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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Columnas

Silencios Estereofónicos

Silencios Estereofónicos

Ozzy Osbourne brinda cátedra de rock al público mexicano, teniendo como testigos a Korn y Black Label Society

Por: Félix Morriña

La noche del pasado martes 8 de abril, el Foro Sol de la Ciudad de México albergó a poco más de 25 mil personas amantes del heavy metal en un foro al que le caben 60 mil almas. No importaba que no se llenara porque los que ahí estábamos éramos los invitados a una liturgia en la que sólo importaba lo más rescatable del pasado metalero de las décadas de los años setenta y ochenta.

Los convocados a esta calurosa noche salpicada de calientes gotas de lluvia ácida de la bella Tesmogtitlán (así le digo a mi Distrito Federal) vimos por vez primera al hijo putativo de Ozzy Osbourne: Zakk Wylde, un toro de uno noventa, barbado cual vikingo, con melena de león hambriento y dosis exageradas de lirismo cósmico y alcohol.

No me cabe la menor duda que Zakk Wylde es motivo de esta gira de Ozzy Orbourne que pisó México, porque él lo motiva a ser el icono que nos llevó al éxtasis musical, a lo inexplicable del rock duro, honesto y verdadero. Ver a Zakk Wylde con su bandísima Black Label Society (BLS) como teloneros, fue como la primera cita con la próxima novia, con la chica invitada de la que esperas la mayor de las conquistas.

Zakk Wylde se hizo acompañar de Nick "Evil Twin" Catanese en la segunda guitarra; Johnn "JD" DeServio en el bajo y Craig "Lousiana Lightning" Nunenmacher en la batería. Esta buena banda gringa tiene siete discos grabados en estudio, el más reciente se llama Shot To Hell, del cual escuchamos una probadita la noche del martes. Media hora le bastó a Black Label Society para conquistar a los mexicanos.

Ozzy Osbourne vino con un disco nuevo bajo el brazo, titulado Black Rain, su décima producción discográfica en estudio en plan solista, porque recuerden que él fue líder de la agrupación Black Sabbath por varios lustros. Si la memoria no me falla, el locuaz Osbourne se presentó por tercera ocasión en México (la primera vez fue a mediados de la década de los años noventa, cuando lucía muy delgado, renovado y rehabilitado de sus excesos con la heroína. Incluso ofreció una divertida conferencia de prensa y se comportó a la altura de las expectativas). Esta vez lució barrigón, pero lleno de vida y una vibra de antología.

Entre las rolas que cantó Ozzy Osbourne anoche en el Foro Sol fueron: "I Don´t Wanna Stop", "Suicide Solution", la irrepetible "Mr Crowly", la maravillosa y pesada entrada al infierno "War Pigs", la encantadoramente pop "Crazy Train", la poderosa "Iron Man" y por supuesto "Paranoid".

Muchos de sus seguidores mexicanos le perdonaron todo a este loco inglés. A cualquier mortal melómano le gustaría tener como compañero de asilo a Ozzy Osbourne contándonos sus vivencias.

Por su parte, la agrupación californiana Korn es una de las bandas más reconocidas por los seguidores del llamado Nu Metal, con ocho discos en estudio y varias visitas al país. Su presentación de esa anoche fue buena, tocaron bien a pesar de venir mutilados.

Korn vino mutilado, porque ha sufrido transformaciones en su alineación original y tres de sus miembros originales han abandonado el barco por diversas razones, una de ellas, el rumbo sonoro tomado por su cantante líder Jonathan Davis. Acompañaron a Davis en esta gira, Reginald "Fieldy" Arvizu en el bajo; Shane Gibson en la guitarra y Ray Luzier en la batería. El segundo seis cuerdas es Rob Patterson, un músico de apoyo dentro de las giras de Korn, por eso nunca ha sido considerado como miembro oficial.

Lo más importante fue que muchos melómanos que ahora somos padres de familia nos reencontramos con Ozzy Osbourne e invitados hablando de aventuras pasadas, las que vendrán y las futuras conquistas agarrados de la mano de nuestros primogénitos invisibles, pero siempre presentes y dispuestos. Imagínense que terminábamos diciendo: "Nos vemos en los columpios", como simple metáfora de que ahí los chicos nos esperaban con la música de Ozzy Osbourne, ya sea con Black Sabbath o en plan solista. Muchas gracias.

Las razones del diablo

Las razones del diablo

50 años

Por: Dionicio Munguía J.

El primer encuentro que tuve con la narrativa de Carlos Fuentes fue precisamente con la novela que este año cumple 50 de haber salido. Me refiero a La región más transparente del aire. Épica, impresionante, superior a cualquier obra escrita por un mexicano en aquella época, tan sólo superada por Pedro Páramo de Juan Rulfo, La región ha sido un precedente monumental de la narrativa mexicana con la particularidad de ser escrita como una crónica urbana, entremezclada con visiones ancestrales, ritos que Ixca Cienfuegos crea y recrea en su camino hacia la noción del silencio, a donde prueba el sabor de la derrota, pero triunfa a pesar de la muerte estúpida, sin sentido, en una cantina pueblerina y maloliente. Esa muerte que a mi generación provocó la búsqueda de la insalvable, de fútil, pero al mismo tiempo de lo eterno, de la eternidad en los símbolos universales.

No fue fácil adentrarse a la novela. Nada sencillo incluirse como espectador de la historia y seguir paso a paso la llegada, "viajero, a la región más transparente del aire", como punto nodal de la historia, como garras que implican la soledad de los personajes y la variable existencia de una ciudad que crecía a pasos agigantados, inmersa siempre en la búsqueda de la modernidad, de lo cosmopolita, ese sentido que hasta la fecha, sin que sea un retroceso en la modernidad, sigue insistiendo la ciudad de México.

Fuentes asimiló el concepto del crecimiento de la ciudad. Intuyó la monstruosidad en que se convertiría y supo definir los límites de la realidad, a pesar de que la realidad de hace cincuenta años era distinta a la actual. La ciudad de México que Fuentes describe es normal, diáfana hasta donde se podía definir así, y sus personajes tenían un cierto toque provinciano que los diferenciaba de los actuales, no por su trato cotidiano, sino por su estilo de vida. Ixca Cienfuegos era un bohemio folcloroide, filósofo sin serlo, figura monolítica que ampliaba su horizonte saliendo cada que podía de los muros de concreto. Si bien no recuerdo con exactitud la dimensión completa de la novela (han pasado ya más de dos décadas que la leí), sigue en mi memoria el asombro de una narrativa que me incitó a buscar más libros del autor, y encontrar otro tipo de obras, cuentos, novelas, ensayos, que supusieron un aumento en mi intelecto literario. No todo lo que leí de Fuentes fue interesante. Aura, otra novelita que pronto cumplirá unas tres o cuatro décadas de aparecida, tiene esa magia del escritor intenso. La cabeza de la hidra, la única novela memorable de su etapa negra (por lo de la novela negra). Cristóbal Nonato (inleíble), Terra Nostra (novela que no leeré, a menos que me den una beca).

Claro que me dan gusto los cincuenta años de La región más transparente del aire. Es gratificante que una obra como esta sea homenajeada con una nueva edición de Alfaguara, corregida, revisada, renovada en el sentido editorial. Ojalá y esta reedición atraiga más lectores, sobre todo jóvenes, quienes deberían acercarse a esta obra con el gusto de descubrir una muy buena novela.

 

 

 

 

Mantarraya

Pedro Salvador Ale, el reinado del relámpago 

Por: Heber Quijano

La vida es el primer destello que descubrimos al amanecer, en el bocado, bebida, beso, o al abrir el libro. Pedro Salvador Ale lo llama relámpago; su reino es la vida misma. Los reinos del relámpago. Antología 1973-2003 nos deja agobiados quizá por las escasas separaciones versales, sintácticas, como si fuese escritura automática. Pero, rico en matices, podemos saltar de la escotilla para jugar con los tiburones.

La sinceridad poética siempre se agradece. Más allá del arrebato lírico, el furor emocional preciso, el trance humilde por la memoria desgarrada, festiva, erotizada, ganan más que la pirotecnia verbal, como en los poemas "Después de diez años", "Observa" o "Una carta olvidada en el bolsillo"; igual que la confesión de la combustión interna ("El amor es una ganzúa que abre las piernas más frutales", "la muerte juega al dominó con los besos", "el deseo es el único rostro que amo"); la reflexión introspectiva ("Esta noche en una botella cabe la vía láctea/ El tiempo está dentro del ataúd del río"); y el paraíso romántico de la infancia ("la infancia cruzó descalza entre los peces que se soltaban/ del anzuelo el fútbol y los goles del verano/ […] ese barrilete con los colores de Boca que ondeaba entre nubes", "uno nunca dejará de ser niño, ángel caído./ La razón es de los hombres. Confunden/ el paraíso con el oro", "Decir niñez es poblar las calles con alas, con lluvias, con resplandores", "La infancia es un espejo dentro de la cabeza").

En Navegaciones, la poesía es la única forma de vivir, de andar sin rumbo, a la deriva, ("Somos los navegantes que juegan a las cartas/ para engañar a las estrellas./ Entraremos en el sueño como ancianos al invierno, / el miedo es nuestro guía"), pues la muerte-Osa Menor señala la dirección ("En cada ola la muerte le toma el pulso al mundo"), pues "hacia el sur siempre es invierno".

La autofagia del náufrago retrata la angustia, el coraje y la orfandad del exilio ante la represión dictatorial, además de la añoranza terrible y hemorrágica del hermano, de la familia, de la patria misma a las orillas de La Plata ("Ábrame este costado izquierdo, arránqueme este puño/ que me late en el pecho, este pájaro que canta sangre"), y navega en todo el libro ("pero la tiranía de la que huían los extranjeros era cierta/ […]/ también me supe extranjero al contar tristes historias/ de libros quemados de cadáveres nadando en la sombra/ de muchachas violadas con el cañón de un fusil").

El alucinante viaje del afilador de cuchillos es la apología del poeta, de su relación con la poesía, de la acción creativa misma, y de todo ese "me quemo mucho más cuando escribo" del que hablaba Gilberto Owen, cuyo eco Pedro duplicaba: "Uno arde sin humo, sólo verdad en llamas", quien, como poeta, se queda con la terrible certeza de que "estamos juntos alrededor del fuego/ escribimos con cenizas/ la historia de este mundo", y nos sugiere otra, quizá más perturbadora: "El amor sí es un destino, quizá la única certeza".

Pedro Salvador Ale (2003), Los reinos del relámpago. Antología 1973-2003, Toluca, Norte/Sur

 

Comentarios: heberquijano@yahoo.com.mx

Escaramuza

Escaramuza

Zapata y la moral oficial

Por: Polo Castellanos

"Zapata no ha muerto y aún cabalga por las montañas del sur"

Carlos Pellicer

 

El próximo 10 de abril se cumplen años de la traición a Emiliano Zapata. Y como todos los 10 de abril, veremos el desfile de demagogos, traidores y cobardes que desde las tribunas del poder, se desgarrarán las vestiduras hablando sobre el General, su lucha y sobre la Revolución Mexicana. Hoy los traidores a la revolución harán gala de sus sentimientos más "revolucionarios" y utilizarán el nombre de Zapata como su bandera, para seguir perpetrando la traición.

Desde los Pinos, hasta el usurero más mediocre que ocupe un puesto en el gobierno, mascullará el discurso de siempre sobre la libertad y la justicia, sobre la tierra y la libertad. Asunto que ya indigna, pero más patéticos y amorales serán los discursos de la seudo izquierda que ha utilizado la bandera de zapata para hablar de justicia, y que desde que llegó al poder ahora también persigue a indígenas y campesinos como en los casos de Chiapas y Guerrero. Doble es el discurso, doble es la moral de esta autollamada izquierda, que olvidó sus principios revolucionarios y que en un claro ejemplo de "democracia interna" nos puede dar una idea de cómo gobierna.

Los intentos que a lo largo de apenas 89 años, por darle continuidad a la lucha que emprendieran los zapatistas han sido infructuosos y todos han terminado con la traición. El abrazo de Judas del expresidente López Mateos al dirigente campesino Rubén Jaramillo, quien terminara masacrado junto a toda su familia, es un ejemplo de la larga lista de crímenes políticos que se perpetran en nuestro país.

Y si a Zapata no se le hizo justicia, menos a Jaramillo y mucho menos a campesinos, estudiantes, dirigentes, obreros, periodistas, etcétera, víctimas de los crímenes del Estado a lo largo de los sesenta, setenta, ochenta, noventa y hasta el día de hoy.

Para muchos artistas, Zapata no sólo es esa figura imponente, tranquila de mirada profunda y encendida de esperanza… sino también representa parte de la conciencia de un pueblo, cuya voz es callada a diario por la violencia y la ambición. Es un ejemplo de dignidad, de fuerza, de determinación y de acción. Para muchos de nosotros es la voz que podemos pintar sin temor a equivocarnos con el color, la proporción o el matiz. Para quienes hemos llegado a convivir con los viejos zapatistas que todavía quedan, ellos representan la memoria viviente de la dignidad insurrecta, como ellos mismos dicen: "prefiero morir de pie, a vivir arrodillado". Y sigue representando un reto plasmar en un muro la figura de Emiliano Zapata sin caer en el pragmatismo oficial o en el panfleto político, porque ante todo, Emiliano, como muchos otros, era un hombre íntegro. Y más aún es un reto, como artista mexicano, vivir de pie y con la frente en alto.

Así, la imponente imagen de mi general sólo sobrevive en la obra y en los murales que los artistas pintamos; en las miles de calles y callejones que llevan su nombre. De su lucha, de su revolución, de sus ideales… No queda nada. Para los extranjeros es, al igual que Pancho Villa, una garambáina folclórica. Para los políticos y usurpadores mexicanos, la bandera electorera de presidentes y partidos políticos. Sólo en la conciencia de la resistencia de los pueblos más humillados y de los románticos de nuestro país, sobrevive y a veces como una utopía. Por eso mientras exista la injusticia social Zapata no morirá, su lucha sigue viva. Y a todos esos traidores en el poder hay que recordarles que aún, con la desaparición física de Emiliano Zapata, las armas nunca se depusieron, siguen enterradas esperando su momento.

Por eso hoy, el manifiesto zapatista escrito en Náhuatl, que retomara el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el 96, sigue tan vigente como en 1919, año de la traición:

"Todos aquellos pueblos, todos esos que trabajan la tierra, a los que nosotros invitamos que se reúnan a nuestro lado y nosotros daremos la vida a una sola lucha, para que nosotros andemos con ayuda de vosotros.

Que sigamos luchando y no descansemos y propiedad nuestra será la tierra, propiedad de gente, la que fue de nuestros abuelos, y que dedos de patas de piedra que machacan nos ha arrebatado, a la sombra de aquellos que han pasado, que mucho mandan: que nosotros juntos pongamos en alto, con la mano en sitio elevado y con la fuerza de nuestro corazón, ese hermoso que se toma para ser visto, se dice estandarte de nuestra dignidad y nuestra libertad de nosotros trabajadores de la tierra; que sigamos luchando y venzamos a aquellos que de nuevo se han encumbrado, de los que ayudan a los que han quitado tierra a otros, de los que para sí gran dinero hacen con el trabajo de los que son como nosotros, y de aquellos burladores en las haciendas, ése es nuestro deber de honra, si nosotros queremos que nos llamen hombres de buena vida, y bien en verdad buenos habitantes del pueblo.

Ahora pues, de algún modo, más que nunca, se necesita que todos andemos unidos, con todo nuestro corazón, y con todo nuestro empeño, en ese gran trabajo de la unificación maravillosa, bien verdadera, de aquellos que empezaron la lucha, que guardan, en su corazón, puros esos principios y no pierden la fe de la vida buena.

Nosotros rogamos a aquel a cuya mano se acerque este manifiesto que lo haga pasar a todos los hombres de esos pueblos.

Reforma, Libertad, Justicia y Ley."

El General en Jefe del Ejército Libertador del Sur

Emiliano Zapata.

Comentarios: polocastellanos@gmail.com

Silencios Estereofónicos

Silencios Estereofónicos

Machincuepa de Flor Cecilia Reyes: viaje de ensueño de una infanta a través de los haikus

Por: Félix Morriña

Durante el primer viernes de abril, la promotora cultural, periodista, locutora, poeta y directora de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem), delegación Estado de México, Flor Cecilia Reyes, presentó su libro Machincuepa en la explanada del Parque Juárez del mexiquense municipio de Metepec ante un nutrido público de infantes, quienes interactuaron entre ellos y con la autora para dar rienda suelta a su imaginación. Machincuepa hace un recorrido por un día en la vida de una niña entre juegos y asombros por el sueño y el ensueño a través de haikus (forma clásica de la poesía japonesa), que por sus características de estructura, acercan a la lectura de la poesía a niños entre cuatro y ocho años, gracias a la efectividad de la imagen y el ritmo.

El libro que pertenece a la Biblioteca Mexiquense del Bicentenario fue ilustrado por Irma Bastida Herrera y está incluido en la colección Cubo de Luz, la cual se propone hacer llegar a los niños libros interesantes y divertidos, con ilustraciones atractivas. El objetivo es introducirlos en los grandes temas de la cultura universal y de la identidad, tanto nacional como estatal. En pocas palabras, los invita a participar en la maravillosa y fascinante aventura de leer.

"Siempre ha sido una preocupación para mí el factor educativo de los niños y todo un reto conducirlos hacia el gusto y enamoramiento por la lectura. Mi primer reto fueron mis hijos, ellos me ayudaron en todo el proceso creativo del libro. Cuando comencé a escribir haikus, me di cuenta que era una buena posibilidad para que los niños fueran entrando en esos ritmos, ya que son poemas muy pequeñitos, como una instantánea, una imagen fugaz que al mismo tiempo es aprehensible para los niños", acotó Flor Cecilia Reyes al término de la presentación.

Para la entrevistada, Machincuepa es un libro que abre un parteaguas en su trabajo literario realizado a lo largo de casi cinco lustros. Además, los niños le han representado su prueba de fuego, porque si un infante no aprende como debe de un texto con buena eufonía y con buena visión está condenado a ser un mal estudiante, mal profesionista y posiblemente mal ciudadano. Machincuepa iniciará en breve un recorrido por varios planteles educativos como parte de su promoción educativa pedagógica al lado de músicos y actores, quienes montarán un pequeño espectáculo persuasivo a favor de la lectura, tal y como lo hicieron en Metepec el pasado fin de semana.

Por su parte, Irma Bastida Herrera ha ilustrado y diseñado libros infantiles como Cuentos de Sol, El origen del Estado de México, Profesión de fe, Whitman, el árbol y Tú que intentas volar. Puede conseguir el libro Machincuepa en Rayuela Librerías de Grand Plaza Toluca y Metepec (Paseo San Isidro a dos cuadras del Bar 2 de abril y a una calle de la Presidencia Municipal), así como en las Bibliotecas Públicas Municipales de la entidad.

Una mirada plástica

Una mirada plástica

Sabritas celebra al chile en Reforma

Por: Paul Achar

El día 28 de marzo algunos autores de las artes plásticas se dieron a la tarea de poner a descubierto sus chiles; sí, leyeron bien, sus chiles, y todos los que quieran verlos sólo tendrán que dirigirse a la Ciudad de México y caminar por Reforma frente a la Torre Mayor para tener la oportunidad de disfrutar una propuesta diferente y fresca donde el chile, que a todos los mexicanos nos gusta y nos distingue por ser parte fundamental de la gastronomía mexicana, es el motivo que reúne a artistas, Gobierno del Distrito Federal y a la empresa Sabritas para embellecer el paisaje urbano.

Con el pretexto del lanzamiento de una nueva de presentación de papas "Sabritas Chiles Naturales", la empresa creó 20 esculturas en fibra de vidrio de aproximadamente 1.80 metros de altura y se las dio a desarrollar a un grupo de distinguidos artistas plásticos, como Abel Ramírez, Carlos Vivar, Elena Riefkohl, Enrique Gallart, Gina Daboub, Isaac Holoschutz, Paul Achar, Roberto O. Portillo y Víctor Peralta que al ver sus chiles ustedes dirán qué tan buena propuesta tienen estos artistas.

La exposición abre con el chile chipotle, que lo desarrolló su servidor, espero que lo critiquen. Lo disfruté porque es mi chile y me gustaría darles la oportunidad de mandar sus comentarios si les gustó, lo disfrutaron o les impactó; cualquier comentario es bueno.

El chile cascabel fue decorado con motivos característicos del barro negro de Oaxaca, el chile poblano luce como la Talavera, el pimiento morrón con los colores de un chupirul, el chile jalapeño que le va a las chivas, el chile catarino con una catarina gigante lleno de caritas como dice su autor, el chile girasol que más bien parece una zanahoria con mucho movimiento que nos recuerda la flama del sol, el chile manzano con unos chiles manzanos adentro y una persona completamente enchilada, el chile pasilla con esos alebrijes como sacados de un sueño, el chile guajillo con constelaciones celestes, el chile serrano creado con la técnica de accion painting con una extraordinaria factura, por lo que les puedo decir visítenla y juzguen.

En lo personal me recordó mucho a las vacas que también visitaron Reforma, pero esta propuesta de involucrar el arte con la sociedad llevándolo a la calle se me hace maravilloso. Si no vamos a las exposiciones las exposiciones van a nosotros, desde los vehículos, las personas caminando o como sea, pero no se la pueden perder porque es una buena muestra de creatividad y apoyo a las artes plásticas, esperamos que otras empresas se dignen a seguir apoyando el arte para que pronto los museos tengan la afluencia que tienen en el extranjero; sólo hay que sensibilizarnos un poco y comenzar a disfrutar de esa ventana al entretenimiento sano que es el arte en todas sus expresiones.

La muestra estará en la Ciudad de México hasta el 27 de abril, porque después viajará y le tocará la oportunidad de disfrutar tan divertidas esculturas en Puebla, Hermosillo, Guadalajara, Mérida, Monterrey, Querétaro y Veracruz.

Las fechas no las tenemos todavía, pero espero que pronto por este mismo medio podamos darle seguimiento a la muestra.

Silencios Estereofónicos

Silencios Estereofónicos

Rod Stewart supera las anteriores presentaciones en México con memorable concierto

Por: Félix Morriña

Me atrevo a decir que el concierto del pasado sábado de Rod Stewart en el Auditorio Nacional fue de los mejores de su historia, porque superó con mucho lo ofrecido en las pasadas tres ocasiones que ha visitado al país. Les recuerdo que Rod Stewart estuvo en 1989 por vez primera en el estadio Corregidora de Querétaro, donde nos dejó boca abiertos a los miles de asistentes por su manera de manejarse en el escenario, su energía, su excelente voz, en pocas palabras su profesional histrionismo.

La segunda visita fue en diciembre de 1991 en el Palacio de los Deportes, donde el concierto fue regular, y la tercera ocasión, en mayo de 2002, en el Auditorio Nacional dejó mucho que desear. Estas dos presentaciones fueron superadas por la de 1989 en Querétaro y para sorpresa de los 10 mil asistentes al Auditorio Nacional, el pasado sábado 29 de marzo, fuimos testigos del mejor recital rockero del cantante británico.

Rod Stewart regresó a México para dar cuatro conciertos: la noche del pasado jueves 27 en Guadalajara, Jalisco; las del sábado 29 y domingo 30 de marzo en la Ciudad de México (Auditorio Nacional) y el del martes 1 de abril en Monterrey, donde se portó como uno de los mejores dentro de la escena internacional.

Rod Stewart tocó por espacio de poco más de dos horas los éxitos que ha tenido a lo largo de cuatro décadas de trayectoria, mismas que han sido aderezadas con excesos de antología, decadencia y buena vida. Entre las canciones más importantes que interpretó están "Maggie May", "¿Crees que soy sexy?", "Yo no quiero hablar sobre eso", "Por siempre joven", "Esta noche es la noche", "Piernas calientes", "Navegando", "El primer corte es el más profundo", el cover de "Padre e hijo" de Cat Stevens y tres rolas homenaje a Creedence, entre ellas "¿Quién detendrá la lluvia?".

El concierto fue ornamentado con videos en blanco y negro de momentos sublimes en la vida de Rod Stewart, como su ilusión de jugar siempre en el Celtic de Escocia, su amado equipo, y del cual vimos algunas jugadas en las dos gigantes pantallas colocadas en el recinto de Reforma y Campo Marte. La banda de soporte que acompaña a Stewart en esta gira es de primerísimo nivel y no se diga la saxofonista que lució como una femme fatal sobre el entarimado. La violinista además de hermosa, toca como si se tratara de su último concierto en vida.

Las tres coristas negras dieron cátedra de cómo se deben cantar las rolas del bien portado, elegante y todavía de buen ver de Rod Stewart, porque déjenme contarles que el lánguido cantante arrancó suspiros de cientos de féminas cuarentonas, también de muy buen ver.

Fueron poco más de dos horas bien invertidas a pesar del costo de los boletos (dos mil 200 pesos el más caro y el más barato casi 400 pesos), más gastos de estacionamiento, bebidas y comidas. Valió la pena sumergirse en la nostalgia ochentena con uno de los grandes. Los que estuvimos ahí agradecemos a Rod Stewart que se haya preparado para esta gira internacional, mostrándonos su profesionalismo y su entrega para complacer a sus seguidores mexicanos.

Las razones del diablo

Las razones del diablo

Arthur C. Clark

Por: Dionicio Munguía J.

No sé qué tipo de homenaje habrá hecho Stanley Kubrick al saber de la muerte del autor de Odisea del Espacio 2001, obra maestra de la literatura de ciencia-ficción, pero algo habrá hecho. No en vano le proporcionó una de las mejores historias no escritas para cine, que tuvo la suficiente fuerza como para pasar a la historia del cine mundial y convertirse en ícono, casi en religión, de un grupo de seguidores que poco a poco se van haciendo menos. Las imágenes de la película han traspasado la cultura pop en que fueron pergeñadas. Su violencia visual y psicológica crearon un hito llamado cyberpunk, aunque en el Primer Encuentro Nacional de Ciencia Ficción, Fantasía y Horror realizado en Puebla en 1991, sostuvieran al principio que Odisea del espacio no era precisamente la precursora de este género, cosa que se demostró poco después, agregándola junto a Naranja mecánica como las pioneras del género.

Clark fue inteligente y realizó una secuela que tuvo más ventas que calidad. 2010, el año que hicimos contacto no tuvo la fuerza de la primera parte aunque las ventas, tanto de la película como del libro fueron, para ese tiempo, estratosféricas. Clark, supongo, aprovechó el impulso de Odisea del espacio y lanzó ese producto meramente comercial. Respetable intento, por cierto, lo que le hizo ganar el suficiente dinero para retirarse a Sri Lanka y olvidarse de los inconvenientes capitalistas de su país.

Fuera de esos dos libros conocidos y que son referencia obligada del autor, Arthur C, Clark publicó cuentos y novelas cortas de mayor calidad; aunque es conocida su obra por seguidores del género, no lograron una difusión mayoritaria ni fueron best sellers de gran trascendencia. Aún así, Clark fue un escritor de gran aliento e imágenes realmente sorprendentes. Uno de los pasajes que se salvan de 2010 es aquel donde describe con lujo de detalles el momento en que la luna de Júpiter, Europa, va siendo devorada por cientos de miles de monolitos para transformase en un nuevo sol, iniciador de la vida más allá de nuestro planeta. Cada fragmento de la narración mencionada es un logro literario que no se complementa en la obra completa. A pesar de que el libro no es un dechado de virtudes, y de que la película, no realizada por Kubrick, tampoco haya sido algo memorable, la figura del escritor norteamericano campeó de tal forma en la comunidad de la ciencia ficción internacional, que su influencia narrativa dejó un legado de escritores bastante agradables, aunque, como en todo, hubo algunos que no supieron seguir su herencia.

Sin embargo, la figura de Clark será, lamentablemente, recordada por Odisea del espacio y no por cualquier otra de las obras que publicó en vida. Será necesario acercarse a la obra de Arthur C. Clark. Posiblemente nos encontraremos algunas sorpresas. No tengo a la mano las ediciones de editorial Bruguera, esa colección maravillosa de ciencia ficción, la mayor parte antologías en diversas corrientes, donde aparecen nombres ahora tan conocidos como Theodore Sturgeon, Asimov, Harlan Ellison, Clifford D. Simak, entre otros.