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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Este atractivo patán

Gerardo Tapia  

Por: Edgar León Meléndez

Con una paleta de colores muy mexicanos pero a la vez muy suyos, este tipo suele llamarse Gerardo Tapia. Nació en el Distrito Federal pero no se lo digan a nadie, ya saben como nos va a los que somos de allá, mejor digan que vive en Cuernavaca, Morelos y que estudió en La Esmeralda, a primera vista se ve joven pero todo un profesional. Su obra me sabe a calor y humedad, a eso de pintar en camiseta mientras te tomas una cerveza, pero nunca lo he visto pintar, sin embargo, aunque lo suyo no es precisamente el realismo, me queda claro que conoce el ambiente de bar a ventanas cerradas, unos cuantos músicos amarrados a sus instrumentos nos dan las ideas de que sus lienzos están describiendo la música a la sazón del humo de los cigarros, ambiente que se muestra mejor si regresamos a su paleta de colores. Esos colores brillan de tal manera que vale la pena publicarlos, y de hecho así es: Ha salido en esas revistas donde los ricos y famosos muestran sus casas, lo que nos da a entender que su trabajo es apreciado por quienes pueden gastar en colecciones, razón por la cual, y por que soy un interesado de primera, me voy a hacer su amigo.

Pero me gusta más la obra donde sus personajes parecen sacados de cuentos latinos para niños, buenos cuentos latinos, de hecho, buenos cuentos internacionales. Yo, como hermoso ilustrador gráfico, estoy harto empapado de ilustraciones tan coloridas como las Españolas, las Argentinas, olvídense de los fantásticos dibujantes de Conan el Bárbaro. Regresemos a quien dibuja Bolek y Lolek, allá en la vieja y ahora divorciada por vienes separados Checoslovaquia.

Sus personajes salen de una geometría que te somete a punta de círculos y triángulos a sonreír, sus sandías son tan irreales que dejas por un momento el sabor a caramel macciato y quieres zamparte una rebanada con todo y semillas, insisto gracias a la línea pero también al color (Ya me volvió a dar sed, nada más de acordarme).

Esos amarillos y anaranjados mezclados con azules que van del Cerulio al Ciano, tal vez un simple marino o un cielo de vez en cuando. Así, el señor Efecto Terracota (es un chiste personal que sólo le hace perder el tiempo a aquel que esté leyendo esta parte del párrafo, pero que su esposa, Gerardo, unos de sus amigos y yo, nos llevaremos a la tumba, esperando yo sea el último en llegar) sabe de equilibrio aún cuando el uno punto seiscientos dieciocho se impone en algunas obras, sobre todo. Ni qué decir del pincel, aunque poco se sabe del esfumato en técnicas mixtas, el chico sabe de la disciplina en la pincelada, recuerdo unos rojos españoles pintados en vertical que no dañan a este mi ojo educado (el izquierdo, el derecho lo uso para las mujeres, así parece que estoy coqueteándoles).

Sospecho que lo suyo es el cigarro y los bares, pero su esposa debe de saber mostrarle la vida de día, me explico: sus noches son de jazz, tal vez trova, pinta noches de tranquilidad, pero los días son de familia, de padres e hijos, y parece son los que le quedan mejor, sólo entonces sospecho que el Jerry está enamorado (Ya se supo, te gusta tu esposa, Gerardo ya se supo…).

Como quiera que sea, yo les recomiendo que se paren a ver el trabajo de alguien que si está comiendo de esto, o por lo menos eso aparenta, se ve de buen comer y le gusta el café. Por supuesto, alguien que vive de esto no lo van a encontrar en los museos de aquí, a todos nos queda claro que ni el bellas artes se maneja con conciencia de sus visitantes. De manera que vayan a verlo a una de esas bodegas que sirven como galerías que no son museos… uh… me refiero donde la gente va a comprar o a presumir sus trapos, en el centro comercial, estará por ahí hasta el jueves de esta semana.

Presentando... Bitácoras

Presentando... Bitácoras

Exposición colectiva

Por: Silvia Márquez / Toluca

Foto: Julio César Zúñiga

Directos de la Escuela Nacional de Pintura Escultura y Grabado, La Esmeralda, el colectivo artístico compuesto por Alberto Gutiérrez, Agustín González, Andrea Martínez, Alejandra Ugarte, José Luis Viveros, Karla Castillo y Víctor León, presenta "Bitácoras", exposición que se ayuda de diferentes propuestas plásticas (desde la fotografía directa y construida, hasta la pintura expresionista, la estampa urbana y la escultura).

"Bitácoras" fue uno de los proyectos elegidos en el Segundo Concurso Anual "Arte abierto, Arte para todos" que lanzó el Museo Universitario "Leopoldo Flores" el año pasado (y que en este 2007 ya abrió la convocatoria para el tercer concurso).

La muestra plantea 3 creaciones por uno de los integrantes del colectivo, por lo que en total suman 21 obras que tienen como objetivo mostrar los procesos, dinámicas, estrategias, materiales, descartes y registros de una obra artística antes de ser finalizada.

De tal manera, la exposición tiene tres niveles: en el primero las bitácoras son de carácter bidimensional; en el segundo se pueden observar mesas con acrílicos, a manera de vitrinas y en el tercero las bitácoras tienen una serie de apuntes específicos para el museo.

El resultado es una serie de cajas / bitácoras que muestran el diálogo entre los procesos y estrategias de estos jóvenes creadores.

Genera gran expectativa el Salón de la Gráfica

Genera gran expectativa el Salón de la Gráfica

El propósito del espacio es incentivar un movimiento que marque la importancia de los medios gráficos como herramienta de expresión

Por: Silvia Márquez / Toluca

Foto: Julio César Zúñiga

El pasado jueves se dieron cita en el Museo de la Estampa de esta ciudad una serie de creadores, promotores culturales, estudiantes y público en general quienes fueron testigos de la apertura del primer Salón de la Gráfica del Estado de México. A pesar de la gran expectativa y la respuesta de la sociedad ante la invitación, no estuvieron presentes en la inauguración ni el rector ni el director del Instituto Mexiquense de Cultura, principales promotores del Salón.

Tras una convocatoria lanzada hace unos meses y la revisión de 128 obras plásticas por parte del jurado (conformado por Juan Carlos Pereda, curador del Museo de Arte Contemporáneo Internacional Rufino Tamayo y los artistas plásticos Carlos Gutiérrez Angulo y Alejandro Pérez Cruz), se eligieron tres ganadores, tres menciones honoríficas y los mejores sesenta y nueve trabajos para ser exhibidos.

El premio en Medios Tradicionales "Jesús Escobedo" fue para José Antonio Domínguez López por la obra "Me laceraron, me rompieron, me deformaron y luego desperté en la cárcel"; Ricardo Esquivel Ballesteros se hizo acreedor al premio en Medios Mixtos "Luis González Rivera" con la obra "Ciudad A.H" y por ultimo el premio especial otorgado por el Instituto Mexiquense de Cultura se lo llevó José Rosales Bruno con el trabajo "De la vida a la Muerte".

Las menciones honoríficas fueron entregadas a Elda R Hernández Rodríguez por la obra "Xico", a José Alfredo Coyote por "No mires, no me hagas decir que la vida no me ha dado nada, más que el olor de tu cuerpo" y Josefina Itandehuitl Orta Rosales con "Se renta".

IMPULSO conversó con los ganadores, quienes coincidieron que el vínculo entre las técnicas tradicionales de la gráfica con las nuevas o mixtas que se da en este primer Salón, reforzó el diálogo artístico que entabla el visitante con cada una de las obras.

José Antonio Domínguez dijo que su propuesta se basa en "hacer una semblanza de personajes menesterosos que en nuestra sociedad pasan desapercibidos y son marginales. Trato de reivindicar su imagen ante la sociedad porque existen y son un problema que la aqueja (...) La idea es de que se cree una conciencia en el espectador, de que existen estos personajes y que por una serie de circunstancias tienen ese destino (...) Al exhibirlos en una galería toman una presencia, se descontextualizan y aterrizan en otro lugar, lo que nos hace verlos de otra manera".

Con respecto a la temática de su obra "Me laceraron, me rompieron, me deformaron y luego desperté en la cárcel" y su relación con el arte, el ganador en medios tradicionales explicó que "ya dejamos de lado lo que es el arte por complacencia y yo creo que ya no tiene mucha razón de ser. La gráfica tiene la capacidad de ser versátil; en ese sentido esa es una de las ventajas, de cómo se puede promover una misma imagen y llevarla a muchos sitios (...) Parte de la propuesta que estoy manejando es retomar los medios tradicionales en contraparte de la avalancha de los medios técnicos que nos ha llegado. La gráfica tradicional es la base para todo y se deben de tomar una serie de elementos como el dibujo y la composición que son la columna vertebral (...) Es también un rescate para ver cuales son las virtudes y los alcances, en este caso del aguafuerte, que es lo que estoy trabajando para esta propuesta".

Por otra parte, José Rosales Bruno que con la xilografía "De la vida a la Muerte" intenta explorar esa dualidad de conceptos, dijo que con este tipo de convocatorias, puede "haber apertura", pero a la vez espera "que las autoridades que dirigen esto tengan la capacidad de que se convierta en algo muy serio y no en un lugar en el que sólo se les de el apoyo a los conocidos. Estas puertas abiertas están ad hoc con el momento y si se va por buen camino vamos a tener presencia, vamos a tener identidad plástica visionaria y eso nos va a permitir que la mayoría de nuestros coterráneos cuenten cada vez con más espacios".

Al respecto, advirtió que se "debe tener cuidado" porque "no sé si impulsar a alguien en especial nos dé un resultado de identidad o realmente cambiamos el todo por el nada. Ahí le toca a la gente que está al mando de esto canalizarlo de manera lógica".

En una de las categorías que más llamó la atención, la de los medios mixtos, el ganador Ricardo Esquivel Ballesteros, dijo que su obra "Ciudad A.H", explora el conflicto que existe entre la ciudad y el campo, "el como la ciudad va avanzando y se traga al campo".

Para el integrante del taller de experimentación gráfica La Pintadera, la técnica "no debería importar", ya que "cada quien busca la técnica que le es más prudente para lo que quiere decir (...) pero sí hay cosas que son parte del mensaje como una técnica citadina para un mensaje citadino", dijo en relación con su obra. "En este caso, como el tema era totalmente citadino, era necesario trabajar una técnica citadina. Lo más próximo es el graffiti, pero como mi formación no es como graffitero utilicé el estencil y el aerosol".

La invitación continúa abierta y el recorrido de la gráfica estatal no terminará encerrado entre las paredes del Salón. Por lo pronto, todas las obras se encuentran a la venta y se buscará dar movilidad al trabajo de cada uno de los artistas que están dentro del proyecto.

Las razones del diablo

Las razones del diablo

Kurt Vonnegut

Por: Dionicio Munguía J.

Desacralizador, replicante de un sistema que cada día demuestra su inconsistencia social, Kurt Vonnegut se distinguió siempre por intentar lo no intentado, por incidir en una mentalidad cerrada producto del McCartismo, la doble moral que, según los beats, doblegaba la existencia social como si fuera una lámina de aluminio. La muerte de Vonnegut deja a la ciencia ficción sin uno de sus representantes más polémicos, creador de una obra que desde el principio se estableció como fuera de la norma, alejado de los cánones sociales de la época.
A lo largo de los años recordamos sus cuentos como anécdotas bien contadas, pero nunca nos detuvimos a estudiar lo que proponía. Carlo Frabetti, recopilador para Bruguera, en la colección de bolsillo de ciencia ficción, insistió siempre en la “inquietante mirada de Vonnegut ante un problema social que se quiere etiquetar como demoníaco o simplemente inmoral, cuando en el reino de los animales el incesto como tal es un instrumento para mejorar la raza”, haciendo referencia a uno de los cuentos más inquietantes que Kurt Vonnegut escribió, “La tierra de nuestros padres”, traducido por alguien a quien no se le daba realmente eso de poner títulos.
En ese texto, Vonnegut relata la presencia de un planeta conocido, pero apartado de toda ruta espacial, sin comunicación directa y personal con los habitantes, quienes son golpeados, despreciados, tratados como escoria a la que no se le debe tocar. El personaje principal, un inspector planetario, aterriza por casualidad en ese planeta y descubre un mundo ilimitado de recursos naturales desperdiciados por la Galaxia, además de un pueblo amable y bien educado. Enamorado del lugar, regresa a la sociedad espacial e insiste en abrir puertos de comercio, pero en todos aquellos con quienes habla, va descubriendo una mirada de asco y temor, algo que va más allá de la simple comprensión humana, ese rechazo a tener contacto.
Desilusionado, renuncia a su trabajo y regresa al planeta donde, sin desearlo, descubre el terrible secreto que esconde la gente de aquel lugar: el incesto. Para los habitantes, esa práctica no tiene ninguna repercusión social, como explica el líder, es simplemente una atracción natural, como en el mundo animal, donde los seres humanos, desde la antigüedad, han cruzado a hermanos con hermanas para mejorar una raza.
La explicación racional, declara el líder del planeta, no tiene cabida en aquellos que nos denostan, para ellos somos seres repugnantes, sin pensar que realmente nadie pertenece ni es de nadie. Vonnegut provocó la ira de la liga de la moral en Estados Unidos y prácticamente en todo el mundo, pero defendió a capa y espada cada uno de sus textos. Estar de acuerdo o no, aceptar o no sus teorías, es una cuestión personal, pero su talento como escritor es indudable, aunque en este momento ya no este con nosotros. Descanse en paz.

‘Variedades... Méjico 1900’ cierra temporada con develación de placa

‘Variedades... Méjico 1900’ cierra temporada con develación de placa

La puesta en escena tuvo dos temporadas entre las que sumó setenta representaciones

Por: Silvia Márquez / Toluca

Foto: Emilio Varela Ramírez

Imakinación Teatro sumó un éxito y una puesta en escena más, al concluir el pasado viernes la segunda temporada de la obra "Variedades... Méjico 1900", escrita por Antonio Vanegas Arrollo, cercano colaborador del caricaturista José Guadalupe Posadas y bajo la dirección de Israel Ríos.

Setenta representaciones fueron el número que alcanzó la obra, entre la primera temporada con cuarenta y la segunda, que inició el pasado mes de febrero, con treinta.

Como comentó Ríos al inicio de esta aventura, esta obra "pretende hacer un pequeño homenaje al teatro de revista que se dio a principios del siglo XX en la época porfiriana; pretendemos rescatar esta serie de número que giraban alrededor de sketches cómicos de donde surgieron muchos cómicos muy famosos y donde había presentaciones musicales, baile, magia, todo en la misma función que después evolucionó y se convirtió en los espectáculos de carpa en México".

La historia de "Variedades..." gira en torno a la identidad y la idiosincracia mexicanas, que desde 1900 y antes están presentes en la sociedad de este país.

"Fue muy extraña la selección de los textos. Cuando los leímos encontramos que textos de esa época –1900-, tienen una vigencia en los personajes y en las personas que viven actualmente dentro de una ciudad como esta.

"Yo hice la adaptación del texto, algunas cosas nos muestran esa picardía mexicana y en la adaptación buscamos que mantuvieran vigencia con los personajes" mencionó el director cuya formación proviene de Bellas Artes en la Ciudad de México.

En el Teatro de Cámara y con presencia de Lucila Cárdenas, Secretaria de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma del Estado de México, se develó la placa que significa el cierre para "Variedades..." y en la que participaron en escena Betania Paniagua, Daniela Salazar, José Antonio Flores, Alberto Hinojosa y Arturo Sosa.

Como dijo para IMPULSO José Antonio Flores, actualmente el grupo Imakinación Teatro está finalizando el montaje de "Historia de amor para un histérico mundo" que será dirigido por Israel Ríos y "La danza de la muerte" a cargo de Oscar Alán de la Cruz, mismas que esperan su estreno para mayo y agosto respectivamente.

Pasión Escarlata en La Morada

Pasión Escarlata en La Morada

Presentó nuevo repertorio para demostrar que en Toluca existen propuestas originales con gran futuro

Por: Blanca Ocampo / Metepec

La Morada, espacio cultural que viernes con viernes propone al público reunirse en torno a la música y el arte en la colonia Pilares, presentó la noche del pasado 13 de abril al dúo Pasión Escarlata, integrado por Maribel Cortés y Salvador Niebla.

Surgida en Toluca hace más de tres años, esta comparsa interpretó canciones originales incluidas en su primera producción discográfica, titulada Sol de Luna, además de brindar un adelanto de sus nuevas composiciones.

Difícil de catalogar, la música de Pasión Escarlata hace evidente la exploración de sus integrantes por el espectro multigenérico, desde el jazz hasta la música medieval, pasando por el blues, la música popular española y mexicana, así como el bossanova, para otorgar al público una propuesta diferente.

En ello ocupan principalmente la guitarra en manos de Salvador Niebla –quien además es artista plástico- y la extraordinaria voz de Maribel Cortés, sumándose distintas percusiones como el yembé, instrumentos de origen prehispánico, el triángulo y el teclado.

Las letras aluden lo mismo a experiencias de la vida cotidiana que a temas tan profundos como el amor y la muerte, siempre con frescura y con una vitalidad especial, seguramente emergida de la actitud de este dúo frente al mundo.

Incluidos ya en el catálogo de grupos artísticos de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Pasión Escarlata ha tenido la oportunidad de presentarse en distitnos foros de organismos académicos, así como en diversos festivales y ferias culturales; por mencionar algunos: Festival Internacional de Arte y Cultura Quimera 2004 y Festival del Quinto Sol en este año.

Más de una hora de Pasión Escarlata hizo que los asistentes de La Morada aplaudieran el talento de sus integrantes, de quienes se espera ya la segunda producción y el éxito seguro fuera de nuestra entidad también.

Lumbrales: foro para el arte en movimiento

Lumbrales: foro para el arte en movimiento

Por: Alma Rosa Sánchez Valdez*

Foto: Sergio Sánchez-Hidalgo

El 31 de marzo del año en curso se concentraron diversas manifestaciones de expresiones artísticas en el foro autónomo para el arte y la cultura: Lumbrales. Las actividades oscilaron entre presentaciones gráficas, lectura de poesía, una obra de teatro, música en vivo y el regocijo gastronómico que brinda probar un nuevo platillo que te deja recordándolo. Una tarde-noche toluqueña en la que nuestra atención fue secuestrada por el arte.

Inició tarde, pero contundente, minutos antes de las siete de la noche. El primer manifiesto de cultura fue una llamada de atención para encontrar nuestro umbral, el punto de entrada a nuestras sensaciones. Gerardo Betancourt Alvear, creador de la imagen que representó a Lumbrales en el mes de marzo, propuso al ano como umbral-tabú del cuerpo. Un hombre joven apoyado en sus rodillas y manos, con la cabeza sumergida en una cubeta, representa la percepción.

Para continuar con las imágenes representativas, quince minutos después los espectadores nos aventuramos a conocer la exposición plástica "Sístole, diástole, di bújale" de Eligio Ortiz Santana. Tinta sobre tela formando gestos y miradas a lo largo de casi 16 metros, las cuatro paredes blancas fueron el marco para el largo cuadro.

Las expresiones visuales de los dibujos acapararon las miradas, más de tres suspiramos al observar un papalote en forma de rayuela, atado a la tierra, quizás porque recordamos la obra de Julio Cortazar, Rayuela, que expresa los distintos viajes que emprende el hombre para encontrar aquello que nos hace sentir, nuestro puente para tocar el cielo.

Cuando regresamos al patio del foro nos invitaron a pasar a leer "palabras para evocar a los ancestros", fragmentos de cantos de literatura precolombina, que nos otorgaron en diferentes separadores hechos a mano, ese fue el regalo por nuestra asistencia.

A las 7:30 p.m., acoplándose con el tiempo del programa y para no mantener a los espectadores quietos, nos invitaron a la inauguración de la exposición fotográfica de Guillermo Romero Zarazúa, "Cuerpos trémulos". El autor y la encargada de la curaduría de expresiones plásticas, Erika Leyva, condujeron la charla hacia la labor de los fotógrafos: capturar el momento preciso.

Guillermo Romero empleó otra técnica para capturar momentos, fotografió cuerpos o partes del cuerpo en movimiento, cuando entraron a foco, las imágenes dan la apariencia de ser borrosas, pero ese el objetivo, capturar momentos que no son estáticos, que por lo regular la memoria y el ojo humano no retienen.

8:00 p.m., el turno de Saúl Ordóñez, quien leyó poemas basados en obras plásticas. "Notas para un libro sobre arte", es la unión de dos grandes pasiones para el autor: las artes visuales y la literatura. A través de su lectura llevó a los oyentes a recordar las imágenes de obras de arte y conocer la historia o las sensaciones que produjeron en el autor.

Con el afán de explorar el resto del espacio del escenario de Lumbrales nos llevaron a la calle, a ver la presentación de la obra "CapacidadES", en la que resaltan los problemas de los discapacitados al encontrarse con la indiferencia de los otros. La ausencia de diálogos demostró la capacidad de los actores para crear dramaturgia corporal.

La música en vivo, las sensaciones que despertó en la audiencia y la actuación hicieron que la obra teatral fuera, para casi todos los espectadores, la manifestación de arte que se llevó las ovaciones. El elenco formado por Alberto Orozco, Lucas Demian, Paola Zendejas y Susana Lage, recibieron felicitaciones de casi todos los asistentes.

Después de algunas fallas técnicas que mantuvieron en suspenso el evento por quince minutos, comenzó la lectura de "Danza con otro tambor", poemas de Roberto Fernández Iglesias, quien celebró sus 50 años de haber llegado a Toluca. Los temas fueron varios: su estancia en Nueva York, reflexiones sobre política y lo truculento pero reconfortante de vivir en la ciudad.

Y por fin a las 10 de la noche llegó el momento que esperábamos, probamos el Clemole del Itsmo, que con su aroma nos había torturado por más de una hora. El espacio gastronómico corrió a cargo de Jessica Caballero, que no sólo escribe poesía con elementos de la cocina, sino que también los utiliza para crear exquisiteces.

La interpretación de mi paladar fue: de base, el mole tradicional, ese que se muele en metate, carne de res sin hueso, aderezado con finas rajas de cebolla morada y, el elemento sorpresa, delgados trozos de durazno mezclado en el mole; esto acompañado por tortillas hechas con maíz cacahuazintle negro.

Y para terminar la noche, y empezarla para otros, dieron paso al diseño vanguardista de "Skinny of gold", quien fue el fondo musical para las charlas que siguieron, principalmente con las coordinadoras, Blanca Ocampo y Lorena Romero, a quines había que buscar para felicitar por un despliegue más de Lumbrales.

*Estudiante de la licenciatura en Letras Latinoamericanas de la Universidad Autónoma del Estado de México

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Lumbrales ya prepara para el 12 de mayo una edición especial dedicada al público infantil, donde niños demostrarán capacidades creativas y compartirán juegos con la asistencia también de Juan Manuel Corona, El Grillo Madrugador; la compañía de teatro Bambalinas y el equipo de niños locutores del programa Pin pon papas que se transmite en Uniradio todos los sábados por la mañana.

Última semana del paraíso en México

Última semana del paraíso en México

La exposición "Persia: fragmentos del paraíso. Tesoros del Museo Nacional de Irán", que ofrece el Museo Nacional de Antropología, estará en tierra azteca hasta el próximo domingo

Por: Silvia Márquez / Ciudad de México

El mar Vourukasha era el punto de reunión de todas las aguas. En medio de él crecía el Árbol del Saena o Árbol de Todas las Semillas, madre de todos los árboles y plantas. Ahí estaba el nido del Saena, pájaro legendario que con el batir de sus alas esparcía las semillas que eran distribuidas por el viento y la lluvia por toda la tierra y que creaban la vida en donde germinaban.

Tal es la cosmovisión de la desaparecida civilización persa sobre el origen del mundo. La poética medio-oriental conjuga las historias de Ahura-Mazda (el creador del universo) y desemboca en la historia del pueblo iraní que en la actualidad está envuelto en la controversia internacional de su programa nuclear.

Ésta semana será la última en la que el Museo Nacional de Antropología hospede la exposición "Persia: fragmentos del paraíso. Tesoros del Museo Nacional de Irán", misma que cuenta con 367 piezas (algunas de las cuales nunca habían salido de Irán) de diversa índole: arqueológicas, históricas y artísticas. Dichas obras abarcan desde el Paleolítico hasta la Dinastía Qayar, alrededor de 1925.

El acervo que se encuentra en nuestro país es 60 por ciento más grande que el de las muestras similares que se han presentado en varios países de Europa.

La exposición que se divide de manera cronológica abre con la sala El Paraíso Primigenio, en la cual se ubica al visitante en el contexto geográfico y temporal del inicio de la cultura persa. La reproducción de una estatua de Darío I, rey aqueménida de Persia durante su periodo de esplendor, es la encargada de abrir la muestra y mostrar la precisión de los tallados en granito y la riqueza del arte persa.

El recorrido sigue con El Paraíso Fragmentado, donde se muestra la diversidad geográfica y cultural, así como la cosmovisión de los persas.

La Construcción del Paraíso habla de la construcción del gran imperio aqueménida, mientras que El Paraíso Recuperado muestra la evolución hacia la civilización de Partos.

La Reinvención del Paraíso abarca el periodo sasánida, en donde se alcanzaron los mayores logros de la cultura persa, y constituyó el último gran imperio iranio antes de la conquista islámica de Persia y la adopción del islam como religión en todo el territorio, para finalizar con La Evocación del Paraíso donde se aborda el tema del Islam, antes de salir a una proyección donde Saadi, poeta iraní del siglo XII, recuerda cómo debemos conducir nuestra vida: "Todo hombre es como un hueso, siempre ligado a otro. Juntos, los miembros forman un solo cuerpo y tienen un mismo origen. Si la vida causa dolor a un miembro, ninguno de los otros permanecerá indiferente. Si a ti no te provoca nada el dolor de los demás, no podremos llamarte ser humano".

La exposición organizada por Conaculta, a través del INAH, forma parte del Ciclo Grandes Civilizaciones del Mundo en México, que ha traído a México "Faraón: El culto al sol en el antiguo Egipto", y a la que le seguirán "La Rusia de los zares", "La Serpiente Emplumada" y "Buda Iluminado".