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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Columnas

Mantarraya

La música y la poesía

Por: Heber Quijano

En un magnífico concierto, ya muy popular y conocido, Facundo Cabral y Alberto Cortés, dicen que hay que temer de quien no canta porque algo esconde. Tienen toda la razón. La música ha logrado consagrase como el arte más accesible a las masas, aunque no por ello deja de existir música complicada y melódicamente difícil de entender, como la de Schoenberg, Xenakis o el dodecafonismo. Sin embargo, hay un hilo negro del que se desprende la cuerda floja en la que las melodías, las canciones, se plasman en el inconsciente colectivo y en el que recae toda la emotividad en la que la gente se identifica: la letra. Claro, no todas las canciones llegan a develar ese misterio al que llamamos, vida, amor, muerte. Claro, hay quienes no hacen más que repetir esquemas ya hechos –como si fuesen comerciales-- que sólo pretenden vender a costa de la trillada idea romántico-esperpéntica de los temas señalados arriba.

Y como siempre hay un pero, aquí nos dedicaremos a pensar en esos compositores que, sin ponernos académicamente exigentes, podrían recibir el apelativo de "poetas". La lista puede ser innumerable y llevarnos a engaño. Sin embargo, podemos hallar desde citas textuales de grandes poetas y/o escritores en quienes jamás pensaríamos pudieran acercarse a ellos, como Willie Colón al citar a Gustavo Adolfo Bécquer, por citar al más disímil. Por otro lado, hay quienes no niegan sus influencias, como Joaquín Sabina con Rafael Alberti, Luis Cernuda, Pablo Neruda, además de escribir sonetos, poesía, epigramas y versificar grandes canciones; Alberto Cortés también recibe del manantial de Neruda y musicaliza magistralmente "Volverán las oscuras golondrinas" de Bécquer. Bertold Brecht confluyen en la música y la lírica tan distante de Silvio Rodríguez y Jim Morrison, quien también bebe de las negras tintas de Nietzche, Blake y toda la generación beatnik.

Viendo el espejo del lado más grueso y folclórico, podemos asombrarnos al descubrir que "Guantanamera" es parte de los Versos Sencillos del padre espiritual cubano por excelencia: José Martí, a quién también musicalizó Pablo Milanes. Joan Manuel Serrat hizo de la poesía de Antonio Machado un himno transgeneracional: "Cantares" (caminante no hay camino, para los cautes), además de armonizar prodigiosamente a Miguel Hernández y Mario Benedetti. Diamanda Galas hizo una excelente adaptación de "El cuervo" de Edgar Allan Poe; Jaime López y Marú Enríquez la hicieron de la poesía de Xavier Villaurrutia, como también lo intentó Rita Guerrero al mando de Santa Sabina.

La mayoría de todos los músicos citados también pueden ser considerados poetas, así como Bob Dylan, John Lennon, Micheal Stipe, Maurice Chevalier, Arturo Meza, José Cruz, Saúl Hernández, Fito Paez, Gustavo Cerati, Rubén Blades, José Alfredo Jiménez, Agustín Lara. La poesía no tiene que encerrarse en la bibliotecas, cuya prisión sólo la lleva a los rincones, al contrario, siendo académicamente incorrecto, pero sincero, hay muchos poetas que podemos escuchar con facilidad. Obviamente, eso no hace menos poetas a los que leemos impresos, ni hace poetas a todos los compositores. Al igual que los trovadores medievales, los juglares, la melodía y el canto masifican la poesía.

Comentarios: heberquijano@yahoo.com.mx

Escaramuza

Escaramuza

Y el Oscar es para… México

Por: Polo Castellanos

Después de toda la parafernalia televisiva implementada para la covertura de los famosos premios Oscar, que entrega la Academia de Cine yanqui a lo que ellos consideran el "mejor cine" y de ver las sendas estupideces que los conductores mexicanos, traducían y opinaban sobre el despliegue de lujo con el que hacían gala los magnates de la industria cinematografica norteamericana. No me quedó más remedio que ir a vomitar las palomitas de microndas que me regaló un vecino para la ocasión.

Mientras el cine mexicano se encuentra en la calle, produciendo con las limosna de apoyo que se le entrega, la televisión mexicana gastó millones de pesos y tiempo (una semana completita) en demostrar su vehemente admiración por Hollywood y todo lo que tiene que ver con el cine comercial gringo. Que pena.

Pero ya que les gusta tanto y hasta "especialistas" se sienten en la materia, en México tuvimos nuestra propia versión del Oscar ya que contamos con lo mejor de "la fábrica de sueños". No se necesitó de un jurado en el anonimato y siempre hubo consenso para los premios.

En días recientes la H. Cámara de Diputados S.A. de C.V., se discutió la autorización para que Felipillo reciba una condecoración: la Orden Nacional "Doctor José Matías Delgado", en grado de Gran Cruz Placa de Oro y en la que se entiende que, el gobierno salvadoreño por un acto protocolario se ve comprometido ha entregar tan alto honor a un mandatario de un país amigo. Porque si es por méritos o porque estamos todos encantados y urge que se le entregue, ni en nuestras peores pesadillas. Pero no nos angustiemos, finalmente sí se le entregó un galardón por sus méritos en el contexto de la entrega de los Premios Oscar versión Mexica.

En la Alfombra Roja de nuestros Premios, que en realidad da lo mismo como se llamen simpre van a ganar los mismos, pudimos observar el desfile de personalidades y finísimos políticos haciendo gala de sus mejores vestiduras. Desde burócratas de poca monta hasta los más prominentes, desde lacayos hasta marqueses, y los "especialistas" haciendo corte y confección: que si la diputada llegó bailando tubo; que si el C. Secretario se ve re viejo; que si el de ProVida llegó con la amante que traía un escote fenomenal; que si el cura llegó acompañado de un niño; que si los de la "izquierda" llegaron desgarrándose el vestido y picándose los ojos; que si Oscar llegó de pingüino…

"Y los premios son (silencio)… Oscar como mejor actor por su papel de usurpador a Felipillo (aplausos); Oscar por mejor maquillaje al IFE por su extraordinario trabajo en las elecciones pasadas (aplausos); Oscar a la mejor producción para los terroristas de la Secretaría de Hacienda (aplausos); mejor actor de reparto para el Grupo Salinas (aplausos); Oscar al mejor guión para la Secretaría de Gobernación (aplausos); Efectos Especiales para la Policía Federal Preventiva (aplausos); Mejor Escenografía para la Suprema Corte de Justicia (aplausos); Mejor Actriz para la Secretaría de Educación Pública y su extraordinario papel en políticas educativas y culturales (aplausos. Cabe mencionar que la gente emocionada aplaudió de pie); Mejor Actriz de reparto a la Cámara de Diputados por su grandioso papel de cómplice en la Reforma Fiscal (aplausos); Mejor Pelicula infantil a la Secretaría de Desarrollo Social por el gran contenido en la trama de sus programas (aplausos); Oscar de honor para la Arquidiósesis de México por su trayectoria como encubridora de pedófilos (aplausos); Oscar a la mejor música para el narcotráfico y sus cómplices por tener narcotizada a la juventud con su melodía y hacer bailar al país a su ritmo (aplausos); Mejor actor extranjero, indudablemente a Mister Bush, por su autointerpretación de simio bailando en un acto oficial en el continente africano (aplausos). Y el Oscar a la mejor película es para…. ¡México! (fanfarrias).

Comentarios: polocastellanos@gmail.com

Una mirada plástica

Una mirada plástica

El impresionismo

Por: Paul Achar 

En esta ocasión considero pertinente hablar del impresionismo pues es una de las pautas para llegar a la libertad de creación.

Comienza libre, como en la época de las cavernas, después evoluciona y llega a la perfección, crea  reglas  y cuando esas reglas ya son muy duras para expresar lo que se siente, se rompe nuevamente como lo hicieran los impresionistas a fines del siglo XIX. Nació del desacuerdo de algunos artistas hacia los temas clásicos y el academismo de esa época, las propuestas de composición, los colores matizados, el claro-oscuro que eran fórmulas artísticas impuestas por la Academia Francesa de Bellas Artes, donde se manifestaba que si no se seguían esos términos era imposible  exponer en las salas oficiales del Salón parisino, así que decidieron unirse en contra del arte académico. 

Los impresionistas eligieron la pintura al aire libre y los temas de la vida cotidiana. Uno de sus primeros objetivos fue plasmar en sus lienzos una visión  del mundo más directa, sin reglas, y para lograrlo se enfocaron en los efectos que produce la luz  sobre los objetos. La luz tiende a desvanecer los contornos y refleja los colores de los objetos a su alrededor quitando los detalles minuciosos del academismo.

Además se enfocaron en las formas, utilizaban para ello los colores primarios como el rojo, azul y amarillo. También aplicaron los colores complementarios como el naranja, el verde y el violeta.

Mucha gente no sabe de donde provienen los colores complementarios y este es un buen pretexto para comentarlo: son la suma de los colores que quedan sueltos cuando tomamos uno de los colores básicos. Como ejemplo, si tengo un amarillo quedan sueltos el rojo y el azul así que su complementario será el violeta y así sucesivamente.

Con esa técnica lograron dar una ilusión de realidad, aplicaban directamente sobre el lienzo pinceladas de color cortas y logranban captar la luz con mayor brillo en sus pinturas. 

Édouard Manet, después de haber trabajado durante seis años en el taller del maestro Thomas Couture, se independizó y puso su propio taller, que después se convertiría en el cuartel general de los impresionistas.

Manet utilizaba colores fuertes y contrastados, buscaba la belleza y la sensación que dan  las formas cuando se  ponen  de modo no acabado, impreciso y esfumado, llegaban incluso a desmaterializarse.

Manet sale completamente de lo que se está proponiendo en esa época, mediante pinceladas pequeñas y un alto contraste da las bases para crear la corriente del impresionismo.  

Sus principales seguidores fueron Edgar Degas, Claude Monet, Berthe Morisot, Camille Pissarro, Auguste Renoir y Alfred Sisley.

Su gran preocupación fue captar los instantes de luz y para ello salieron al campo con sus caballetes en busca de ella y para intentar capturarla en sus lienzos lograron llegar hasta la vibración de la misma luz. 

Al principio, como es común, nadie los tomó en cuenta; incluso recibieron golpes fuertes de la crítica. Poco a poco se convirtieron en un movimiento que se difundió en todo Europa hasta llegar a América. Además el movimiento creó las bases para el modernismo, tema del que platicaremos en otra ocasión.

Silencios Estereofónicos

Silencios Estereofónicos

Iron Maiden ofreció uno de los mejores conciertos de su trayectoria y Bob Dylan se reinventa cada día

Por: Félix Morriña

¿Qué tal, estimados lectores? Si ustedes no tuvieron la oportunidad de asistir al majestuoso concierto del grupo inglés Iron Maiden en el Foro Sol de la Ciudad de México, el pasado domingo 24 de febrero por la noche, déjenme decirles que se perdieron uno de los mejores encuentros masivos que se hayan registrado en el país, sencillamente porque la agrupación cumplió con su promesa de interpretar material de sus considerados tres mejores discos de su trayectoria: "Powerslave", "Somewhere Back In Time" y "Seven Son of The Seven Son".

La selección de las 19 canciones que integró su concierto de poco más de dos horas fue tan sesudamente bien estudiada por los integrantes de Iron Maiden para seducir a los más de 50 mil asistentes al Foro Sol.

Les comento que había gente de todas las edades, desde el seguidor fiel de la agrupación británica famosa en la década de los años ochenta, hasta infantes que iban de la mano de sus progenitores, lo cual hizo que la química entre la audiencia y los músicos fuera realmente única.

La escenografía empleada para este concierto de la "Doncella de Hierro" fue la utilizada durante las respectivas giras de los discos antes mencionados, además del empleo de la tecnología que fortaleció cada una de las canciones interpretadas.

El sistema de iluminación, audio y video fueron los idóneos para una noche redonda, en la que el heavy metal se hizo escuchar como antaño, cuando era el género que comandaba la escena internacional y no había estación de radio que no lo tocara.

Por otro lado, la aún potente voz de Bruce Dickinson dejó boquiabiertos a cientos de críticos que decían que el chaparrito y fortachón cantante no podría superar a las anteriores presentaciones en vivo y en directo de tan aclamados y demandantes discos. Claro, demandantes en términos de que no cualquiera puede cantar al hilo 19 canciones de una estructura muy difícil, por las historias narradas en distintos registros sonoros. La gente estaba satisfecha con lo que presenciaba.

Incluso muchos llegaron a decir que era el concierto que esperaban en su vida, porque no todas las giras de Iron Maiden están estructuradas de esta manera. El simple hecho de que hayan decidido interpretar material conceptual y no temático en esta gira es motivo para hablar por horas de esta agrupación nodal en la historia de la música contemporánea.

Los que pudieron constatar lo anterior saben que la gira internacional "Somewhere Back In Time", de Iron Maiden, quedará registrado en la historia de los conciertos masivos de México.

Por otro lado, también resultó todo un suceso histórico el primer concierto del maestro Bob Dylan en el Auditorio Nacional, la noche del pasado martes 26 de febrero, tal y como lo habíamos comentado en pasadas columnas.

Este interlocutor se dio a la tarea de recoger algunos testimonios de voces autorizadas sobre el quehacer literario de una de las principales plumas rockeras de la historia de la música contemporánea: Robert Allen Zimmerman, mejor conocido como Bob Dylan.Consultamos a los incondicionales periodistas, escritores y reconocidos críticos de México: José Xavier Navar, Juan Villoro, Javier Hernández Chelito, Paco Zamudio, José Luis "La Bruja" Pluma, Muni y Xavier Quitarte. Cada uno de ellos delimitó sus sensaciones, su cosmovisión musical a través de Bob Dylan y externaron su opinión sobre el concierto de exactamente dos horas, en el que cantó gran parte de su reciente disco "Modern Times", así como temas clásicos con nuevos arreglos.

Todos los amigos entrevistados coincidieron en que Bob Dylan se reinventa cada día, jamás toca una canción igual, odia que coreen sus canciones, detesta la parafernalia escénica (no hubo pantallas de video, no existió un manejo de luces espectacular, acostumbrado en este tipo de conciertos masivos; no hubo una sonorización adecuada, todo fue sobrio, estático e intimista) y lo único que le gusta hacer es cantar como le dé la gana, sin planear un set list (escoge las canciones según se sienta sobre el escenario) y que el público comprenda sus letras, disfrute sin exagerar la excelsa música y salga contento, aunque no completamente satisfecho.

Bob Dylan transitó del blues tradicional, el bluegrass, al boggie y el country, pasando por el jazz y el rock básico, muy rupestre. Los cinco músicos que le acompañaban fueron exigidos al máximo y cumplieron con los lineamientos del ganador del premio Príncipe de Asturias en el 2007 y seis veces candidato el Premio Nobel de Literatura.

Como dato extra, les puedo decir que Bob Dylan cantó hiladas ‘Como una piedra rodante’ y ‘La respuesta está en el viento’ de una forma que los escuchas presentes no podían creerlo. Es más, miles de los que estaban ahí no entendieron hasta la mitad de las respectivas canciones que se trataban de las dos rolas más conocidas por millones de personas en el mundo.

Como pueden constatar, queridos lectores, Bob Dylan dio un memorable concierto en el Auditorio Nacional, en el que la nostalgia se convirtió en la más fiel compañera de cada uno de los 10 mil asistentes. De mi parte es todo por ahora y creo que habrá Bob Dylan para rato.

Mantarraya

Efrén Rebolledo y la literatura erótica

Por: Heber Quijano

Después de una sumergida por los precisos y lúcidos juicios y reseñas con los que José Emilio Pacheco realizó, hace ya 37 años, la Antología del modernismo, me quedó la duda sobre si la poesía de Efrén Rebolledo es el bautismo del festejo del "amor sexual", como delimita bien y con su gran delicadeza Xavier Villaurrutia en 1939.

Pacheco llama la atención acerca de la obra transgresora de José Juan Tablada y su gran capacidad por adaptarse a las vanguardias de principio del siglo XX, y postula el poema "Misa negra" como el primer poema erótico, allá por 1893. Dicho poema "alarmó a los Científicos y a Carmen Romero Rubio de Díaz, la afrancesada esposa del dictador oaxaqueño Porfirio Díaz". Quizá podrían encontrarse ciertos ecos eróticos en Sor Juana o más aún en los cantos prehispánicos. Sin embargo, el sentido del erotismo tendería hacia el costado del misticismo, ya en la exaltación sublime de la naturaleza, la guerra y los dioses, y la metafísica o la religión, como ya Bataille ha señalado la carga erótica que tiene el rostro desfallecido del Éxtasis de Santa Teresa de Bernini, en lo que él llama la erótica del espíritu, que no la del cuerpo. La focalización de ejercer el placer a través del cuerpo viene más bien en la lógica industrial y hedonista de la sociedad que consume productos en serie.

Ya entrados en el siglo XX, en los bordes indefinidos de la Revolución Mexicana, Efrén Rebolledo publica Caro Victrix en 1916, con el signo inequívoco del triunfo carnal (caro=carne, victrix= victoria), que sí se enmarca en nuestra concepción de erotismo: "Embiste el sexo con la enhiesta caña/ igual que si campara en un torneo,/ y con mano feliz ase el trofeo/ de la trenza odorífera y castaña". Rebolledo devela la hipocresía del pudor porfiriano y engrandece de manera lúdica la sensualidad un tanto inocente y glorifica el cuerpo femenino: "En el vivo combate, los pezones/ que se embisten, parecen dos pitones/ trabados en eróticas pendencias". La glorificación del cuerpo a través del cuerpo, de sus fluidos y de sus márgenes que se desbordan como ríos en crecientes, dejan de ser la "cárcel del alma" medieval y romántica, transitan por la "mecanización" del artefacto más perfecto del universo (de factura divina) de la lógica decimonónica recién conocedora de la fisionomía interna del cuerpo humano, para ser ya no un apéndice, sino parte misma del hombre. Poco después, López Velarde hará gala de tal maestría para esconder y mostrar simultáneamente su deseo erótico cargado de culpas, como Paz ha señalado al compararlo con Baudelaire.

Sin embargo, la pregunta esencial ¿hubo poesía que festejará los placeres de la carne con la inteligencia y la consistencia, con la develación de la palabra entredicha o la entrelínea suspicaz y aguda, con la franqueza del desenfado, anterior a la de Rebolledo? La respuesta seguramente daría para el doctorado, posdoctorado y toda una letanía de investigaciones para los especialistas. Pero eso se los dejamos a la Academia y sus papeles certificados.

Comentarios: heberquijano@yahoo.com.mx

Escaramuza

¡Sí, protesto!

Por: Polo Castellanos

Febrero, como septiembre, también es un mes muy importante para la Patria y crucial en la historia de México. Se conmemoran: muere Cuauhtémoc (el último emperador mexica); la promulgación de la Constitución Mexicana (hoy, letra muerta en materia de garantías individuales y derechos humanos); el día del Ejército y las Fuerzas Armadas; la famosa Marcha de la Lealtad (aunque en estos tiempos de inquisidores y traidores, las Fuerzas Armadas a quien deben esa lealtad es a su pueblo, a su historia y a su identidad).

Salen las tropas del General Pershing después del fracaso de su Expedición Punitiva en busca de Francisco Villa (¡Viva Pancho Villa!); es la Decena Trágica; mueren el traidor a la revolución zapatista, Francisco I. Madero a manos de otro traidor; Juárez detiene momentáneamente la invasión extranjera en Veracruz; fusilan a Vicente Guerrero; fusilan a Mariano Matamoros; otro traidor a los campesinos zapatistas y villistas, Venustiano Carranza, comienza su "ROBOlución" (y a darse vuelo todo el mundo); se firma el tratado de Guadalupe-Hidalgo (ese que nos dejó sin la mitad del país); muere Genaro Vázquez Rojas; muere Gerónimo, el último Jefe Apache y del que los apátridas nunca se acuerdan; nació Ignacio Allende; Iturbide, otro traidor, fue proclamado Emperador de México. Ahora nos damos cuenta que, hasta el día de hoy, una buena parte de la historia de México ha sido forjada por traidores.

En este contexto de "héroes" y apátridas se conmemora el Día de la Bandera, la más importante y emblemática fecha de febrero para los mexicanos, franco degenere de la historia escrita por los vencedores. La lealtad a la Patria, los honores a nuestra Bandera y a nuestro Escudo se han convertido en el desfile de patrioteros que de manera oficial y desde la usurpación, salen orgullosos ha desgañitarse en juramentos "por la Patria y la Bandera" a la que pisotean todos los días.

Las recientes modificaciones a la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales en el Artículo 6o que a la letra dice: "El Escudo Nacional sólo podrá figurar en los vehículos que use el Presidente de la República, en el papel de las dependencias de los Poderes Federales y Estatales, así como de las municipalidades, pero queda prohibido utilizarlo para documentos particulares. El Escudo Nacional sólo podrá imprimirse y usarse en la papelería oficial, por acuerdo de la autoridad correspondiente apegándose estrictamente a lo establecido por los artículos 2o. y 5o. de la presente Ley..." no son más que placebos para decir que la barrabasada que le tuvimos que soportar al ignorante del mandatario anterior con el "águila mocha" ya "no se repetirá". Sin embargo, si aplicáramos la Ley como se debe, el sujeto éste de las botas campiranas, tendría cuentas pendientes con la justicia y nos debe 4 años de cárcel y una multa de mil pesos por "… ultraje al escudo de la República…" según el Artículo 191 de la mencionada Ley.

Y aunque parezca mentira, nuestro Escudo Nacional no es más que el resultado de la lucha de intereses de quienes han ostentado el poder a lo largo de su historia. Pocas son las banderas que reflejan la historia de un pueblo que ha derramado su sangre por construir un Nación que, aunque a algunos no les guste, tiene historia y uno de los orígenes más extraordinarios de la historia humana. En resumen, todo comienza con un nopal en medio de un lago y un águila encaramada en él (según el Códice Mendocino) y la fundación de la gran Tenochtitlan y aunque la serpiente no se ve (tal vez ya se la había devorado el águila y los tlacuilos no la fotografiaron) la leyenda dice que el águila devoraba una serpiente. Pero fue José María Morelos y Pavón y no el alfeñique de Venustiano Carranza, como todo mundo dice, quien por primera vez toma el águila parada en su nopal como símbolo de identidad y la convierte en una bandera de lucha, y que si bien, México todavía no era independiente, al menos lo era en el espíritu insurgente. Y de ahí pal’ real: con serpiente, sin serpiente, con nopal o sin nopal, con encinos y laureles o sin éstos, volteando a su derecha o a su izquierda, de frente, de lado o de tres cuartos nunca dejó de ser un águila encaramada en su nopal y el símbolo de identidad de esta hermosa Patria, hasta que llegó, apenas en el 2000, un soberano pelmazo y le arrancó de tajo la mitad de las plumas, nuestra historia, cultura, identidad y nuestra dignidad. Hoy, afortunadamente, el águila regresó a su lugar con todas sus plumas.

Unas de las más representativas y hermosas, aunque a Felipillo no le guste y que todavía el día de hoy siguen causando estragos en el hígado de los apátridas, son el águila republicana y la juarista, y no sólo por su gran estética sino por su historia. A esta última águila los usurpadores decidieron exiliarla de los billetes de veinte (si hubieran podido hasta a Juárez habrían quitado) por convertirse en el símbolo de la Convención Nacional Democrática y del "Presidente legítimo" (otro al que se le extravió la brújula).

Y para los que todavía dudan en que los artistas no participan ni aportan nada a la vida de este País y que no tienen nada que ver con la historia y la identidad de México, sepan que el Escudo Nacional fue diseñado por el extraordinario pintor y muralista potosino Francisco Eppens, quien, por cierto, también nació en febrero; el poeta y literato, Francisco González Bocanegra escribió el Himno Nacional y el músico y compositor Jaime Nunó realizó la música.

En este escenario de finísimos "patriotas" el pueblo de México, ÚNICO depositario de sus símbolos patrios, tiene restringido el uso de su Bandera y de su Escudo ahora también con cercos militares y policiacos. Si vivieran Vicente Guerrero y Nicolás Bravo ya le habrían puesto a la Bandera de la Plaza de la Constitución las siglas que le ponían a sus banderas: SIERA, Sector Insurgente en Rebeldía Absoluta.

Así que si usted es de los que, cuando observa nuestra bandera, siente mariposas en el estómago y se pone como pavo real henchido de orgullo e identidad, entonces hágase un verdadero patriota y defienda a su país del puñado de traidores que tienen sumida en la miseria a su Patria. Levante la voz, tome protesta, jure lealtad y honor a su Patria y con la Bandera en la mano gríteles de frente: ¡SÍ, PROTESTO!

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Silencios Estereofónicos

Silencios Estereofónicos

"La noche en el maizal", libro de María Eugenia Leefmans, en el que convergen ficción y novela histórica

Por: Félix Morriña

"La noche en el maizal" es una novela histórica que se fusiona con la ficción literaria de corte prehispánico. Esta novela es el reciente libro de la escritora nacida en Caracas, Venezuela en 1944 y asentada en territorio mexiquense desde 1969, María Eugenia Leefmans, el cual de paso vale mencionar, pertenece a la colección de la Biblioteca Mexiquense del Bicentenario, coordinada por el doctor Alejandro Vargas y creada por el actual Gobierno del Estado de México, a cargo de Enrique Peña Nieto.

La sede de la presentación de "La noche en el maizal" fue nada más y nada menos que el auditorio Sotero Prieto del Palacio de Minería de la Ciudad de México, justo donde se lleva a cabo la vigesimonovena edición de la Feria Internacional del Libro.

El crítico literario Miguel Cossío Woodward, quien se encargó de presentar esta novela, mencionó que "La noche en el maizal" es un trabajo literario hecho con maestría y rigor histórico, escrita por una mujer fascinada por la magia de las civilizaciones prehispánicas de México desde que llegó a este país, que le ha otorgado la nacionalidad.

"La noche en el maizal" es una obra imprescindible, porque en ella convergen ficción y novela histórica, gracias a que María Eugenia Leefmans supo encontrar y recrear, con admirable riqueza, las pulsiones eternas de una raza cósmica, cuyas raíces se hunden en un pasado glorioso, mientras que su mirada trasciende, como vuelo de águila, la finitud de los tiempos.

La novela es una fusión excelente de una investigación puntual y meticulosa de poco más de siete años por parte de la autora y la reelaboración poética, a semejanza de los libros de pinturas prehispánicas. Es un libro que nos presenta cuánto fuimos y seremos siempre, porque, como en sus personajes, estamos hechos de la sustancia de los sueños.

"Antes de escribir esta novela, hice primero un poemario de inspiración prehispánica que se llama ‘Muchas lunas después’ (UAEM, 2000) y este libro lo escribí porque me molestaba que Nezahualcóyotl no tomara en cuenta a la mujer, no le escribiera, ni cantara. Entonces, tuve el atrevimiento de hacerlo yo a través de este poemario, en el que hablo del alumbramiento, la luna, la flor de cacao, la flor de maíz, entre otros temas. En este poemario escribí ‘La noche en el maizal’ que con el paso del tiempo decidí que así se llamaría la novela que ahora nos motiva a la charla", acotó María Eugenia Leefmans.

La poetisa, escritora, ensayista y crítica literaria agregó que al momento de estudiar la poesía prehispánica le llamó la atención la princesa Macuilxóchitl, la única poetisa de quien se tiene referencia de aquella época: el reinado del poeta Nezahualcóyotl. La autora de "La noche en el maizal" retomó a esta singular mujer como personaje principal de su novela, la cual anunció en entrevista puede darle continuidad a la historia hasta con dos obras más, pero por el momento dejará vivir en la memoria colectiva la trayectoria de Macuilxóchitl.

Para ahondar más sobre los motivos que orillaron a María Eugenia Leefmans a encontrar dos momentos históricos diferentes del periodo azteca en su novela, que la aleja del rigor del ensayo literario, pero la motivó a dejarla como novela de ficción, basada en los lineamientos de la novela histórica, señaló:

"Sabemos que la princesa Macuilxóchitl es hija del consejero azteca Tlacaélel y tuvo un hijo llamado Cuauhtlapaltzin, de quien se desconoce quién es el padre. Basándome en esta información, se me ocurrió que al ser ella contemporánea de Nezahualcóyotl (1402-1472), los podía hacerse conocer para que se encontraran en ‘La noche en el maizal’. Para hacer esta novela me basé en testimonios de la época, documentos minuciosamente estudiados y con mucha bibliografía que no puse en la novela porque no venía al caso, si ya se explicó que es ficción basada en hechos reales".

María Eugenia Leefmans ha escrito poesía, narrativa, teatro y ensayo. Entre los libros que podemos recomendar ampliamente están "Sobre la tierra extraña" (1999), "Los fantasmas huyeron" (1998), "La dama de los perros" (2001), "Furia melódica" (2005) y por supuesto "La noche en el maizal" (sacado al mercado literario en el 2007). Es considerada en el Estado de México una voz autorizada para hablar de la Décima Musa, Sor Juana Inés de la Cruz.

"La noche en el maizal" es una novela corta (como recomienda deben hacerse los libros en este siglo XXI, según el intelectual Carlos Fuentes), porque en la actualidad la gente vive mucho más aprisa y requiere de materiales accesibles que les enseñe de manera rápida momentos trascendentes. Por tal motivo, las 118 páginas de esta novela se leen prácticamente de una sentada. ¡Disfrútela!

Las razones del diablo

Morricone

Por: Dionicio Munguía J.

Un amigo, hace muchos años, insistió que la música en el cine era un complemento a la historia. En ese tiempo disentía plenamente y juraba que la música, como en los viejos filmes, era solamente un apoyo dramático y poco utilizado. A pesar de que Casablanca, ese film mítico de Bogart, tenía lo que ahora conocemos como soundtrack, piezas que se convirtieron en clásicos, no era precisamente un grupo de piezas que apoyaran en su totalidad a la película. Y ese era principalmente mi argumento.

El ciudadano Kane, a pesar de la majestuosidad y de la historia, usa de manera incidental piezas musicales clásicas, no depende plenamente del sonido, ni su dramatismo se basa en la música. Y ese fue el sentido de prácticamente todo el cine, desde el mudo hasta Walt Disney. Aunque habría que hablar de la excepción: el musical. El primer musical que vi y disfruté fue Calle 42, sencillo y agradable, nada complejo, pero definitivamente la mejor película para comprender este género. Ni dudarlo. Aquí faltarían algunos otros, pero esos bien pueden quedarse en el olvido de mi memoria.

Sin embargo, y para refutar mi teoría, tuve a bien descubrir una película poco conocida fuera de los círculos de cine de arte. Película que no es precisamente un film de imaginación, sino basada en hechos reales: La batalla de Argel. No recuerdo al director ni a los actores principales. La trama es sencilla: la guerra de independencia de Argel contra Francia y los principales acontecimientos de dicha guerra. Pero esa película tenía otro elemento que con el tiempo se convirtió, al menos a mi parecer, en un elemento importante de la cinematografía mundial: la música, y en este caso, compuesta por el inigualable Ennio Morricone.

La persecución en los panales de los edificios del kabash argelino no podía ser tan impresionante sin las percusiones que ideó Morricone, ni la tensión de la manifestación en las calles. Eso fue maravilloso. Poco después aparecería en las pantallas el spaghetti-western El bueno, el malo y el feo, también musicalizado por Morricone y la obra maestra, La misión, con Jeremy Irons como protagonista. Podría mencionar algunas piezas magistrales más, pero sería impedir la búsqueda discográfica del maestro italiano.

Fuera del cine donde se ha desarrollado de manera comercial, Morricone también ha realizado discos que son algo complicado de conseguir, aunque no imposible en este lado del continente. Lo más seguro que con la presencia de Ennio Morricone en México, en próximos días (estar atentos a la programación en los periódicos de circulación nacional), circulen, ya sea en conciertos o en sitios especiales, esos discos que a algunos nos ha costado trabajo conseguir. La apertura de los conciertos de tipo masivo en México en los años ochenta del siglo pasado, ha permitido disfrutar de grupos que, en su momento, no habían conseguido permiso para tocar en nuestro país. Qué bueno que ahora ya se puede disfrutar de conciertos de este nivel. No se pierdan la Morricone, y si van, platiquen.