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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Un mexicano pintando Japón

Un mexicano pintando Japón

Causa buena impresión la versión mexicana del harakiri

 

Por: Gabriela Contreras / México, DF

 

Entre las esculturas, lienzos y un infinito número de colores que engalanaban a la galería y la bella vista del Paseo de la Reforma en la Embajada Japonesa, IMPULSO entrevistó a Yuri Otani, mexicana de origen japonés que labora en el Centro Cultural e Informativo y en la galería de dicha institución.

 

¿Cómo se logró esta exposición?

"Alma García se nos acercó preguntando si existía la posibilidad de montar una exposición de su Escuela CREARTE; nos trajo sus trabajos y como nosotros somos un centro donde damos la difusión cultural de lo que es Japón para el público mexicano, le puse una condición: que el tema fuera Japón o manejar alguna técnica japonesa.

"Nos llevamos la sorpresa de que se esmeraron muchísimo e hicieron un gran trabajo. Lo que nos ayuda a ver en esta exposición cuál es la visión del mexicano".

 

¿Qué opinan los japoneses de esta Embajada acerca de la visión mexicana de la cultura nipona?

"Como te habrás dado cuenta hay muchos cuadros de los samuráis, geishas, el monte Fuji, cerezos, en fin, símbolos muy representativos de Japón.

"Nos dimos cuenta de que debemos esforzarnos más para que se reconozcan otro tipo de cosas de nuestro país. Es como en el caso del mexicano en Japón, que se habla de los tacos, el ranchero, el tequila, las pistolas, el nopal, etcétera, por lo que sería interesante enfocarnos a otras cosas que Japón tiene que nos gustaría que las personas conocieran".

 

¿Qué cosas tenemos que conocer?

"En la actualidad el Gobierno japonés se está dando a la tarea de promover la versión japonesa de la cultura pop, es decir, el arte pop, la música, animaciones japonesas, los cómics o mangas. Eso ha sido una forma de conquistar al mundo. Queremos dar a conocer lo que ahora está de moda en Japón, que es extraño en Occidente, para dar una cara moderna".

 

¿Qué obra te ha dejado más satisfecha?

"Sin duda ‘Honor’ (del maestro Paul Achar). Se me hizo muy curioso porque yo conozco las dos culturas (la mexicana y la japonesa), y esta pintura me recordó los exvotos de la casa de Frida Kahlo y los de las iglesias. Me gustó porque me hizo recordar ese tipo de pintura muy sencilla que la gente pinta, pero observando bien trae un traje de samurai, por lo que se me se hace muy simpático; se ve la parte lúdica, la mezcla mexicana y japonesa. Me identifiqué porque yo soy de la ciudad de México y de origen japonés, entonces sí se me hizo muy atractivo este cuadro".

 

¿Cuál es tu opinión acerca de esta especie de harakiri en el corazón en la pieza "Honor"?

"No hay ningún problema porque poniéndome en el papel de japonesa, no lo estoy viendo como un trabajo japonés (...) es más, eso no es una catana, la espada japonesa. Ahí está la parte interesante que es la interpretación del samurai, la visión del artista acerca del harakiri, aun cuando no sea un harakiri. Es muy interesante, por la simplicidad tan valiosa, un mexicano pintando Japón".

 

***

Datos de interés

La obra "Honor" de Paul Achar fue realizada en una semana porque sería la imagen de la invitación. La técnica es mixta, óleo, acrílico, hoja de oro y textura sobre madera con medidas de 60x40 cms., sin embargo, en el diseño final de la invitación no había imágenes.

Esa misma pieza fue la que más agradó a los empleados de la Embajada por la originalidad, la técnica del trabajo y la mezcla de culturas.

 

Festival Internacional del Folklore, hoy en Toluca

Festival Internacional del Folklore, hoy en Toluca

Por: Silvia Márquez / Toluca

Hoy a partir de las 16:00 horas en el Teatro Morelos de Toluca, continuará el Festival Internacional del Folklore.

En esta ocasión el grupo Alonaki de Halkida mostrará a los asistentes una parte de la cultura griega por medio de danzas tradicionales del país mediterráneo.

Alonaki, fundado por Dimitris Liannostathis en 1943 es una agrupación integrada por estudiantes de diversas licenciaturas y profesionales de la danza, quienes se dedican a llevar la cultura griega a varios países.

Su método expresivo son los diferentes bailes griegos, que se dividen en danzas de las aldeas y de las ciudades. La mayoría de estas últimas provienen de variaciones de las danzas de las aldeas que a su vez se dividen en bailes de la Grecia continental y bailes de las islas.

La división continúa, pero algunas de las danzas griegas que el público podrá disfrutar en varios Estados de la República Mexicana son las baidoushkas (tienen una serie de pequeños pasos seguidos de saltos a la derecha); ballos (su nombre viene del verbo griego "ballizo" que significa "bailar solo"); soustas (el nombre significa "primavera", describiendo los pasos en saltitos), etcétera.

Alonaki ha participado en diversos festivales en Moscú e Italia y su objetivo en los próximos años es llegar a toda la Unión Europea.

Falta arduo trabajo en el Grupo de Danza Clásica del IMC

Falta arduo trabajo en el Grupo de Danza Clásica del IMC

El camino de la agrupación dancística es largo antes de consolidarse como una compañía profesional

Por: Silvia Márquez / Toluca

 

Un nuevo "Miércoles en la Cultura" organizado por el Instituto Mexiquense de Cultura (IMC) llegó a la Sala "Felipe Villanueva" de Toluca. En esta nueva oportunidad de vincular a la sociedad con muestras artístico-culturales de México y el mundo, las invitaciones anunciaron la intervención del Grupo de Danza Clásica del IMC.

De esa manera, cuando el reloj marcó las 19 horas, el pas de trois de "El Corsario" tomó vida entre los asistentes que llenaron buena parte de la Sala.

Al principio los nervios "normales" llenaron los movimientos de los bailarines amateurs. Mientras las faltas de ortografía saltaban a la vista en el programa de mano, éste seguía su curso. La música de Mincus (sic), Shtrauss (sic), Drigo, Dvorzak (sic), May, Bizet y una selección de tangos, sirvió como marco para las combinaciones de fouettés en tournant, tours en l'air o algún grand jeté. En el argot dancístico, enchaînements (series de pasos ligados para hacer una secuencia de baile) que se intentaron a lo largo de la función.

AUSENCIA DE UNA CULTURA DANCÍSTICA

George Balanchine dijo alguna vez que "el ballet es como una rosa. Es algo hermoso y uno lo admira, pero no pregunta qué significa".

La frase de uno de los más grandes e influyentes coreógrafos de la historia del ballet, encierra el misterio y virtuosismo que deben transmitir los bailarines al abrir una puerta al mundo de la fantasía y el deleite estético.

Los detalles hacen la diferencia entre una presentación digna de recordarse y las medianas que generalmente sirven para cumplir cifras u objetivos de alguna institución. La presentación nocturna del miércoles navegó entre los dos conceptos, aunque pareció enclavarse en la falta de cuidado en los vestuarios (algunos rotos, descosidos o con las etiquetas a la vista), amenazas de caídas, interrupciones en la música grabada y sonrisas en los rostros de cada uno de los integrantes, que más que alegría mostraban inseguridad o nerviosismo ante las malas posturas en algunos movimientos que requieren dominio del equilibrio.

En la sinopsis proporcionada por el programa de mano, se dice que "era necesario crear un grupo en el que se brindara una oportunidad de desarrollo profesional a estos jóvenes valores mexiquenses".

Si en verdad se aspira a convertir a los integrantes del grupo en profesionales, las directoras Dilza Bustabad e Iana Guerasskina deberán esforzarse para transmitir a sus alumnos la expresividad de la escuela cubana y la pulcritud de la rusa, respectivamente.

No se critica que se haya presentado el grupo que fue aceptado por el IMC como parte de su catálogo artístico hace poco más de cuatro meses. Lo cierto es que la agrupación demostró que aún le queda un largo camino por recorrer antes de conformarse como una compañía profesional o siquiera acercarse a la calidad del Ballet Folklórico del Estado de México y del Octeto Vocal (también dependientes del IMC).

SILENCIOS ESTEREOFÓNICOS

SILENCIOS ESTEREOFÓNICOS

Los Piojos en el camino de la "Civilización", no sin antes transitar por senderos iluminados de conocimiento

Por: Félix Morriña

Seguramente ustedes han oído hablar de una agrupación argentina de culto llamada Los Piojos. Si no lo recuerda se trata de un sexteto musical conformado por el compositor, armoniquista, guitarrista y tecladista Andrés Ciro Martínez; el guitarrista Gustavo Kupinski; el seis cuerdas y corista Daniel Fernández; el bajista y corista Miguel Rodríguez; el baterista Sebastián Cardero y el percusionista Facundo "Changuito" Farías Gómez, quienes han sido parte importante de la historia sonora del país del cono sur al lado de Luis Alberto Spinetta, León Gieco, Charly García, Fito Páez y Pappo, entre otros.

Los Piojos vienen siendo para México una especie de Alejandro Lora y El Tri en su mejor faceta, o mejor dicho, cuando se hacían llamar Tree Souls In My Mind, hace más de tres décadas, es decir, cuando eran trascendentes e importantes para todos los melómanos mexicanos.

Y ya que mencionamos a Alejandro Lora y compañía, déjenme decirles que la remera (playera o lima) que usted ve en la foto del cantante de Los Piojos, Ciro, con la imagen de la Virgen de Guadalupe, se la regaló el gritante de El Tri cuando la banda mexicana estuvo de gira por Argentina en donde coincidieron en un concierto masivo. Hicieron migas y se entendieron más allá de lo esperado.

Incluso, Ciro dijo que fue a la Basílica de Guadalupe en la capital mexicana para darle gracias a la Morenita Latinoamericana por darle la oportunidad de visitarla y rendirle pleitesía junto a su agrupación.

Los Piojos son fundamentales en Argentina y allende sus fronteras, al grado de que cada vez que hay un concierto masivo, la ciudad en turno se paraliza y suceden cosas místicas memorables para los presentes.

Desafortunadamente, una agrupación tan importante como Los Piojos en la lengua de Cervantes no es conocida en México como debiera, gracias a que nadie se había atrevido a invitarlos a tocar por acá en una gira nacional. Son conocidos sólo entre los melómanos mexicanos seguidores de la música argentina en el género rock sudamericano, o lo que es lo mismo, sólo entre los conocedores y ávidos de buena música.

Lo mismo pasa con otra agrupación como Divididos, quienes tampoco son conocidos en el país y son tan bonérrimos como Los Piojos, pero de ellos hablaremos en otra ocasión.

Los Piojos vinieron a tocar en la edición del Festival Vive Latino 2007, después de casi 20 años de no hacerlo, por las razones antes mencionadas. La primera vez tocaron en un galerón en el centro de la Ciudad de México allá por 1988 sin éxito alguno, gracias a la pésima organización de los promotores y a un sistema de sonido en malas condiciones. También porque tenían poco de haberse formado y aquí no supieron apreciar su potencial.

Ya en el Vive Latino de este año, Andrés Ciro Martínez y compañía tuvieron la respuesta esperada ante miles de seguidores argentinos que radican en México y cientos de connacionales que saben de ellos. Lástima que hayan tocado en un escenario secundario por espacio de menos de una hora y no en el más importante, pero seguro estoy que el año que viene estarán programados en el escenario principal.

Ustedes se preguntarán el motivo por el cual estoy hablando de ellos y de su presentación en México después de tantos años y después de dos meses de haberse celebrado del Festival Vive Latino donde actuaron. La respuesta es sencilla: Los Piojos estarán sacando al mercado discográfico su nueva producción titulada "Civilización", el próximo 7 de agosto del presente año.

Se espera que dicho disco salga al mercado mexicano casi igual que en su tierra natal, adelantó el líder de la banda durante una entrevista después de su presentación en el mencionado festival musical. Agregó que contendrá 13 canciones de una estructura que regresará al estilo clásico de la agrupación, interprétese esto como el regreso a la raíz sonora de Los Piojos, sin tanta experimentación como en otros discos suyos.

De hecho, han estado tocando algunas piezas en los conciertos recientes y habrá una gira por distintos países para promoverlo. Hasta donde tengo conocimiento, la agrupación argentina vendrá a México antes de finalizar el año para explotar su potencial y para que los mexicanos se convenzan del nivel que poseen.

Los Piojos tienen grabados hasta el momento "Chac tu Chac" (1992), "Ay, ay, ay" (1994), "Tercer Arco" (1996), "Azul" (1998), "Ritual" (1999), "Verde paisaje del infierno" (2000), "Huracanes en luna plateada" (2002) y "Máquina de sangre" (2003), todos muy recomendables y dignos de toda fonoteca respetable.

Si todavía no se convence del potencial de Los Piojos, deberá recordar que esta banda ha hecho uno de los más memorables homenajes en vida al astro argentino del fútbol, Diego Armando Maradona (quien es su compadre), con la canción ‘Maradó, Maradó’, esa donde indica: "Dicen que escapó de un sueño, en casi, su mejor gambeta; que ni los sueños respeta, tan lleno va de coraje, sin demasiado ropaje, y sin ninguna careta. Dicen que escapó este mozo, del sueño de los sin jeta; que a los poderosos reta y ataca a los más villanos, sin más armas en la mano, que un 10 en su camiseta".

También hay otra canción de Los Piojos que es una de las más conocidas en el rock en español, ‘Desde lejos no se ve’, la cual es normalmente tocada al inicio de los conciertos para invitar a la raza entrarle a la Piojera (baile club). Hay otra rola que provocó euforia durante su actuación en el Foro Sol en el Vive Latino: ‘Como Alí’, un claro homenaje ritualístico sobre ese icono boxístico campeón mundial ("… Tengo los dedos supersensitivos, tengo los ojos de Darín. Y en esta danza soy rey sin corona, y en esta danza que no tiene fin, yo voy saltando sin par, voy a quedar, voy a quedar como Alí…").

Cabe destacar que Ciro tiene una capacidad histriónica sobre el escenario que lo hace una de las figuras representativas del rock, al grado de que una vez que lo observas no olvidas jamás que se trata de Los Piojos. Si tienes dudas, te sugiero que compres el video sobre la agrupación que ya puedes conseguir en cualquier tienda de discos.

Hay una canción de Los Piojos que a todo recién nacido en el mundo le vendría bien escuchar cantada de sus progenitores como bienvenida a este agridulce mundo. Se llama ‘Canción de cuna’, incluida en el disco "Máquina de sangre". He aquí la bella letra de Ciro y la música de sus hermanos:

"Quiero que te duermas como un Sol, que se acuesta en un campo de trigo. Tengo aquí en mi pecho un corazón, igualito al hueco de tu ombligo. ¿Sabes quién temblaba, cuando ibas a nacer? ¿Sabes qué pensé, que por ahí no ibas a poder? ¿Sabes quién te puso en el pecho de mamá?, oooooh.

"Debe ser que me pediste un día una canción, que fuera del corazón, ahí te va. Vamos a correr un rato que hay tiempo nomás, hay tiempo nomás, todo el tiempo. Nunca nadie me dio tanta luz, para nadie fui tan importante, nunca quise ver tan lejos al dolor, con verte crecer tengo bastante. Dientes asomando y dibujos en la piel, todas las mañanas mi motor vos encendés, mil relojes no marcan las horas como vos, ¡oooooh!

"Debe ser que me pediste un día una canción, que fuera del corazón, ahí te va. Vamos a correr un rato que hay tiempo nomás, hay tiempo nomás, todo el tiempo. Vamos a besar la nieve y vamos a volar, vamos a besar este cielo. Nada, nada, nunca nos va a separar, somos una llama en el invierno.

"LE PEDÍ AL SEÑOR QUE ME DIERA UN AMOR, NUNCA PENSÉ SERÍA TAN PROFUNDO… Gracias, hija".

Bueno, amigos, a esperar el nuevo disco de Los Piojos. Espero les haya servido y motivado esta columna. Los que tienen hijos, sin duda saben de qué hablo. Hasta la siguiente emoción.

“Hay que recuperar al público espantado”: Tonatiuh Pérez Molina

“Hay que recuperar al público espantado”: Tonatiuh Pérez Molina

Según el ex integrante del Ballet Nacional de México, faltan años de trabajo para generar un movimiento dancístico fuerte en Toluca

Segunda y última parte

Por: Silvia Márquez / Toluca

Tonatiuh Pérez Molina es bailarín y actualmente, junto con Alma Verónica Peña, promueve la danza contemporánea en esta ciudad.

Desde Escénica, su centro de estudio y difusión de las artes escénicas, trabajan para crear un método dancístico que permita el despegue de la Compañía de Danza Contemporánea de Toluca. Aunque las condiciones son adversas, la gala de estreno será este año, en diciembre.

Del lado de las artes escénicas, ¿han tenido algún acercamiento con la Licenciatura en Arte Dramático de la UAEM, por ejemplo?

"Hemos tenido vínculo con la Universidad, no con la Licenciatura en Arte Dramático. Teníamos el contacto con el maestro Esvón Gamaliel y hace mucho tiempo habíamos planeado realizar una serie de cursos, pero desgraciadamente aconteció su desafortunada desaparición.

"En este momento realmente no tenemos ningún contacto y por el momento no hay ningún proyecto con ellos.

"Escénica es nuestro espacio independiente donde podemos tener la autonomía suficiente para realizar nuestro trabajo".

¿Crees que al generar el vínculo con alguna institución se pueden crear ciertas barreras para ustedes?

"La idea es mantener la independencia. Sí hubo cierto vínculo con la Universidad, desgraciadamente las autoridades, los funcionarios culturales no tienen ninguna formación o conocimiento básico sobre el arte. No hablo en general porque hubo una generación de promotores de la cultura en la Universidad que fue desplazada; es la gente que hizo el Teatro Universitario de Cámara, la gente de la gestión de Jorge Guadarrama, de Marco Antonio Morales, que realmente tenían una visión cultural dentro de la Universidad.

"Desgraciadamente vemos ahora que como secretaria de Difusión Cultural está una egresada de Enfermería, que no tiene la mínima noción de lo que es el arte y la cultura.

"Nos retiramos de la Universidad aunque había muchos proyectos en común que se iban a realizar para crear el sustento de una Licenciatura en Danza aquí en la Universidad, pero son proyectos que se tuvieron que echar atrás por la falta de visión de los funcionarios culturales".

Hablando de esa falta de visión, cuando se dice "arte" se piensa en las manifestaciones plásticas o en la música, pero la danza se queda de lado. ¿Cómo ves esta lucha que tiene que enfrentar la danza?

"La posición de la danza dentro de las artes es histórica y está muy relacionada con la cultura occidental y con la religión.

"Mucho se ha hablado que es ‘la hermana fea’ de las artes y hay infinidad de prejuicios sobre ella, pero es el arte primigenio y como tal es inevitable su existencia. Son las condiciones culturales que existen pero no es obstáculo para que se generen, tanto en la cultura popular como en el arte.

"Finalmente la danza tiene un problema de público a nivel mundial, pero son los artistas quienes la sustentan y la hacen crecer o decrecer".

¿En qué consiste este problema de falta de público?

"Es una deficiencia educativa y está generada por múltiples circunstancias, principalmente por las condiciones económicas, políticas y sociales de cada país.

"Es completamente natural que no pueda generarse un público, que la gente no pueda pagar para ir a ver una función, no sólo de danza, sino también de teatro o un concierto. La mayor parte de la población está en la pobreza y es un cuestionamiento serio que se siga haciendo arte a pesar de las carencias y las necesidades del país.

"Pero el arte lo generamos los artistas y el Estado apoya de repente, pero el Estado no genera, simplemente mantiene un burocracia que estorba. Si esos recursos se aplicaran a los artistas, el movimiento artístico en México sería más fuerte".

Tú tienes formación en compañías nacionales y extranjeras, pero al llegar a un ámbito más local como Toluca ¿cómo se puede trabajar?

"La situación de la danza en Nueva York, por ejemplo, es una muy distinta. Sí existe un público pero mayoritariamente es de gente jubilada, de gente que tiene la capacidad económica para asistir a una presentación de danza cotidianamente. Si no fuera por ese grupo, la danza se vería mermada. Es diferente la situación en México y muy diferente la situación en Toluca y lo que debemos hacer es adaptarnos a las circunstancias.

"Este centro lo vemos muy inspirado en espacios y gente que conocimos en Nueva York. Allá pueden conseguir mucho patrocinio de empresas, de particulares y es lo que pretende el Gobierno actual, pero no existen las circunstancias para poder aplicarlo en México. Se prevén incluso desapariciones de orquestas si se consigue el proyecto cultural que todavía no anuncia el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, pero ya sabemos que los apoyos van a ser para los grupos que tengan un proyecto de microempresa.

"Tenemos que evolucionar y ver las formas de crear y surgir. Aquí sobrevivimos gracias a los bailarines, a los maestros, gracias a los talleres que impartimos, no ganamos absolutamente nada por ofrecer nuestro trabajo artístico a pesar de que somos profesionales".

¿Cómo hacer ver a la sociedad, al Gobierno y a las instituciones que ser artista es una profesión, no un hobbie?

"Es un proceso social y cultural. Yo no sé de qué manera, realmente no tengo la respuesta. Dependerá de la organización que tengamos los artistas, que también es algo muy complicado.

"Necesitamos un proyecto educativo diferente y vincular las artes a la educación básica y sin eso sería imposible. Por otra parte, que haya un proyecto cultural realmente diseñado por los artistas y a través de un análisis profundo determinar cuáles son los medios tanto para apoyar como para consolidar lo que existe de arte en México".

Hace un momento hablabas de la creación de una Licenciatura en Danza aquí en el Estado de México, ¿sería pertinente retomar la propuesta?

"En las circunstancias actuales del país, no, pues no existe el mercado. Podría implementarse la danza dentro de los servicios educativos, tal como lo estamos haciendo. Si se tuviera el proyecto de dar educación artística en la educación básica, podría ser muy posible. Si los egresados se dedicaran a crear escuelas, no necesariamente públicas, pero sí espacios donde se dediquen a hacer danza, es muy posible. Se tiene que ver reflejado en mucha gente.

"En ese sentido podría haber un campo de trabajo, pero hay que buscarlo y como sea en todas partes del país, los bailarines son el sector más desprotegido, que más sufre. Cuando estamos en una compañía profesional en México, los bailarines difícilmente tenemos un seguro de gastos médicos. Los pagos son raquíticos y es un trabajo que involucra todo nuestro tiempo. Para que una persona tenga que dedicarse a la danza tiene que estar completamente convencida porque no va a ser fácil".

Ahora te vemos al frente de Escénica, pero ¿continuarás en los escenarios?

"Voy a reiniciar mi entrenamiento a partir de agosto, que es cuando retomamos los ensayos con la Compañía porque ahorita estamos en periodo de pausa por el verano, trabajando en cursos de verano.

"Desde que llegamos aquí en el 2006 me he dedicado a la enseñanza completa y como estoy enseñando a principiantes no tengo tiempo de tomar mi propio entrenamiento. Yo espero que con la llegada de nuevos elementos, que son también profesionales, pueda reiniciar mi entrenamiento y estaré bailado con la Compañía el próximo diciembre".

¿Crees que las condiciones actuales en Toluca permitan un movimiento dancístico fuerte?

"Por el momento no. Sí hay un movimiento dancístico, hay gente que hace danza de buena o de mala manera, pero un movimiento fuerte, de calidad, yo pienso que va a tardar algunos años.

"Hay gente en determinados géneros dancísticos con cierta formación, con cierta calidad, pero son puntos muy desvinculados que necesitan ligarse.

"Espero que la llegada de nuevos elementos, la mayoría egresados de escuelas profesionales, nos sirva para generar una mayor cantidad de productos artísticos, una mayor calidad y empezar a formar un público, pequeño, pero que le interese la danza.

"Antes había poco público en Toluca y desgraciadamente los amateurs lo han desaparecido porque la gente va a ver sus espectáculos y termina saliéndose, aburridos hasta que llega un momento en el que sólo sus familiares y amigos los van a ver.

"Esperamos consolidar un pequeño grupo de público, que aprecie el trabajo, que le guste. Hay que recuperar el público perdido, el público espantado".

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Contacto

Escénica. Centro de Arte y Danza.

Portal Reforma 112. Centro Histórico. Toluca de Lerdo, Estado de México. C.P. 50000
Teléfono: 2 15 88 73 y (044 722) 36 24 165

E-mail: escenica.cadac@yahoo.com

En proceso, la Compañía de Danza Contemporánea de Toluca

En proceso, la Compañía de Danza Contemporánea de Toluca

"La gente de danza en Toluca piensa que es un trabajo fácil, cuando el proceso de formación es de siete a diez años mínimo":Tonatiuh Pérez Molina

Primera de dos partes

Por: Silvia Márquez / Toluca

Un año y algunos meses han pasado desde que un par de profesionistas de la danza contemporánea arrancaron su proyecto de creación, difusión e investigación de las artes escénicas en Toluca.

El nombre del espacio independiente es Escénica, centro de trabajo en donde Alma Verónica Peña y Tonatiuh Pérez Molina comienzan a dar vida a la Compañía de Danza Contemporánea de Toluca.

En esta primera parte de la entrevista que IMPULSO Estado de México sostuvo con Pérez Molina, el ex integrante del Ballet Nacional de México, habló de las actividades de Escénica y de la conformación de un cuerpo de baile profesional en esta ciudad.

Tonatiuh, ¿qué es Escénica?

"Escénica es un proyecto promovido por dos egresados de Licenciatura en Danza del Colegio Nacional de Danza Contemporánea: la maestra Alma Verónica Peña y Tonatiuh Pérez Molina. Ambos somos ex integrantes del Ballet Nacional de México y también realizamos estudios en Nueva York.

"Llegamos a Toluca para crear un centro profesional de arte, pues somos los únicos licenciados en danza aquí, y nuestro propósito es consolidar este centro para poder conformar nuestro proyecto artístico que es la Compañía de Danza Contemporánea de Toluca.

"En Escénica brindamos talleres de arte dirigidos a todo tipo de personas, fomentando una cultura dancística pues nuestro propósito es formar parte de la identidad estatal.

"Nos enfocamos a las artes escénicas, a las expresiones teatrales, al performance, al happening, y actividades interdisciplinarias relacionadas con la videodanza y el videoarte".

Además hay una parte en su centro que se dedica a la investigación...

"Estamos trabajando en el desarrollo de una técnica dancística y a eso se refiere nuestro trabajo de investigación; en la búsqueda de un método técnico que posibilite una formación dancística más rigurosa y precisa.

"Lo estamos realizando a través de dos vías: por una parte son los talleres abiertos y un taller de entrenamiento para intérpretes de danza, que está abierto al público en general, y por otra parte el taller de formación continua que se realiza por las mañanas, éste vinculado a la Compañía de Danza Contemporánea de Toluca. En ese taller ofrecemos un entrenamiento gratuito a las personas interesadas, cuyo único requisito es tener compromiso con el trabajo y disciplina, que es muy importante pero es un elemento que falta muchísimo en Toluca".

¿Por qué crees que falta esa disciplina?

"De repente ha habido maestros con cierto nivel, desgraciadamente la burocracia y la política cultural en la que están sumergidas las personas que se dedican a la promoción y a la difusión de la cultura, son grandes obstáculos para que se dé esto.

"A pesar de que hay recursos a nivel gubernamental y en las instituciones públicas como la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), no se crean proyectos o canales a través de los cuales se pueda consolidar tanto un estudio profesional como un espacio que permita un desarrollo".

¿Entonces Escénica se maneja desde la independencia cultural?

"Sí, es un proyecto independiente integrado por artistas, que estamos intentando consolidar con nuestros propios recursos".

¿Y qué hay de la Compañía de Danza Contemporánea de Toluca?

"La Compañía comenzó a integrarse en mayo del 2006 con alumnos principiantes y algunos bailarines amateurs de la ciudad de Toluca.

"En un inicio la propusimos un poco vinculados con la UAEM y se ha hecho una selección rigurosa de elementos, de los cuales sólo nos hemos quedado con una persona y desgraciadamente no es de Toluca, es de Uruguay.

"A través de una serie de audiciones se han integrado con nosotros bailarines con un cierto nivel profesional, ya sea egresados de licenciaturas o que estuvieron en una escuela profesional. Tal es el caso de una bailarina de Tabasco que estudió en la Universidad Veracruzana y próximamente se integrarán dos bailarinas egresadas de la Licenciatura en Danza de Hidalgo y una más egresada de la Escuela Nacional de Danza Contemporánea que viene desde Cuajimalpa a entrenarse en Toluca".

¿No existe el nivel artístico en Toluca que ustedes están buscando?

"En primera no existe el nivel que buscamos. Desgraciadamente la gente de danza contemporánea en Toluca piensa que es un trabajo fácil, cuando el proceso de formación es de siete a diez años, mínimo.

"Hemos detectado que aquí la gente pretende hacer danza contemporánea de un modo muy amateur, dice que forma bailarines y coreógrafos basándose en la cantidad de años que realizan la actividad. Sin embargo la cantidad de años que tienen no implica un nivel de calidad o una formación.

"Por otra parte desgraciadamente hay muchos maestros que no tienen formación, se formaron en talleres o en ‘cursillos’ y un curso no suplanta una formación real. Estos maestros convencen a sus alumnos de que están bien formados, que les están dando material que les brinda bases técnicas sólidas, cuando no es cierto. Entonces llegan a hacer una audición con nosotros, creyendo que son bailarines profesionales, cuando no tienen al menos un nivel principiante o intermedio y es muy difícil poder sacarlos de ese error.

"Además no existe la conciencia de que el trabajo es de todos los días, que un bailarín no puede hacer pausas en su entrenamiento. Debe llegar puntual, de treinta minutos a una hora antes para realizar su calentamiento. Desgraciadamente los bailarines y estudiantes que hemos encontrado aquí no están dispuestos a realizarlo. Es como pensar que se es artista de manera espontánea y no cuesta ningún trabajo. No están dispuestos a trabajar de la manera que se necesita.

"Lo extraño es que Toluca es una de las diez ciudades más grandes del país. Hay otras mucho más pequeñas, pero que en materia dancística tienen un desarrollo más importante. Eso depende de la cantidad de profesionales que tengan.

"El compromiso con la danza lo vemos en los egresados de escuelas profesionales porque ellos saben en qué consiste el trabajo. Por eso va a pasar mucho tiempo en Toluca para que todo esto se genere".

¿Es por eso que la Compañía todavía no está conformada?

"La Compañía está conformándose. La función de estreno se va a realizar el próximo diciembre, con un programa integrado por seis bailarines, la mayoría egresados de una licenciatura, de una escuela profesional".

Casa de las Diligencias lucha contra su propia inercia

Casa de las Diligencias lucha contra su propia inercia

La falta de visión de los ‘administradores culturales’ lleva a que centros como la Casa de las Diligencias permanezcan en el limbo de la vida cultural de esta ciudad

Por: Silvia Márquez / Toluca

Una visita matutina a la Casa de las Diligencias despertó algunas preguntas sobre el papel que deben cumplir ante la sociedad los centros culturales, sobre todo los universitarios.

A la entrada del recinto se puede leer "Recepción", aunque la función del pequeño cuarto es solamente proporcionar a los visitantes folletos y algunas invitaciones que se colocan sobre una mesa, por cierto, de algunos eventos o cursos pasados.

Sin encontrar a alguna persona que pudiera proporcionar información adicional, el visitante se puede guiar con las notas de melodías ‘cumbiancheras’ y las palabras altisonantes pronunciadas por trabajadores que pintan las salas de la planta alta de la casona ubicada en la esquina de las vialidades Independencia y Juárez.

Si el visitante hace caso omiso a lo antes descrito, puede continuar el recorrido en una de las salas del Centro Cultural, donde se ofrecen exposiciones temporales casi cada mes. Una oferta que podría resultar prometedora, pues los artistas cada vez que pueden alzan la voz ante la falta de espacios para exhibir sus obras.

La primera muestra sufre de la falta de visión en el montaje, pues sin luz, fichas técnicas diminutas y letreros por todos lados que advierten al visitante "no subir los pies a la pared", hacen que la obra plástica quede en un segundo lugar, pues no permiten el lucimiento propio de formas y colores.

Al pasar entre los autos que están en el patio central de la casa (que en días pasados fungió como estacionamiento, tal vez por el curso "Metodología de la investigación en Ciencias Sociales", impartido en el Centro), se puede llegar hasta la escalinata central, que conduce a la siguiente sala de exposiciones.

La música es más fuerte conforme se avanza entre los pasillos. En una puerta se puede leer "Exposición de acuarela. Temas de Ajedrez de Helena Vanegas". Sin embargo, la sala no se distingue entre las demás, que fungen como oficinas administrativas, ya que sólo está iluminada por la luz que entra a través de las sucias ventanas.

Los sentidos tienen que reajustarse a la pardusca iluminación para descubrir una exposición con obras de baja calidad. Cuando la atención se centra en el montaje, las acuarelas se convierten entonces en lo "mejor" de la exposición. Resulta sorprendente que las mamparas, que en algún tiempo fueron blancas, ahora muestren un deteriorado estado: rayas y manchones por doquier.

Pedazos de cinta adhesiva que sirvieron para pegar los cuadros y fichas técnicas se asoman entre ellos, mostrando un total descuido en esta exposición. Los cuadros mal alineados impiden hablar siquiera de un discurso museográfico o una intención curatorial en la muestra.

Del otro lado de la sala, una serie de manualidades se abre paso entre los descuidos de fondo y forma.

Y no se trata de que el C.C.U. Casa de las Diligencias sea un museo cuya única ocupación sea montar exposiciones. Sabemos que hay cursos y diversas actividades entre sus paredes, pero la pregunta es si Toluca necesita llenarse de "exposiciones" que denotan la mala calidad e intrascendencia, incluso por quienes las montan.

La sugerencia de este medio informativo fue, desde hace meses, que las autoridades de la Casa de las Diligencias pusieran un poco de empeño en las actividades que pretenden darle vida al centro cultural.

Pero el tiempo pasa; entre descuido y descuido se deja ver que el rumbo de Diligencias apunta a la apatía e inercia en la que ha caído, al no entender que los centros culturales son un eslabón entre la formación, actividades artísticas y la sociedad.

Las razones del diablo

La tarde

Por: Dionicio Munguía J.

Hoy la tarde me parece más absurda que otras. El frío y la lluvia me hacen recordar momentos que no son muy gratos, algunas impresiones que quedaron de otros tiempos, situaciones que nunca aparecen como amables. La ciudad se ha vestido de gris en estos días y mi ánimo también. Quizá por eso no soporto estos días ni estas tardes. Son como poemas mal escritos que se dejan olvidados en un cajón del escritorio, o se tiran a la basura, o, más modernamente, se borran del disco duro de la computadora. A veces siento que esos poemas, como estas tardes, son productos de una depresión inútil, compleja porque no es entendible, pero que siempre se siente a pesar de que no queramos hacerlo.

A veces hablo por teléfono con cualquier gente, no importa la distancia, y descubro que las horas más inservibles son aquellas en que nos pasamos contemplando la lluvia fina, esa ligera llovizna que nos agota la visión de tan ligera, de tan simple. Mis amigos suelen escribir poemas en estos días, se llenan de hojas con palabras y verbos hilados. Yo no puedo. Por más que lo intento, ni siquiera una línea brota de la pluma con que suelo escribir. Es más, a veces ni el café recién hecho, ese cigarro lejano, la visión de una ciudad que por momentos es maravillosa y por otros, una creación malhecha del arquitecto universal, no el humano, porque ése sólo sigue los diseños preestablecidos.

Por eso las tardes como ésta son tristes objetos, caparazones de una tortuga muerta que flota en la playa de cualquier mar. Es la muerte la que brota más seguido en estos estados de ánimo. Sí, lo entiendo, estoy lejos de ella o al menos eso creo. Cada día que pasa el optimismo es orgullo que se mantiene en mi memoria. Día con día voy subiendo la cuesta a pesar de los problemas diarios, de las deudas que se acumulan, de los deseos que llenan las alforjas de la cotidianidad. Pero el pesimismo también viene en la maleta que se carga durante el día y se acomoda en la almohada por las noches. Y esas noches suelen ser largas, gigantes, enormes.

Sí, estas tardes me hacen reflexionar sobre eso y sobre otras cosas que por el momento no tengo ganas de hablar. Prefiero hablar de la lluvia fina que cae este martes o miércoles o jueves o sábado. El día no importa. Importa la sensación que me ha llegado en momentos así, como palabras que se transforman y son inútiles. Versos que nunca serán leídos porque, definitivamente, no los escribiré. Prefiero encerrarme en la oficina, escribir esta nota y terminarme la taza de café que he preparado hace un momento.