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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Mantarraya

La agonía de la marmota

Por: Heber Quijano

"Ahora quiero que me digas sólo una cosa más" es el cierre magistral de una de las grandes novelas de William Faulkner Absalón, Absalón. "¿Por qué odias el Sur?", se le inquiere a Quentin Sutpen, cauda de una gran estirpe de amos blancos del gran Sur estadounidense, el Sur de las plantaciones, el Sur tan caricaturizado por Lo que el viento se llevó. Quentin sólo responde: "¡No! ¡No! ¡No lo odio! ¡No lo odio!". Ése fue el primer impacto que me causó La agonía de la marmota (Premio estatal para Primera Novela Alejandro Ariceaga) de Alonso Guzmán, al hablar de Toluca, "la bella": "La ciudad que en su decadencia ha criado terrores y palomas; la más alta del mundo, [que] ahora con la cabeza gacha saluda a los inmundos conserjes de la historia". Como toda relación, esta "monogamia bipolar" del escritor respecto a la ciudad-corsé, la ciudad-camisa de fuerza, es recíprocamente ambigua, pues el recuento de algunas de sus historias pareciera tener de trasfondo una especie de recapitulación. Incluso hay halagos netamente literarios a ella: "El frío con sus apuñalados dedos, siempre vigías y distantes dispuestos a tocar las venas con alevosía de amante".

Con una terrible supervisión del Centro Toluqueño de Escritores, la novela no gira en torno a ninguna anécdota más que algunas reminiscencias de lo que pudiera pensarse una libreta de ejercicios retóricos o narrativos de un joven escritor, Santiago —quien vive bajo la sombra de Gerner, un poeta joven consagrado, y del alcohol— La agonía de la marmota pareciera convertirse en una letanía existencial del escritor fallido, "¿Por qué Dante no le dio el círculo de su infierno a los escritores fallidos?" Dixit, que quiere volar a grandes brincos, a veces con una petulancia intelectual de mucha pose de cocktail y toilette: "O <>. O <>"; a veces con una prosa tan sublime y ligera que se paladea con gran delicia: "la mano derecha a la altura del pecho en figurines plásticos los dedos; apenas quise tocarte y ya palpaba, afable al deterger, tu marea de agua de molusco artero y fiel mar recargable, detritus nutricio, y ya baja el pernil endurecido y ya metía el dedo y ya lamía el quejido del canceroso y el hedor del avinagrado".

Mitad reproche, mitad confesión de impotencia, para Alonso Guzmán Toluca es un lastre, una barrera que debe superarse, como etapa pubescente, una mujer ingrata y obstinada que sigue amparada por su cobijo de mala amante y de madre abnegada bajo su rebozo de seda raída: "¡Puta ciudad elevadiza, huidiza, guangua como el pabilo de una vela derretida! ¡Puta como las palabras, mil veces eyaculada, eyaculadísima de luz, pécora! […] Ciudad de luz cadavérica, de ásperas gasolineras como barros prendidos a la mugre. Ciudad: no te quiero ver […] ¿Sabes? Fue ella quien se llevó todo […] en sus portales como mandíbulas de cetáceo fósil". Ahora sólo quiero decirles una cosa más: La agonía de la marmota bien vale entrar en nuestras provincianas bibliotecas.

heberquijano@yahoo.com.mx

Escaramuza

Escaramuza

El Jalogüín y la temible calabaza de plástico anaranjado

Por: Polo Castellanos

A chompi y a mi padre donde quiera que estén.

A mis vivos.

Es triste ver como, año con año, la tradicional celebración de Día de Muertos, literalmente se muere. Declarada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por UNESCO, esta condenada a desaparecer, de continuar los procesos de globalización y de penetración cultural, permitidos y fomentados desde el gobierno y los medios de comunicación.

El Patrimonio Cultural Inmaterial o Intangible se define como: "los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas que las comunidades, los grupos y, en algunos casos, los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural; se transmite de generación en generación; es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia; infunde a las comunidades y los grupos un sentimiento de identidad y de continuidad; promueve el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana; es compatible con los instrumentos internacionales de derechos humanos existentes; cumple los imperativos de respeto mutuo entre comunidades, grupos e individuos y de desarrollo sostenible. Es tradicional sin dejar de estar vivo. Se recrea constantemente y su transmisión se realiza principalmente por vía oral".

Definiciones y declaratoria que al gobierno de México le entró por un oido y le salió por el otro, como siempre, en blanco. Cómplices, los medios de comunicación, totalmente inconguentes con lo que pregona sobre la tradición de Día de Muertos, dejan ver a los conductores de la parafernalia televisiva, en sendos disfráces de carnaval gringo, diciendo estupideces y promoviendo con calabazas anaranjadas de plástico el Halloween. En Mictlán se deben de estar muriendo del coraje.

Halloween, de ahora en adelante Jalogüín como le dice el popolo, tradición Céltica –Germánica tampoco sobrevivió a las manos de los gringos que tergiversaron de manera grotesca el respeto a los espiritus de los muertos. El objetivo para ellos es vender, pedir dulces y dinero en la víspera de todos los santos. Pero más grave aún es adoptarla en México e identificarla como parte de una tradición y de la fiesta de Día de Muertos.

La poca afluencia a los panteones y el desconocimiento del significado de la tradición es alarmante. Pero más alarmante es que en las escuelas se promueva esta mescolanza de identidades y tradiciones. Las escuelas bilíngües, por ejemplo, hechan la escuela por la ventana disfrazando a sus inocentes niños de brujas, brujos y draculines y poniendolos a bailar al son del pedófilo de Michael Jackson. En las escuelas populares donde asisten los hijos de la pobreza se hacen remedos de ofrendas en las que se pueden observar calabazas diabólicas, escobas y hasta "pokemones" de plástico en los altares, mientras las inocentes criaturas son disfrazadas hasta de superman para asistir a la mediocre fiesta que les organizan los directores y maestros. Muy común en los jardines de niños.

Pero aquí nadie escapa. Aprovechando las fechas, se organizan sendos bacanales llamadas Noches de Jalogüín donde corre el alcohol y el maquillaje en cantidades industriales, el desfile de máscaras plásticas de personajes de "terror", las capas y sombreros de cucurucho negros se mezclan con el bilé rojo que simula cortadas o cicatrices. Mientras, los muertos llegan a sus tumbas para darse cuenta que ya se olvidaron de ellos. No más copal, ni cempasuchitl, ni veladoras, ni papel picado, ni alfeñiques de colores, ni dulce de calabaza, ni mezcal, ni plañideras. Se están apagando las veladoras de nuestros muertos, de nuestras raíces.

Pero incluso la creatividad para el disfráz se muere. Este, cuyo sentido es el de confundirse y no ser molestado por los espíritus malignos que deambulan por ahí, según la tradición Celta, se ha sustituido por lo prefabricado, máscaras de plástico y atuendos del "inframundo". Claro, en el inframundo vive el sujeto de cabeza cuadrada con tornillos en el cuello, creado por Mary Shelly e inmortalizado con ese aspecto por la imaginaria yanki con el nombre de Frankenstein y conocido en México como Frankinstain. También en este "inframundo" yanki nos podemos encontrar a Gasparín y Pegajoso y ya con mucha imaginación hasta una momia egipcia. Todos, personajes de libros y caricaturas que se pueden conseguir a mayoreo en el mercado de la Merced.

Pero si a usted le gusta esta parafernalia, sea creativo y hagase de un buen disfraz. Por ejemplo, el próximo Jalogüín disfracese de pobre y salgase encuerado a la calle a pedir limosna; o si va alguna fiesta, disfrácese de Bush o de la condesa Rice y sea el alma de la fiesta causando verdadero pánico entre los asistentes; o disfrácese de Caperucita Roja, esa que mandó asesinar al Lobo Feroz y ayudó al comienzo del exterminio de tan bella especie; o disfrácese de mis favoritos: de burócrata, de funcionario de cultura, de secretario de estado, o el que más miedo dá, el de contadorcillo del Gobierno. Ahora que si usted no tiene dinero y el color de su piel es negro, simple, consigase un poco de talco, espolvoréese la cara, reniegue de su color original, de sus raíces, acose sexualmente a un niño y listo, esta usted disfrazado de pedófilo al estilo Michael Jackson. Pero si usted no es de color negro y quiere seguir disfrazado de pedófilo causando terror entre los infantes, métase en una sotana negra y confundase entre los curas pedófilos que protege el Vaticano.

Si lo que quiere usted es causar verdadero terror, ese que produce alteraciones en el ritmo cardiaco, que le hace sudar frío, que provoca vértigo y quita el aliento, tiene varias opciones, ponga cara de ojete (entre más ojete mejor) y disfrácese de: policía federal, o gruyero, o agente de tránsito, o judicial, o agente de ministerio público, o paramilitar. Y si de plano, pero realmente de plano no encuentra usted un disfraz adecuado para su evento, hagase pasar por muerto de hambre, total, no pasa de que lo confundan con un mexicano más. Pero eso sí, hágase un favor y recuerde nunca salir a la calle disfrazado con bigote, botas y sombrero campirano gritando ¡chiquillos y chiquillas! Porque en vez de dar miedo, usted va a causar lástima.

Tengamos presente que un pueblo que no recuerda a sus muertos, es un pueblo sin pasado ni historia y un pueblo sin historia es nada. Así que, al menos, ya no cometa la injuria de deambular por las calles disfrazado y pintarrajeado como payaso pidiendo Jalogüín con calabazas de plástico anaranjado pensando que fomenta una tradición.

Una doncella sin manos arranca aplausos en Valle de Bravo

Una doncella sin manos arranca aplausos en Valle de Bravo

Con La Doncella, el diablo y el molino, la compañía franco-mexicana, La Biznaga Teatro estuvo presente en el último día de actividades del Festival de las Almas

Por: Silvia Márquez / Valle de Bravo

A un molinero le iban mal las cosas, y cada día era más pobre; al fin, ya no le quedaban sino el molino y un gran manzano que había detrás. Un día se marchó al bosque a buscar leña, y he aquí que le salió al encuentro un hombre ya viejo, a quien jamás había visto, y le dijo: "¿Por qué fatigarse partiendo leña? Yo te haré rico sólo con que me prometas lo que está detrás del molino". "¿Qué otra cosa puede ser sino el manzano?", pensó el molinero, y aceptó la condición del desconocido. Éste le respondió con una risa burlona: "Dentro de tres años volveré a buscar lo que es mío" y se marchó.

Al llegar el molinero a su casa, salió a recibirlo su mujer. "Dime, ¿cómo es que tan de pronto nos hemos vuelto ricos? En un abrir y cerrar de ojos se han llenado todas las arcas y cajones, no sé cómo y sin que haya entrado nadie". Respondió el molinero: "He encontrado a un desconocido en el bosque, y me ha prometido grandes tesoros. En cambio, yo le he prometido lo que hay detrás del molino. ¡El manzano bien vale todo eso!". "¿Qué has hecho, marido?" exclamó la mujer horrorizada. "Era el diablo, y no se refería al manzano, sino a nuestra hija, que estaba detrás del molino barriendo la era".

El cuento de los hermanos Grimm, La doncella sin manos, fue transportado al escenario por La Biznaga Teatro, compañía franco-mexicana, que, basándose en la adaptación del dramaturgo francés Olivier Py, logró una buena aceptación del público de Valle de Bravo en el último día de actividades del Festival de las Almas.

Después de presentaciones en Metepec los dos años anteriores y en Toluca en este 2007, La Biznaga Teatro se presentó por primera vez en el escenario vallesano con La doncella, el diablo y el molino, obra escrita, montada y creada en Francia hace diez años por Olivier Py, director del Teatro del Odeón, según Arnaud Charpentier, director de La Biznaga Teatro.

Para Charpentier, encontrarse con el texto de Py en español fue una casualidad, pues "estaba en otro proyecto y encontré a una traductora de francés a español que un día me dijo que quería traducir a Olivier Py. En el repertorio de la compañía no teníamos una obra para niños y decidimos montar esta el año pasado con el apoyo de la Embajada Francesa, la Alianza Francesa, el Liceo Francés, por eso la versión es bilingüe, pero vamos a crear próximamente una totalmente en español y esperamos editar el libro de la traducción porque vale la pena, es un texto para niños pero de gran calidad", dijo.

Al referirse al reto de montar una obra bilingüe para el público infantil, el también actor francés dijo que aunque "es complicado", tuvieron una experiencia previa con la obra Molière hipocondriaco, donde "la gente salía diciéndonos ‘es increíble, tuve la impresión de entender el francés’ y nos dábamos cuenta de cuanto podía abarcar el teatro hasta matar las fronteras del idioma.

"Quisimos guardar algo de bilingüe aquí, sabiendo que sería más difícil porque es un teatro de poesía, pero decidimos guardar una pizca de francés para hacer escuchar estas sonoridades sabiendo que la gente no la entiende directamente pero las absorben y las aceptan, y empiezan a reflexionar con otra lógica al dejarse llevar por la sonoridad de las palabras".

La doncella, el diablo y el molino recrea un ambiente mágico con la ayuda, solamente, de un árbol de manzanas, tres cubos de madera y diversos objetos con luz propia. Arnaud Charpentier dijo que la idea de manejar esta serie de simbolismos en escena es "recrear un universo, que no es concreto, es más bien abstracto del pasado, que tiene algo de nostalgia del siglo XIX y que tiene mucho del mundo de los niños (...) Es como un juego cúbico, damos una vuelta, aparece otra faceta pero la otra sigue detrás y se va montando poco a poco".

La idea era hacer el teatro "absolutamente sencillo", para generar un ambiente de luz a través de los objetos, que son "mágicos pero muy sencillos".

"Me gusta incorporar la luz, no solamente la de los proyectores, sino la luz en los vestuarios, en los decorados, es algo que me pareció muy acertado para esta obra", dijo Charpentier, aunque también prometió repensar la obra en función de explotar los espacios públicos, "ahí donde debe existir teatro".

En ese sentido, Charpentier confesó que durante la entrevista le vino a la mente "una versión de La doncella, el diablo y el molino en un jardín bajo un árbol; sólo tener nuestros objetos y vestir un árbol de teatro en un espacio público, intentar la experimentación de esta obra en otros espacios porque sí tenemos que ir hacia la gente".

Entre luces y música termina el Festival de las Almas

Entre luces y música termina el Festival de las Almas

La presencia del cantante Francisco Céspedes cerró nueve días de actividades en Valle de Bravo

Por: Silvia Márquez / Valle de Bravo

La clausura del Quinto Festival de las Almas, convocó a miles de personas en la Alameda del Bicentenario, escenario principal durante los nueve días de actividades en Valle de Bravo.

Los asistentes, algunos con dos horas de espera, aplaudieron la pirotecnia que estalló tras el escenario cuando el titular del Instituto Mexiquense de Cultura, Agustín Gasca Pliego, clausuró oficialmente el Festival de las Almas.

Después, el escenario se iluminó y un cálido aplauso cobijó a Francisco Céspedes, cantautor cubano representante de la Nueva Trova Contemporánea.

Céspedes deleitó a sus seguidores con temas como "La flor de la canela", "Se me antoja", "Pensar en Ti", "Señora" y sus grandes éxitos "Vida loca" y "¿Dónde está la vida?", piezas coreadas incluso por quienes se quedaron en la calle o en los balcones externos a la Alameda, hecho que mostró que la capacidad de convocatoria de un cantante popular, rebasó la capacidad y logística del foro principal.

Y fue precisamente con "¿Dónde está la vida?" que Céspedes agradeció la gentileza de los espectadores, sus aplausos y su entusiasmo declarando que "La vida está en Valle de Bravo", lo que resultó una analogía con las pretensiones del Festival de las Almas: traer la fiesta y alegría con eventos nacionales e internacionales a este rincón del Estado de México.

Brilla China con su Ensamble Jilin

Brilla China con su Ensamble Jilin

Una de las presentaciones más esperadas del Festival de las Almas logró convocar a miles de personas en la Alameda del Bicentenario

Por: Silvia Márquez / Valle de Bravo

Más de una hora antes de que el espectáculo diera inicio, la Alameda del Bicentenario estaba llena. La capacidad del espacio fue insuficiente ante las miles de personas que se dieron cita para presenciar la actuación del Ensamble de Canto y Danza de Jilin, uno de los más esperados de esta edición del Festival de las Almas.

Después de un recorrido por diecinueve escenarios mexicanos, el Ensamble Jilin llegó a su presentación número veinte ante la mirada del público vallesano. Aplausos, incluso de pie, fueron sólo una pequeña muestra del asombro que causaron los movimientos llenos de magia de los bailarines.

Piezas como "La danza de la primavera", "Danza de la beneficencia" y "El amor ardiente", fueron bien recibidos por los asistentes, pero con la "Danza de Guayin, diosa de la misericordia o de las mil manos", el ensamble generó un ambiente de emotividad envuelto en poesía escénica.

La "Danza de los abanicos", fue una de las piezas destacables, pues las bailarinas lograron describir la belleza de este accesorio, originario de China, muy popular durante las Dinastías Tang (618-907) y Song (960 a 1279), y utensilio cotidiano en los palacios imperiales; las "Muchachas de dos caras", un baile inspirado en la forma artesanal china de figuras de papel recortado, y "Canto del pastor", danza tradicional de la etnia mongola, que se ejecuta en las praderas mientras la gente saca a pastar a su ganado, también fueron parte del lienzo oriental.

El Ensamble de Canto y Danza de Jilin, fundado en 1943, es un grupo compuesto por 99 artistas, cinco de ellos actores y coreógrafos de primer nivel en China. Esta compañía ha realizado diversas presentaciones internacionales en lugares como Corea del Sur, Japón, Hong Kong, Francia, Italia y Alemania.

Sus números que retratan danzas folklóricas de China, especialmente de la Provincia de Jilin, una rica zona productora de cereales, caracterizada por su diversidad étnica; aunque la producción del espectáculo se basa en coloridos y elaborados vestuarios, así como expresivas coreografías, aspectos que les dan nueva luz a las danzas y canciones tradicionales de dicha cultura milenaria.

El público mexiquense dio un grito de agradecimiento en chino, lo cual hizo que el cuerpo de baile esbozara una gran sonrisa, producto de su asombro.

En entrevista, Leng Mingyu, director del ensamble, dijo que continuarán su gira por Acapulco y Puebla, antes de volver a China para preparar nuevas coreografías y prometió volver el próximo año con un espectáculo renovado.

Con Mario Iván Martínez Valle de Bravo, imaginó por un rato

Con Mario Iván Martínez Valle de Bravo, imaginó por un rato

“Hay que diversificar y otorgar dignidad a la oferta infantil”, opina el cantante y actor 

Por: Silvia Márquez / Valle de Bravo 

Con el espectáculo “La música en los cuentos”, el actor, cantante y cuentacuentos, Mario Iván Martínez, hizo valer la pena más de una hora de espera del público que espero paciente bajo los rayos del sol vallesano.

Mario Iván, enfundado en un traje del siglo XIX, contó a grandes y chicos la historia de Tubi, una tuba deprimida, integrante de la orquesta sinfónica. Sólo con imaginación, hizo que los asistentes fueran siguiendo el camino musical de los regaños del violín Stradivarius, o de las trompetas, hasta que Tubi se encontró con un sapo, su consejero y posteriormente manager, que la hizo sonreír y lograr una melodía digna de interpretar con la sinfónica.

Después, un intermedio, para presentar las antenitas de Cri Cri, las historias y canciones que lo hicieron inmortal, para dar paso a un cuento, el de “Don Periquín Plumero”, que resultó una bella metáfora de las enseñanzas de un padre a su hijo, sin saber que el receptor de sus anécdotas, nunca llegaría a nacer.

Los aplausos y sonrisas no se hicieron esperar. El calor ya no importó, pues la presentación de Mario Iván fue un refrescante encuentro, que continuará próximamente en Toluca.

En conferencia de prensa, Martínez dijo que “es muy gratificante descentralizar los esfuerzos culturales, en este país donde a menudo fuera de la ciudad de México hay carencia de espectáculos y propuestas para niños que se salgan de lo predecible”.

En ese tenor, el cuentacuentos fue tajante al decir que su lado no es el de “Barney, Bob Esponja y las princesitas al vapor” y “en este centenario del nacimiento de Francisco Gabilondo Soler, uní esfuerzos con Tiburcio Gabilondo, para realizar el disco que acaba de salir, ‘Descubriendo a Cri Crí’”.

Este, el que llama su proyecto de vida, Martínez se propone “diversificar y otorgar dignidad a la oferta infantil”, a la par de “darle a los jóvenes y niños literatura y música de alta calidad”, pues “los niños masivos ya ven todo hecho, desafortunadamente eso sucede y en el caso de la propuesta discográfica el pequeño puede soñar despierto a través de los sonidos y de la música, por eso Cri Cri es tan congruente con mi propuesta, porque Cri Cri nació de la radio”.

El trabajo, no es suficiente, pues “podemos difundir sólo una mínima parte de lo que piensa y de lo que escribe Cri Cri ya que de su obra sólo conocemos la punta de un iceberg descomunal, que derrocha ingenio y lúcido pensamiento. Al adentrarme en su obra me di cuenta de que hay muchos textos y cuentos que no conocemos”, dijo.

Para el próximo año están en puerta varios proyectos, uno de ellos “Pedro y el Lobo” y “El Carnaval de los Animales” que ya grabó en la Sala Nezahualcóyotl y que presentará en abril en esa Sala y en el Palacio de Bellas Artes.

Además, continúa con su proyecto de re4scate y difusión de música antigua, ahora con el grupo Armonicus IV, derivado de Ars Nova, el cual terminó hace dos años.

“Acabamos de iniciar una temporada en el Museo Nacional del Virreinato y dentro de ella un programa que va desde la época medieval hasta la contemporánea”, finalizó.  

Poesía infantil en movimiento

Poesía infantil en movimiento

La compañía Triciclo Rojo puso el toque de buen gusto al Festival de las Almas con danza contemporánea para niños 

Por: Silvia Márquez / Valle de Bravo 

El triciclo avanza, los niños sueñan y los anhelos se construyen entre los movimientos de los bailarines. Sobre el escenario, proyecciones de color y sonido de piano, abrieron el espacio para dar paso a la historia del poeta e inventor Jonathan Saldaña, quien queda atrapado en una frecuencia radiofónica.

“Patafísica radiofónica en tres cucharadas”, proyecto de la compañía independiente Triciclo Rojo, construyó entre el público un ambiente selecto, refinado y emotivo, bajo el hilo conductor de la danza contemporánea y técnicas de clown.

La obra se compuso de tres piezas breves: Tocata para un general partido en Re, Cuento inédito de hadas en martes y Ensalada al pesto, ésta última producto de una beca del FOCAEM.

La primera de ellas, Tocata para un general partido en Re, presenta a un pianista que compone una pieza, obra que es el guión de una historia de guerra que desarrolla dentro de una caja de zapatos que data de cuando Jonathan Saldaña tenía seis años y a la que, cuando llega a la juventud, se asoma para reencontrarse con su propia infancia.

Cuento inédito de hadas en martes, presenta el cuadro de dos hadas, habitantes de un mundo que se mantiene colorido en medio de la guerra. Son las sobrevivientes al caos, pues su capacidad de mantener el vuelo las mantiene vivas.

Por último, Ensalada al pesto presenta a cuatro exóticos chefs que encuentran un huevo, símbolo de esperanza, pues como reconocen sus creadores, “en la ciencia patafísica se dice que no se puede crear de la nada, pero sí se puede crear desde el caos”.

El mensaje, en la voz del protagonista, o la voz interior de los asistentes, se resumió en una frase: “el error es un espacio tan grande, que caben en él todas las posibilidades y de él nacen los grandes descubrimientos”.

Al final de la función, con el maquillaje aún cubriendo su rostro, Emiliano Cárdenas, creador del concepto de Triciclo Rojo y actual director y coreógrafo de la compañía, dijo que su propuesta parte de la idea de divertir a los niños, pero a la par de generar un punto de reflexión, “pues tienen una inteligencia basta y la obra misma habla de un mundo absurdo lleno de cosas tan terribles como las bombas y la muerte”.

En su manejo lúdico de la poética del movimiento, Cárdenas explicó que la danza contemporánea y la técnica del payaso van de la mano y así, se convierten en su vehículo de expresión.

“Jugamos con la danza, el gesto y el movimiento para generar todos estos escenarios y estas situaciones absurdas, pero llenas de sentido (…) tratamos de ir hacia el lado absurdo del clown y jugar con la escena que se va construyendo durante el espectáculo”.

Junto al lado kinestésico de la obra, la música adereza de manera magistral el espectáculo. Ejemplo vivo es que Andrés Franco Medina Mora, creador de la partitura original de Patafísica radiofónica en tres cucharadas, recibió un reconocimiento en Italia por la pieza Tocata para un general partido en Re.

La obra de Triciclo Rojo continuará sus presentaciones en la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil en el Centro Nacional de las Artes, mientras que otra de sus obras, Historias en V planivuelo tendrá temporada en la Sala Miguel Covarrubias, así como dos funciones en el Palacio de Bellas Artes.

Para marzo, tendrán presentaciones en Italia con ambas obras, para que, a su regreso a México estrenen una obra que se pregunta ¿hacia dónde va la tristeza de la gente?. 

Continúa el rescate musical de Los Folkloristas

Continúa el rescate musical de Los Folkloristas

Cantos rarámuris forman parte de la investigación musical que se presentó en el Festival de las Almas  

Por: Silvia Márquez / Valle de Bravo 
 

Música de Betanzos, Bolivia, comenzó el viaje por Latinoamérica que propusieron Los Folkloristas, la tarde del martes. Siguió en el repertorio música de la huasteca mexicana y del estado de Chihuahua con “Ton cha ne”, tema escrito en rarámuri; de los límites de Michoacán y Guerrero con la tamborita “El toro sin caporal”; Nuevo León con un caramba “Malhaya la cocina; y de Veracruz con un son de Fernando Sobrino “Agua que cae del cielo”.

El viaje continuó por Caracas, Venezuela, con el merengue “La Juana”; luego por Chile con dos cuecas “La pollera” y “La chiquilla”, así como con “La paloma”, un trote que ha acompañado a Los Folkloristas desde que se estrenó, a principios de los setenta. Pasaron por la República Dominicana con el merengue apambichao “Juanita Morel” y por Argentina con “Vientos del Alma”.

De regreso a México, “Tierra mestiza”, de Gerardo Tamez, uno de los fundadores del grupo, dio muestra del mestizaje al utilizar para su ejecución instrumentos como la flauta indígena de carrizo, la guitarra, el violín, la vihuela y el guitarrón.

Al término del concierto, Pepe Ávila dijo para IMPULSO que su trabajo de rescate y difusión musical aún no está completo, pues “hay una gran difusión de otros tipos de música por parte de los medios masivos, pero creemos que es una necesidad que se conozca la música folklórica para que la gente sepa cuales son sus raíces para que se relacione con mayor integridad con su medio”.

Para otro de los fundadores, Adrián Nieto, “los jóvenes que oyen esta música, se identifican de inmediato porque es la música con la que nacieron sus abuelos, sus padres y ellos forman parte de la misma. Lo que pasa es que de repente no hay condiciones para que tengan acceso a ella. Nosotros en la medida que podemos insistimos, pero queremos que también los medios y las instituciones se den cuenta de que existimos y que la música folklórica se debe dar como alternativa a las nuevas porque hay que conocer ambos lados de la luna y del sol”.

Pepe Ávila precisó que aunque las condiciones sociopolíticas de América Latina han cambiado, “la nueva canción que hacemos continúa con una crítica al entorno social, pero también es una mención a una manera de vivir, menos plástica, dejando los cánones que nos están imponiendo día a día con el american way of life y los medios masivos.

“Es muy importante que haya compositores que digan de adentro, no que digan de afuera o que hagan las cosas, no por hacerse famosos, no por ganar dinero, sino por una necesidad de expresión”.

Para diciembre, Los Folkloristas, integrado por Efrén Vargas, Gaby Rodríguez, Adrián Nieto, Omar Valdez, Enrique Hernández, Pepe Ávila y Olga Alanís, se presentarán en el Fórum Universal de las Culturas en Monterrey, donde harán cinco conciertos didácticos.