en el mencionado festival musical. Agregó que contendrá 13 canciones de una estructura que regresará al estilo clásico de la agrupación, interprétese esto como el regreso a la raíz sonora de Los Piojos, sin tanta experimentación como en otros discos suyos.

De hecho, han estado tocando algunas piezas en los conciertos recientes y habrá una gira por distintos países para promoverlo. Hasta donde tengo conocimiento, la agrupación argentina vendrá a México antes de finalizar el año para explotar su potencial y para que los mexicanos se convenzan del nivel que poseen.

Los Piojos tienen grabados hasta el momento "Chac tu Chac" (1992), "Ay, ay, ay" (1994), "Tercer Arco" (1996), "Azul" (1998), "Ritual" (1999), "Verde paisaje del infierno" (2000), "Huracanes en luna plateada" (2002) y "Máquina de sangre" (2003), todos muy recomendables y dignos de toda fonoteca respetable.

Si todavía no se convence del potencial de Los Piojos, deberá recordar que esta banda ha hecho uno de los más memorables homenajes en vida al astro argentino del fútbol, Diego Armando Maradona (quien es su compadre), con la canción ‘Maradó, Maradó’, esa donde indica: "Dicen que escapó de un sueño, en casi, su mejor gambeta; que ni los sueños respeta, tan lleno va de coraje, sin demasiado ropaje, y sin ninguna careta. Dicen que escapó este mozo, del sueño de los sin jeta; que a los poderosos reta y ataca a los más villanos, sin más armas en la mano, que un 10 en su camiseta".

También hay otra canción de Los Piojos que es una de las más conocidas en el rock en español, ‘Desde lejos no se ve’, la cual es normalmente tocada al inicio de los conciertos para invitar a la raza entrarle a la Piojera (baile club). Hay otra rola que provocó euforia durante su actuación en el Foro Sol en el Vive Latino: ‘Como Alí’, un claro homenaje ritualístico sobre ese icono boxístico campeón mundial ("… Tengo los dedos supersensitivos, tengo los ojos de Darín. Y en esta danza soy rey sin corona, y en esta danza que no tiene fin, yo voy saltando sin par, voy a quedar, voy a quedar como Alí…").

Cabe destacar que Ciro tiene una capacidad histriónica sobre el escenario que lo hace una de las figuras representativas del rock, al grado de que una vez que lo observas no olvidas jamás que se trata de Los Piojos. Si tienes dudas, te sugiero que compres el video sobre la agrupación que ya puedes conseguir en cualquier tienda de discos.

Hay una canción de Los Piojos que a todo recién nacido en el mundo le vendría bien escuchar cantada de sus progenitores como bienvenida a este agridulce mundo. Se llama ‘Canción de cuna’, incluida en el disco "Máquina de sangre". He aquí la bella letra de Ciro y la música de sus hermanos:

"Quiero que te duermas como un Sol, que se acuesta en un campo de trigo. Tengo aquí en mi pecho un corazón, igualito al hueco de tu ombligo. ¿Sabes quién temblaba, cuando ibas a nacer? ¿Sabes qué pensé, que por ahí no ibas a poder? ¿Sabes quién te puso en el pecho de mamá?, oooooh.

"Debe ser que me pediste un día una canción, que fuera del corazón, ahí te va. Vamos a correr un rato que hay tiempo nomás, hay tiempo nomás, todo el tiempo. Nunca nadie me dio tanta luz, para nadie fui tan importante, nunca quise ver tan lejos al dolor, con verte crecer tengo bastante. Dientes asomando y dibujos en la piel, todas las mañanas mi motor vos encendés, mil relojes no marcan las horas como vos, ¡oooooh!

"Debe ser que me pediste un día una canción, que fuera del corazón, ahí te va. Vamos a correr un rato que hay tiempo nomás, hay tiempo nomás, todo el tiempo. Vamos a besar la nieve y vamos a volar, vamos a besar este cielo. Nada, nada, nunca nos va a separar, somos una llama en el invierno.

"LE PEDÍ AL SEÑOR QUE ME DIERA UN AMOR, NUNCA PENSÉ SERÍA TAN PROFUNDO… Gracias, hija".

Bueno, amigos, a esperar el nuevo disco de Los Piojos. Espero les haya servido y motivado esta columna. Los que tienen hijos, sin duda saben de qué hablo. Hasta la siguiente emoción.

Las razones del diablo

La tarde

Por: Dionicio Munguía J.

Hoy la tarde me parece más absurda que otras. El frío y la lluvia me hacen recordar momentos que no son muy gratos, algunas impresiones que quedaron de otros tiempos, situaciones que nunca aparecen como amables. La ciudad se ha vestido de gris en estos días y mi ánimo también. Quizá por eso no soporto estos días ni estas tardes. Son como poemas mal escritos que se dejan olvidados en un cajón del escritorio, o se tiran a la basura, o, más modernamente, se borran del disco duro de la computadora. A veces siento que esos poemas, como estas tardes, son productos de una depresión inútil, compleja porque no es entendible, pero que siempre se siente a pesar de que no queramos hacerlo.

A veces hablo por teléfono con cualquier gente, no importa la distancia, y descubro que las horas más inservibles son aquellas en que nos pasamos contemplando la lluvia fina, esa ligera llovizna que nos agota la visión de tan ligera, de tan simple. Mis amigos suelen escribir poemas en estos días, se llenan de hojas con palabras y verbos hilados. Yo no puedo. Por más que lo intento, ni siquiera una línea brota de la pluma con que suelo escribir. Es más, a veces ni el café recién hecho, ese cigarro lejano, la visión de una ciudad que por momentos es maravillosa y por otros, una creación malhecha del arquitecto universal, no el humano, porque ése sólo sigue los diseños preestablecidos.

Por eso las tardes como ésta son tristes objetos, caparazones de una tortuga muerta que flota en la playa de cualquier mar. Es la muerte la que brota más seguido en estos estados de ánimo. Sí, lo entiendo, estoy lejos de ella o al menos eso creo. Cada día que pasa el optimismo es orgullo que se mantiene en mi memoria. Día con día voy subiendo la cuesta a pesar de los problemas diarios, de las deudas que se acumulan, de los deseos que llenan las alforjas de la cotidianidad. Pero el pesimismo también viene en la maleta que se carga durante el día y se acomoda en la almohada por las noches. Y esas noches suelen ser largas, gigantes, enormes.

Sí, estas tardes me hacen reflexionar sobre eso y sobre otras cosas que por el momento no tengo ganas de hablar. Prefiero hablar de la lluvia fina que cae este martes o miércoles o jueves o sábado. El día no importa. Importa la sensación que me ha llegado en momentos así, como palabras que se transforman y son inútiles. Versos que nunca serán leídos porque, definitivamente, no los escribiré. Prefiero encerrarme en la oficina, escribir esta nota y terminarme la taza de café que he preparado hace un momento.