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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Presentando

Presentando

Vernissage à L’Alliance Française

Por: Silvia Márquez / Toluca

A partir del jueves pasado, la Alianza Francesa de Toluca recibió una nueva exposición plástica para abrir el año.

Vernissage, de Martha Gaytán Iniestra es una colección de acuarelas de mediano formato, donde la autora pretende explorar las posibilidades de dicho medio con temáticas rurales y arquitectónicas.

Enfocada en el color y una propuesta figurativa, Gaytán Iniestra navega entre pinceladas un tanto predecibles y con trazos clásicos de la acuarela, técnica que fue emplada frecuentemente por los pintores diletantes de la segunda mitad del siglo pasado.

Ésta técnica, empleada desde el siglo XV, ha contado con múltiples representantes como Albrecht Dürer o Joseph Mallord William Turner, y permite innumerables posibilidades de composición.

Biblioteca Mexiquense del Bicentenario

Biblioteca Mexiquense del Bicentenario

El descuido en las ediciones y un contenido por debajo del nivel esperado demeritan uno de los proyectos editoriales más ambiciosos del Estado de México

Por: Roberto Bantara / Toluca

Hasta el momento no todos los mexiquenses tienen acceso a la Biblioteca Mexiquense del Bicentenario que, entre sus ediciones, tiene libros que bien podrían ser considerados como joyas por el trabajo que se realizó en ellos.

Un ejemplo es "Conventos mexiquenses, esplendor del arte virreinal", de la "Colección mayor". La empresa Industria Fotográfica Mexiquense propuso este trabajo y se encargo, al parecer, de todos los detalles, dejando la edición al gobierno del estado.

Aquí se encuentran todos los conventos que hay en la entidad. Habla de 29 en total y, en todos, describe un poco de historia, la ubicación y detalles importantes del estilo.

Éstos se encuentran divididos en tres capítulos: "Joyas originales", "Huellas del pasado" y "Un respiro de identidad". Aunque no es tan sencillo entender la clasificación que hicieron, no molesta en lo absoluto ni a la lectura ni a la contemplación.

Antes de llegar a la parte importante, otros tres capítulos sirven de introducción: "Las tierras de América", en la que comienza mencionando a Colón y a los reyes de España y habla de la Conquista y de la Colonia para rematar con un ensayo sobre el escenario actual.

El segundo capítulo está bastante desaprovechado. Da un repaso de las órdenes religiosas, jerarquizándolas, al parecer, por su llegada al estado, pero sin alguna ilustración y dando un repaso muy general por ellas. Eso sí, diciendo quiénes fueron los primeros frailes que arribaron.

El tercer capítulo, y previo al listado de conventos, habla sobre la generalidad de los conjuntos conventuales. En él se describe, también muy grosso modo, la distribución estándar de los edificios. Como el resto del libro, parte del entendido de que el lector conoce poco más de los conceptos básicos y especializados. Pareciera que fue más importante mostrar las fotografías, que hacer un documento para análisis históricos futuros, como otros libros de la Biblioteca.

Sin embargo, con él, el gobierno del estado puede hacer regalos asombrosos que, para quien lo sepa valorar, tiene un valor artístico altísimo.

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Lo bueno

Hasta este momento no se había realizado un proyecto similar. Aunque no profundiza en cada punto, se entiende a la perfección, ya que la idea era generar un único documento que diera fe de los conventos que hay en la entidad.

Lo malo

Se nota el interés por el Consejo Editorial por hacer del libro un objeto hermoso. Sin embargo, la encuadernación es lamentable. El pegamento es corriente y los hilos con los que está cosido se rompen con facilidad. El ejemplar con el que cuenta IMPULSO Estado de México no soportó dos hojeadas cuando comenzó a presentar fracturas en la estructura. Pronto estará roto.

En cuanto a la impresión, en muchas páginas hay "fantasmas", sobreimpresión y, en otras más, manchas hacen que se pierda la atención.

Para un libro de estas características era de esperarse una fotografía única. No es así. Pocas tomas aéreas y, en general, poca estética conceptual y no se nota relación entre la gráfica y el texto. Mientras uno resalta un detalle, el otro no. Sin embargo resulta bellamente ilustrado en conjunto.

Las razones del diablo

Hablar del libro de bolsillo

Por: Dionicio Munguía

En días pasados leí la columna de David Martín del Campo en el Reforma alrededor de los libros de bolsillo y su indudable contribución a la actividad lectora de muchos de nosotros. A pesar de que la calidad del papel no es de larga duración, y de que se vuelven amarillos después del sexto o séptimo año, hemos adquirido ejemplares que al paso de los años, en las librerías de viejo, se vuelven más baratos y accesibles a quienes el presupuesto no alcanza para adquirir ejemplares nuevos o ediciones recientes.

Al leer la nota, fue obvio que recordé la colección de ciencia ficción que coordinara Carlo Fabretti para Bruguera, además de los diferentes autores en lengua española y de otros idiomas que cayeron en mis manos con el paso del tiempo. Aún hoy sigo adquiriendo ejemplares que descubro en librerías de viejo, sobre todo porque son reliquias de un pasado lector o, en su caso, porque son obras que no he leído y no están incluidas en mi modesta biblioteca personal. Libros memorables como Las afueras de Juan Goytisolo, Gatopardo de Lampedusa, El extranjero de Camus y otro buen número de autores diversos, a veces no tan conocidos, o en ocasiones demasiado editados por casas editoriales de gran envergadura.

El libro de bolsillo ayudó bastante a crear un bagaje literario que con el tiempo se ha convertido en necesario para mi función como periodista o coordinador de taller literario. Obvio es que no son la mayoría de ejemplares que existen en mi biblioteca, pero sí un número considerable de existencia. Y como dice David Martín del Campo, debemos sentir admiración por la creación del concepto, porque significó un real acercamiento a la literatura más accesible, o por las implicaciones que tuvo en el crecimiento intelectual de nosotros, esta generación sánduich de la que hablaré en otra ocasión, y que es la nacida entre la modernidad y la postmodernidad tan en boga en el siglo pasado. O sea, la nostalgia pura y sin ambigüedades de quienes crecimos en los setenta con la aparición de las computadoras personales.

Todavía me acompaña un libro de bolsillo en mis correrías lectoras. En ocasiones, como también dice Martín del Campo, es fácil descubrir al lector que trae en su bolsillo, ya sea en el pantalón o en la chamarra, un ejemplar que lee con fruición mientras viaja los minutos interminables de la casa al trabajo o viceversa, y de los sufrimientos que tenemos con la velocidad de los conductores de urbanos en nuestra ciudad. Son tantos los brincos que no es ocasional el que se nos vaya una línea o la distracción por evitar el golpe nos saque de la concentración que llevamos al momento de la lectura.

Pero de que se volvió imprescindible el libro de bolsillo en nuestra existencia, es algo innegable, a tal grado de que muchas casas editoras de renombre o editoriales, marginales o no, chicas o medianas, han usado y vuelto a usar el concepto en sus ediciones para acercar a muchos o pocos lectores.

La OSEM, de gira en 49 ciudades norteamericanas

La OSEM, de gira en 49 ciudades norteamericanas

Con un costo de 27.5 millones de pesos y 67 días de viaje, ésta es la expedición más ambiciosa de la Orquesta Sinfonica del Estado de México

Por: Silvia Márquez / Toluca

A partir del 15 de enero, y durante 67 días, la Orquesta Sinfónica del Estado de México (OSEM) estará de gira por 19 estados de la Unión Americana.

Nueva York, Illinois, California, Florida y Missouri, entre otros, forman parte de los estados que recibirán interpretaciones de compositores mexicanos como Silvestre Revueltas, Carlos Chávez y José Pablo Moncayo; del repertorio español con Enrique Granados, Manuel de Falla y Joaquín Rodrigo, así como del acervo internacional de Ludwing Van Beethoven, Félix Mendelsohn, Robert Schuman, Johannes Brahms, Jean Sibelius y Sergei Rachmaninoff.

Acompañados de tres solistas, el guitarrista Alfonso Moreno, el pianista Leonel Morales y Xon Quon al violín; la OSEM verá concretada la invitación hecha por la Columbia Artists Management hace tres años y medio para visitar Estados Unidos.

Con un costo total de 27 millones y medio de pesos, según dijo el Director General de la OSEM, Enrique Bátiz, "5 aportados por la OSEM, 19 de la Columbia Artist Management, 3.5 del patronato de la orquesta, 1 de la SEP y casi 2 del Conaculta", ésta gira se une a la lista de países en los que ha tocado la orquesta mexiquense y que incluye a China, Polonia, Francia, Alemania, España y Estados Unidos por primera vez en 1985.

Durante la presentación de la gira a la prensa, el Gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, expresó una y otra vez la importancia de la internacionalización de la cultura, principalmente "para crear identidad estatal y que ésta se proyecte al extranjero", por lo que denominó a la OSEM la "gran embajadora de nuestro Estado en la cultura".

Por otra parte, Enrique Bátiz, no dejó pasar la oportunidad de mencionar que las presentaciones de la orquesta en territorio estadounidense son "una misión cultural para la cual no encuentro precedentes", refiriéndose a los 67 días de duración de la gira.

Poco después de la presentación, Bátiz aclaró que a cada músico se le pagarán 80 dólares diarios para alimentos y 60 por concierto.

Y hablando de los músicos, sobre los constantes rumores de tensión en el ambiente de trabajo de la OSEM, Bátiz Campbell sólo dijo "hasta ahorita no hemos tenido ninguna queja por escrito".

Mantarraya

José Cruz, chaman de asbesto

Por: Heber Quijano

Leyendo "Las razones del diablo" del colega Dionicio Munguía sobre el fatídico destino de José Cruz, vocalista y columna vertebral del legendario grupo de Real de Catorce y también recordando otra de Félix Morriña, me invadió, como virus de esa enfermedad aristotélica que es la melancolía, una frágil sensación de desazón, cuyos ecos de blues, woogie y rag timbran todavía en mi juventud con las espinas que ampulan la mente: la poesía de José Cruz.

Si bien él no era el único compositor de las canciones de Real de Catorce, sí era el más comprometido con la música y la poesía. El lector no se dejará engañar, y yo, en abono a mi sinceridad, debo confesarme adicto a Real de Catorce, sobre todo a sus letras, que me han influido un poco. A pesar de los grandes vaivenes en su música y en la misma agrupación, a pesar de la desaparición del magnífico bajista Juan Cristóbal Pérez Grobet o del guitarrista Julio Iglesias, incluso con sus primeros discos incipientes y a veces hasta monótonos. Las razones supuestas de la petulancia y/o los arrebatos de José Cruz no importan. El show debe de seguir.

Irreverente, cáustica, incisiva, maliciosa, libre, así era la lírica de José Cruz. Con su afán de escandalizar a veces, y con otro poco de sinceridad, los halagos al desierto azul de la población fantasma potosina, Real de Catorce, y de su santo patrono, Hikuri, dios del peyote, se estampan en una lógica muy congruente: el poeta, rebelde, pendenciero y dispuesto a conducirse por el camino de los excesos, quiere tomar la batuta del chaman, pero del chaman citadino: en la música, en la poesía, en la vida, el amor y la sexualidad. Los casos son muchos: "La visita del adulto termina ahora/ huellas de esperma seco en tus muslos/ ¿qué escondes debajo de la falda?/ ¿un monte divino?/ a Jesús repartiendo pan y pescado?/ tú pecas y arrebolas de lujuria/ vienes una noche después de misa y gata mía/ necesito amor: ámame".

Las alusiones a una probable castrante educación católica son muy recurrentes: "En las calles todos mastican tu nombre / en los bares saben cuando te tiñes el pelo/ el firmamento huele a tu perfume/ Dios lleva un beso tuyo en los labios/ No es justo, te miro y me deprimo" (Lila). En otras ocasiones quedan explícitas, como el canto mariano de "Niña Virgen María" o en "Pago mi renta con un poco de blues". Por otro lado, al igual que otros cantantes, podemos percibir la influencia de poetas: en este caso de los poetas malditos, de Blake y del propio Jim Morrison, que también sabía bastante de poesía y que incluso ha sido ubicado en un libro sobre literatura de Eugenio Núñez Ang, y de quien toma la actitud provocadora en los conciertos.

Así, pues, con todo el candor amargo del peyote, de la mariguana y el alcohol, "dame de esa medicina, que me ayuda a vivir", José Cruz quedará cabalgando entre los poetas y los cantantes, y en esa linde híbrida que comparten Joaquín Sabina, Silvio Rodríguez, Rockdrigo, Jaime López, John Lennon, Bob Dylan, por mencionar algunos poetas con musas eléctricas, que tanto le hacen falta al círculo musical.

heberquijano@yahoo.com.mx

Las razones del diablo

Las razones del diablo

Para empezar el año

Por: Dionicio Munguía J.

Hace unos días vi por televisión una noticia que me llenó de nostalgia e hizo que mis sentimientos afloraran de manera tempestuosa, es decir, lloré. ¿Y por qué lo hice? Durante una etapa considerable de mi juventud creadora tuve a mi lado la música de uno de los grupos mexicanos más reconocidos en el ambiente, que tuvieron mucha influencia en el blues y establecieron un culto que hasta la fecha sigue existiendo, a pesar de los años y de las costumbres mediáticas que nos ha tocado vivir.

Me refiero, por supuesto, a Real de Catorce, grupo que tuvo mucho que ver con mi acercamiento a la música blusera mexicana y que ahora sigue por ahí, después de tantos años, llenando salas donde se presentan, acarreando a un grupo de nostálgicos (como yo) y vendiendo la misma cantidad de discos cada año sin ser iconos del canal de las estrellas ni de la mariposa azteca. Real, el Real, como le decíamos en aquellos años, ha sobrevivido a miles de circunstancias extrañas y peor aún, a situaciones como la que le sucede a José Cruz, el Pepe, guitarrista y cantante del grupo por muchos años, y que ahora se encuentra postrado en cama, aunque no frustrado ni inutilizado, por la distrofia muscular.

Fue verdaderamente impactante encontrarme con esa imagen por televisión. No esperé que uno de los cantantes más carismáticos que he conocido se encontrara en tal situación, y mucho menos que tuviera la fuerza suficiente para sobreponerse y seguir en la música a pesar de las limitaciones que tiene por su enfermedad. Sí, es de admirarlo, de sentir un amor especial, de escuchar los viejos discos del Real de Catorce y escuchar su voz a plenitud, sin ese leve tartamudeo que ahora tiene y que, definitivamente, no importa en este momento de su vida. Alguna vez estuvimos platicando en la ciudad de Querétaro, cuando el papá de Iglesias, el otro guitarrista del grupo, vivía en la ciudad y asistía a los talleres literarios del Centro Queretano de Escritores.

Alguna vez estuvimos discutiendo sobre imágenes y metáforas, sobre posibilidades del blues en México, a pesar de que no era algo novedoso y que existían grupos y cantantes símbolos como Javier Bátiz, que a pesar de los años y los desaires, insistían en continuar con el camino del blues, de pegar con blues a todos los escuchas, de seguir bluseando en lugares inhóspitos y poco reconfortantes. Verlo así, a Pepe Cruz, en silla de ruedas, con la guitarra en la mano, tocando, fue gratificante y fue el incentivo para escribir esta primera nota del año.

Ojalá y todos fuéramos así, con el coraje suficiente para levantarnos de los golpes y continuar en la brega, con la pasión del arte, en este caso de la música, con las ganas de vivir y ser parte de esta humanidad tan desgastada y adolorida.

Ni modo, Benazir Buttho, para mí fue más importante la visión de Pepe Cruz que tu muerte. Para mí fue más necesario recordar a este músico mexicano que toda tu vida peleando por la democracia. Sin embargo, no puedo dejar de recordarte.

Mantarraya

De cómo nos queda lejos la nomenclatura teórica o la etiquetas fallan

Por: Heber Quijano

Por azares del capricho ha llegado a mis manos, a casi veinte años de su primera edición en francés, El tiempo de las tribus (México, Siglo XXI) de Michel Maffesoli, sociólogo francés en boga por su gran capacidad de síntesis y sus aportaciones trepidantes, al menos para los más heterodoxos, quien también publicó recientemente un artículo con una propuesta semejante a la del libro en la revista Convergencia de la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Autónoma del Estado de México, ambos traducidos por Daniel Gutiérrez, miembro del Colegio Mexiquense. Aquí hay que hacer dos señalamientos. Primero, la importancia académica que ha conseguido en sus más de diez años la revista Convergencia, reflejada en la colaboración de Édgar Morin, Franco Ferratori y el propio Maffesoli, intelectuales de primer orden en el "primer mundo"; segundo, la calidad prevaleciente en algunos de los académicos residentes en el Estado de México y el resultado de sus trabajos.

A propósito de la lectura del libro de Maffesoli y de la presencia en nuestro país de Lipovetsky hace unos meses, he recaído un poco en el tema de la posmodernidad y sus consecuencias. Cuesta trabajo, en verdad cuesta mucho trabajo, asimilar esa condición "posmoderna" de nuestra sociedad actual, sobre todo cuando el término proviene de una cultura netamente occidental de países "desarrollados", ya provenga de la Escuela de Frankfurt, del grupo de Bourdieu, del de Maffesoli o del de Lipovetsky. Entrar en la dinámica de juzgar la posmodernidad de este lado del Atlántico, de este lado del "subdesarrollo", nos debe poner a pensar arduamente en la generalidad de esta postura. Está bien, seré más concreto: ¿puede hablarse de una tendencia a la individualización en los Altos de Chiapas? ¿Podemos entender la dinámica del "hiperconsumo" en las aldeas bolivianas, brasileñas o peruanas? ¿Hay diferencia entre el neotribalismo citadino de ciertos grupos en París, Londres, Barcelona o Nueva York con los grupos indígenas o aborígenes en Asia, Latinoamérica, Australia o África? Vámonos al principio: ¿les ha llegado ya la modernidad a todos? Todo parece ser cada vez más confuso. ¿Tendríamos que hablar entonces de una "posmodernidad en los países desarrollados" o buscar un término más preciso y delimitado geográfica, económica y socialmente?

Claro, el peatón tiene derecho a juzgar mi parcialidad. No es necesario que llueva en todo el mundo para demostrar que ha llovido. Ello no significa que las posturas sobre la posmodernidad sean equívocas; por el contrario, con sus bemoles, la mayoría son muy certeras. Pero en nuestras sociedades (aquí el lector puede poner cualquier ciudad que no sea europea, rusa o norteamericana), tan divergentes, tan disparatadamente opuestas, perimetral y diametralmente, bien pueden convivir la "posmodernidad" consumista, hedonista e individualizante de las grandes metrópolis con las comunidades paupérrimas y los grupos étnicos tanto en los cinturones de miseria o en la indiferencia y desdén de la misma sociedad. ¿Con qué ojos debemos vernos?

Comentarios: heberquijano@yahoo.com.mx

Escaramuza

Escaramuza

De Belén al Zoca York. Una Historia de Navidad

Por: Polo Castellanos

Jesús, después de varias horas de espera consiguió sus patines y a darle al Croos Foot, al Back Spin y al Slalom en la pista de hielo del Zócalo de la Ciudad de México. El niño Jesús, hecho todo un maestro. María y José, sus padres, lo miran orgullosos desde las tribunas. Jesús, apenas sabe leer y escribir porque lo corrieron de la primaria a pedradas por andar predicando la paz. Nunca a entrado a ver los murales de Palacio Nacional que están enfrente, ni a un museo. La policía lo corrió del semáforo del Gobierno Central por andar vendiendo chicles. Sus padres no lo dejan ir a misa sólo, porque su seguridad corre peligro, un tal Heródes lo anda buscando. Anda con una palomilla de doce escuincles, la Policía Federal Preventiva ya los tiene en la mira por "revoltosos" les dicen los Apóstoles.

El 24 de diciembre por la noche nació el niño Jesús, el mesías, el guía y líder espiritual. En la pobreza absoluta y después en la persecusión, se forjarían los grandes valores morales y éticos de un luchador social y un guía espiritual, de un revolucionario. Sin embargo, hoy resulta difícil hablar de tales valores. Los capitalistas los utilizan para su lucro personal y la Iglesia para manipular a sus fieles a su antojo con su doble moral de fe y humildad. Aquí se nos ha vendido que ser pobre, sufrir, vivir en la injusticia y ser perseguido es una dicha porque de ellos es el reino de los cielos. Que manera más cobarde de justificar las atrocidades que se cometen en contra de un pueblo.

La realidad es que el destino del hombre Jesús es el mismo destino que en la actualidad sufren los luchadores sociales que comprometidos con sus pueblos son perseguidos, encarcelados, torturados, enjuiciados, asesinados y desaparecidos por el Estado moderno, burda copia del Estado Romano. La igualdad, la dignidad, la justicia, la dicha, la armonía, el amor… Estarán siempre en peligro mientras estos remedos de romanos sigan en el poder. Y todos, desde Heródes hasta Judas tienen un puesto en los gobiernos, unos por cobardes otros por traidores, pero todos tienen su papel en esta pastorela interminable.

El Herodes contemporáneo que protege pedófilos y esta en peligro su "fama", hasta para decir misa convoca a la intolerancia y arroja las primeras piedras: "¡prostitutos y prostitutas!". Pilatos se sigue desentendiendo de la masacre de Acteal. Judas culpa a los zapatistas de la derrota electoral de sus progresistas y traidores. Y la cultura se reduce al espectáculo público de garambainas folklóricas y la crucifixión del arte, ahora en una cruz gamada, bajo el auspicio y la venia de burócratas gamberros. Mientras los Jesús, como entonces, a salto de mata.

Fechas ideales para las puñaladas por la espalda. Vísperas de vacaciones o vacaciones, los congresos trabajan hasta altas horas de la noche (lo que no hicieron en todo el año) para meterle sus madruguetes al pueblo. Sendos puñalotes una y otra vez, mientras la raza se encuentra en Playa Caleta dilapidando sus aguinaldos. Y mientras corren los cocos adornados con bugambilias de todos colores, otra alza en productos básicos, unos centavitos al majestuoso salario mínimo y otra mentada de madre a la dignidad.

Y todavía le quedan días a este año y con el curriculum que tiene nuestro país podemos esperar cualquier cosa. Desde un levantamiento armado, otra masacre, otro aumento de precios, otra huelga u otro madruguete legislativo. Por lo pronto, no nos preocupemos. Sigámonos ahogando en las playas o para los que no tuvieron ni un peso para salir, no hay problema. El Gobierno de la Ciudad de México, nos hizo el favor de ponernos una pequeña pista de varios millones de pesos al estilo Nueva York, en donde podemos ir a rompernos la cabeza patinando en hielo y "porque la gente así lo pidió" también toboganes y nieve de "a devis" para hacer santacloses. Así nos la gastamos los capitalinos y el país entero en las Fiestas de la Natividad, a volar las posadas, las historias, los cuentos, las leyendas, las letanías, las maravillosas piñatas que poca ya es la gente que las hace con sus manos, en esos cantarotes de barro que les cabe un universo de frutas y dulces. Ahora, ni hablar, estilo ZocaYork, la chilangada a patinar con los recursos que deberían estar en otras prioridades, porque hay otras prioridades, no precisamente jugarle al gringo populista.

Al niño Jesús se le terminó el turno en la pista hielo, entregó sus patines, pero se volvió a formar. ¡Feliz Navidad y un digno y próspero Año Nuevo! ¡Paz a todas las mujeres, niños y hombres y a todos los pueblos de México y el mundo! ¡Paz para la Madre Tierra!