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IMPULSO Estado de México || Sección Cultural

Negocios mortuorios: nueva propuesta del cine mexicano

La segunda y más reciente cinta de Daniel Gruener, ‘Morirse en domingo’, narra una historia en torno a la muerte utilizando elementos de irónica inteligencia

Por: Silvia Márquez / Metepec 

Llegó el domingo para la familia Salas y con ello la muerte del tío Julio. En algún lugar de la Ciudad de México las funerarias hacen efectivo el día de descanso por lo que la familia debe echar mano de los servicios del que resulta ser un ‘zopilote’ que está metido en el negocio de tráfico de cadáveres.

Una serie de microhistorias que se entrelazan, hacen ver a Carlos (Humberto Bustos) que su tío no descansa tan en paz como podrían asegurar las cenizas que recibieron al mandarlo cremar.

Es así como junto al incomprendido Carlos, el espectador viajará a través de los mundillos de tráfico, ajuste de cuentas y la búsqueda desesperada e irónica de cadáveres de los que los ‘vivos’ sacan el mayor provecho posible.

"Morirse en domingo" es el segundo largometraje de Daniel Gruener, quien regresa con una ficción en largometraje después de "Sobrenatural" (1996). Apoyado en elementos histriónicos y narrativos de gran calidad, plasma en la pantalla una historia original en torno a la muerte. Desde la desesperación por la pérdida de un ser cercano hasta situaciones ácidas y punzantes mantienen a tope la ‘rueda de la fortuna’ emocional que creó Gruener.

La cinta representó a México en la competencia de la 54 edición del Festival de Cine de San Sebastián el pasado septiembre, siendo el territorio español el primero más allá de nuestras fronteras en el que se proyectó la película. En México tuvo su estreno en la pasada edición del Festival de Morelia y ahora llegará a las pantallas comerciales éste mes.

"Morirse en domingo" inició su rodaje en abril de 2006 en un billar de la colonia San Rafael en la ciudad de México y el resto de las escenas transcurren entre 53 locaciones en colonias como Tepito, la Del valle, el cerro del Chiquihuite y otras.

La fotografía de Memo Granillo (El crimen del padre Amaro, Aro Tolbukhin y El coronel no tiene quien le escriba) y la dirección de arte de José Luis Aguilar (Santa sangre y Cabeza de vaca) se conjugan para lograr ambientes peculiares, mundos oníricos y a veces de pesadilla dentro de los escenarios urbanos del Distrito Federal. Esto adereza la historia de Antonio Armonía que se nutre a la perfección con las actuaciones de Humberto Bustos (Amores Perros), Silverio Palacios (Y tu mamá también, Sin ton ni Sonia, Matando Cabos) y Maya Zapata (Santitos, La otra Conquista, La Ley de Herodes y De la Calle).

Bajo la supervisión musical de Lyyn Fainchtein (Amores perros, 21 gramos), la banda sonora es un deleite aparte. Además de que ayuda a la construcción de escenarios, cada pieza vale la pena para sumergirse en el abstracto mundo de los negocios mortuorios.

La producción de "Morirse en domingo" costó alrededor de 20 millones, obteniendo siete de Fidecine y la distribución está garantizada por Gussi y Altavista. 

Sin duda, el cine mexicano necesitaba propuestas como la de "Moririse en domingo" después de verse inundado por comedias románticas como "Efectos Secundarios" o "Cansada de besar sapos".

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Ficha Técnica

Director: Daniel Gruener

Guionista: Antonio Armonía

Director de producción: Sandra Solares

Asistente de dirección: Miguel Lima

Vestuario: Marilyn Fitoussi

Maquillaje: Regina Reyes

Sonido: Miguel Sandoval

Efectos: Alejandro Vázquez

Casting: Carla Hool

Editor Gabriel Rodríguez

Supervisión musical: Lynn Fainchtein

Diseño de audio: Andrés Franco

Post-producción: Tlacateotl Mata  


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Sinopsis

Julio Salas muere tras una larga enfermedad, pero es domingo y su familia por dificultades económicas se ve forzada a contratar los servicios de una modesta agencia funeraria. El dueño al hacerse cargo del cadáver lo vende a la universidad. El sobrino descubre el negocio y exige que el cuerpo del tío acabe en el horno crematorio, enamorándose de paso de la hija del incinerador. Esta historia de cadáver que no consigue la paz, está tratada según los cánones de la genuina comedia negra, que el realizador sabe utilizar con habilidad, provocando situaciones muy jocosas con la ayuda de unos actores excelentes.

Mucho humor, diálogos punzantes y surrealismo constante.

Esta película es sobre los mexicanos y este es un país que le sonríe a la muerte, le pone caras, la festejamos, le hacemos caricaturas. El mexicano sabe que con ignorarla no la evitará. Sin embargo, este amor imperecedero trasluce su perplejidad y su miedo a morir, tan arraigado como el de otras naciones. El mexicano se ríe de la muerte para celebrar el hecho de estar vivo y para encarar lo ineludible. Como diría Octavio Paz: "a los mexicanos la muerte nos fascina… nos atrae… nos venga de la vida, la desnuda de todas sus vanidades y pretensiones y la convierte en lo que es: unos huesos mondos y una mueca espantable".

Presenta el Octeto Vocal su más reciente producción discográfica

Barroco, ensayo y conjugación es el título con el que esta agrupación mexiquense dio a conocer un amplio repertorio en la sala Felipe Villanueva

Por: Blanca Ocampo / Toluca

La sala Felipe Villanueva dio la bienvenida a un nutrido público la noche del miércoles, cuando el Octeto Vocal del Instituto Mexiquense de Cultura (IMC) dio a conocer su quinta producción discográfica, titulada ‘Barroco, ensayo y conjugación’, con un concierto cuyo programa estuvo integrado por una selección de las piezas que precisamente componen el disco.

Clément Janequin (c. 1475-1558), Claude Debussy (1862-1918), Zoltan Kódály (1882-1967), Carlos Jiménez Mabarak (1916-1994), Patricio Gómez Junco (1944) y Jorge Córdoba (1953) fueron algunos de los compositores a quienes el Octeto Vocal invocó para ofrecer una muestra representativa al público de lo que puede encontrar en el mosaico coral de ‘Barroco, ensayo y conjugación’, material grabado en el auditorio del museo de Arte Moderno del Centro Cultural Mexiquense durante el verano del año pasado.

El Octeto Vocal, a punto de cumplir seis años de trayectoria bajo la dirección de Alfredo Elías López, está conformado por Michelle Galindo Monteagudo, Tonantzin Ortega (sopranos), Carmen Contreras (mezzosoprano), Raúl Maldonado Lobato (contratenor), Darío Romero Díaz (bajo), Luis Antonio López Hernández (baritono), Jesús Lujambio González y Juan Carlos Osorio Sáenz (tenores), quienes demostraron en el escenario la experiencia adquirida a través de una gran cantidad de conciertos brindados en vivo, tanto en nuestra entidad y país como en otras partes del mundo, entre ellas: Argentina (2002), España (2003) donde fueron acredores a dos distinciones en el 49º Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía de Torrevieja, y en Cuba (2005) siendo invitados especiales en el 25º Festival del Caribe en Santiago.

Del repertorio interpretado en la sala de conciertos Felipe Villanueva sobresalió ‘Esti dal’ del compositor húngaro Zoltan Kódály, por su fuerza emotiva, así como ‘Haiku’ del mexicano Jorge Córdoba compuesta en 1992, por ser una obra basada precisamente en siete textos poéticos de la tradición japonesa traducidos por José Vicente Anaya y que incluyen las voces de autores tan importantes como Basho, Buson, Hokushi, Shiki y Moritake.

Además del sorpresivo final preparado por la agrupación: ‘Huapango’ de José Pablo Moncayo, que por sí mismo tiene la capacidad de despertar el agrado del público, y el famoso danzón Nereidas que sirvio de pretexto para que el coro desplegara cualidades hasta dancísticas con una gran frescura y vitalidad, demostrando con ello el gusto por el canto, por lo que hace el Octeto Vocal con gran aceptación desde hace casi seis años.

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Próximos proyectos del Octeto Vocal

Grabación de "Barroco, ensayo y conjugación" vol. II en el que se incluyan piezas sacras, un disco más de música mexicana y otro en referencia a poetas latinoamericanos.

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Historia discográfica

Travesía, cantos mexicanos

En tono sepia

Efecto Tango

En concierto

Barroco, ensayo y conjugación

El Ojo Criticón. Crítica al Cine Contemporáneo

El Yo Mexican y el fenómeno Oscar

Por: Jorge A. Cid

Desde que se dieron a conocer las nominaciones al Oscar para este año, mucho se ha hablado de los protagonistas nacionales en dichos premios y resulta curioso como la crítica nacional, ha recibido a los tres filmes en las distintas etapas que les han sucedido. También, por otra parte, el nacionalismo que nos invade tras el nombramiento. Por un lado, ¿Hasta qué punto consideramos los Premios Oscar como los más importantes dentro del orbe fílmico? Además de observar la manera como los medios, sobre todo los más vistos por el grueso de la población, reaccionan y trivializan alrededor del fenómeno. Me gustaría hablar sobre los premios en cuestión, y sobre el contexto de los tres filmes, sea en el momento en que llegaron y en el momento actual, en que tienen la posibilidad de ganar en ésta edición del festival de la Academia de ciencias cinematográficas.

Es bien sabido que los premios Oscar han venido demeritando en cuanto a la credibilidad de su postura ante los filmes que presentan, desde hace años el valor agregado que otorgan los premios a una película es básico para el éxito que ésta deba tener en las salas de cine, incluso se vuelven a proyectar filmes que ya habían salido de las salas meses atrás o para sus ventas a nivel casero en formato DVD, incluso para definir la postura que el consumidor deba tener sobre una película en específico. Se ha visto la volubilidad con que los miembros de la academia otorgan premios y en algunas ocasiones evidencian su postura respecto de la política estadounidense y al entretenimiento. Hemos observado la forma tendenciosa con que los premios se otorgan, dependiendo del contexto podemos ver como Michael Moore gana (Bowling for Columbine, 2002), o Tsotsi (Hood, 2005) como mejor película extranjera. En el caso de las películas extranjeras su tendencia ha sido premiar el exótismo que provoca ver una película irakí o sudafricana como si la distancia cultural también puede ser premiada desde la silla del turista gringo que se ensalza de tener un MacDonald’s cerca donde quiera que se encuentre, incluso en Moscú.

En México tenemos la idea de que el reconocimiento que se logre dentro de Hollywood es importante para la trascendencia creativa del cine mexicano. El fantasma de la época de oro del cine nacional cuando, precisamente; todo el glamour del Hollywood en su más alto nivel y prestigio se convertía en el referente de las tendencias cinematográficas a nivel mundial; en ese momento en que el cine mexicano podía competir a nivel de producción, a nivel de guión, incluso a nivel de peso de las estrellas cinematográficas, se ha venido convirtiendo en una obsesión cultural. Como si pudiésemos presumirnos a nosotros mismos que podemos ingresar en los festivales de la nación que nos opaca, salvo en nuestra mexicanidad.

Los Mexicanos que están nominados y más, las películas que se nominan, son de producciones no enteramente mexicanas. No hay una película propiamente mexicana dentro de los premios son Profesionales en el área que se ha podido hacer, mas fuera del país por su propio talento y esfuerzo y porque, además, están dentro del gusto del consumidor norteamericano. Si bien Iñarritu (Babel 2006) es uno de los directores favoritos en los Estados Unidos desarrolló su filme con su propio dinero y en el momento en que se proyectó en nuestro país muchas fueron las opiniones en contra: que el estilo narrativo ya cansó, que no es muy buena, que Brat Pitt no actúa como en sus mejores filmes, que quién es Cate Blanchet. Y sin embargo la consideré una de las mejores películas del año y de lo mejor que ha hecho un cineasta nacional a nivel internacional. Guillermo del Toro merece una mención especial porque superó con creces sus trabajos en el aburrido Hellboy (2004) o en Blade II (2002) y demuestra que se acomoda mejor trabajando con producciones españolas como El Espinazo del Diablo (2001). No sé si le otorgue la academia el premio a mejor película extranjera, sin embargo su trabajo a nivel de Arte es muy bueno. Ojalá que en ésta área sea reconocido, aunque compite con el mediatizado Apocalypto (Gibson, 2006).

Para mí el mejor filme de los tres que se presentan a la contienda abanderando la mexicanidad es Children Of Men (Cuarón, 2006) me parece un filme bastante completo, en el que el discurso es llevado de una manera ingeniosa y donde el guión adaptado no resulta ser una fotocopia al estilo Sin City (Rodríguez, 2005). Técnicamente es una película bien desarrollada, que muestra a un Cuarón versátil que no se quedó como el director de algún Harry Potter o la romántica Great Expectations (1998). Cuarón gusta de adaptar guiones, sin embargo su trabajo más reconocido a nivel mundial resulta ser Y tu Mamá También (2006). Irónicamente y muy aparte de todo éste gran currículum, resulta ser el que menos se le ha reconocido, como si no tuviésemos la capacidad de observar la enorme producción que tuvo que dirigir, la propuesta visual, de la que mucho se le debe a Emmanuel Luvezki. A quien por cierto no se le ha reconocido su trabajo dentro de los premios.

¿De qué sirve para nosotros que el trabajo de los compatriotas sea reconocido en los Oscar’s si no apreciamos los premios y reconocimientos que han obtenido en festivales más serios, más imparciales y que dejan de lado lo políticamente correcto para aislar el filme en su contexto y su espacio? Ojalá que alguno de los tres, que alguna de sus películas ganen algún premio, así, quizás dejemos de lado esa obsesión por ver algún oscar en la sala o estudio de algún cineasta que tenga en su acta de nacimiento la nacionalidad mexicana. Así, tal vez, la voz ajena nos otorgue el derecho a pensar que el trabajo de un cineastas mexicano vale tanto la pena como para presumirlo a nivel mundial.

¿Qué pasa con gente como Reygadas (Batalla en el cielo, 2005) Amat Escalante (Sangre, 2006) o Carlos Bolado (Solo Dios Sabe, 2006) que muestran una visión particular y tienen una propuesta narrativa atrevida? ¿Necesitamos que Hollywood nos los presente para reconocerles el trabajo? ¿Después de los Oscar diremos que sí, es verdad, Babel es buena? ¿Que a pesar de los problemas con Guillermo Arriaga, Iñarritu se merece el Oscar? ¿Que el mejor director mexicano es Guillermo del Toro porque El Laberinto del Fauno es una excelente película? (que sí lo es). Suerte para superar esta obsesión.

Comentarios a jorge.cida@gmail.com

Las razones del diablo

El caos

Por: Dionicio Munguía J.

Dentro de poco sabremos si la capacidad de los cineastas mexicanos ha llegado ya a los niveles que de ellos se espera. Por un lado, González Iñárritu, con Babel, se instala por primera vez dentro de las nominaciones del Oscar con un total de siete, cosa nunca antes lograda por una película mexicana, entre las que destacan la de mejor película, mejor director y mejores actrices de reparto. Muy pocas veces o ninguna, una película dirigida por un mexicano había sido tan nominada en esta fiesta del cine norteamericano.

Guillermo del Toro, con El laberinto del Fauno, se enfrenta por séptima ocasión a la nominación para mejor película extranjera, aunque esta ocasión es más factible que lo gane que las seis anteriores nominaciones, aunque existan un par de películas, al menos una, que es un clásico dentro del cine mexicano. Me refiero por supuesto a la primer película que fue nominada para un Oscar: Macario, con la actuación de Ignacio López Tarso. Y la otra película a la que me refiero es más reciente: El crimen del padre Amaro.

Dos directores, dos visiones del cine, lejos de la folclórica visión que en los años de la época de oro del cine nacional se tenía. Es cierto que existe un modelo a seguir, que según los acérrimos críticos que viven de las glorias pasadas, es sólo la visión hollywoodense del cine, sin la idiosincrasia que revestía las películas del siglo pasado. Tenemos que aceptar que aquella fue una época crucial para el desarrollo del cine en México. Que sin esos directores, actores y actrices, fotógrafos y guionistas, no tendríamos el cine que tenemos, aunque éste no sea mucho.

Pero eso quedó en el pasado. La actualidad en González Iñárritu, Del Toro, Cuarón y algunos más que surgen y surgirán en algunos años. Que si Babel no gana este año un Oscar importante, es factible que en unos años más la industria norteamericana del cine se tenga que rendir ante el empuje de los latinos no criados en Estados Unidos, no forjados en sus escuelas de cine o universidades, sino formados es nuestros países con una visión diferente, con un empuje que va más allá del simple desarrollo de un tema, para adentrarse a una complejidad, como lo es Babel, o una fantasía impresionante como la película de Guillermo del Toro. Por primera vez en muchos años seguiré con atención una ceremonia en donde se le ha quitado la libertad de expresión, tan famosa en gringolandia, pero que Míster Bush ha decidido que es peligrosa.

De verdad tengo muchos años sin ver, ni por casualidad, la entrega de los oscares, pero este año, sólo por Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro lo haré. Y cruzaré los dedos para que, por primera vez en la historia del cine en México sean dos o tres o cuatro o cinco o los que sean, los oscares que se traigan para acá. Suerte.

Entregan primer estímulo económico del año a 62 artistas de la entidad, becarios del FOCAEM

Gasca Pliego reconoce que el fondo es insuficiente: declaro que el IMC hará lo posible para que pueda incrementarse y con ello tener mucha mayor capacidad de respuesta para estimular la creatividad en el Estado de México

Integrantes de la comunidad artística, reconocidos en años anteriores, consideran un acierto la continuidad del programa a pesar de que también observan falta de difusión de los proyectos y el bajo monto de las becas

Por: Blanca Ocampo / Toluca

El día de ayer, en el Ágora del Museo de Antropología del Instituto Mexiquense de Cultura (IMC) se llevó a cabo la ceremonia oficial donde 62 artistas y creadores de siete disciplinas en seis categorías, beneficiarios todos de la 11ª edición del programa de estímulos económicos del Fondo para la Cultura y las Artes del Estado de México (FOCAEM), recibieron la primera ministración mensual de la beca que respaldará sus proyectos a lo largo de este año.

Además de los becarios, al acto concurrieron autoridades culturales de nivel estatal y nacional, así como tutores, miembros del jurado y del comité técnico; entre ellos Agustín Gasca Pliego, director general del IMC; el maestro Eugenio Núñez Ang, escritor y crítico de arte; Carlos Olvera, director del Museo de Arte Moderno del IMC; Virgilio Valle, director de la Orquesta Sinfónica del Estado de México y Eduardo Osorio, escritor y presidente del Centro Toluqueño de Escritores.

En su oportunidad, el Secretario Técnico del FOCAEM, Rogelio Veytia, afirmó que los logros de la convocatoria fueron resultado de un "trabajo de equipo, de esfuerzo conjunto entre gobierno y sociedad, con el compromiso inalterable de hacer de nuestro entorno un espacio propicio en el que la educación y la cultura se confirmen como el eje que nos permita transitar hacia mejores condiciones de vida".

Lo que dio paso a las palabras del representante del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), quien resaltó que este programa de estímulos "brinda aliento para que los creadores continúen con su importante labor" reconociendo la jerarquía del trabajo creativo; para concluir con una cita del escritor Carlos Fuentes:

"Hemos enfrentado crisis políticas y económicas a lo largo de nuestra historia, pero la actividad artística y cultural no se ha interrumpido nunca. Somos herederos de treinta siglos de arte mexicano, de tres mil años de continuo y espléndido desarrollo artístico del que muy pocas naciones pueden vanagloriarse".

El programa continuó con una intervención musical del guitarrista Francisco Villegas Guevara (becario en tres oportunidades del FOCAEM), acompañado por la percusionista Elizabeth Magaña.

Después de lo cual tocó el turno en el micrófono a Agustín Gasca Pliego, quien comentó que el jurado a cargo de la selección de los proyectos ganadores, entre un total de 336 propuestas evaluadas, estuvo "integrado por distinguidas personalidades del mundo de la cultura y el arte, no solamente del Estado de México, sino también del D. F. y a nivel nacional, fueron ellos los que consideraron que sus propuestas tenían la dosis de creatividad y talento, pero también de emoción, suficientes para hacerse acreedores a uno de los 62 estímulos señalados en la convocatoria".

Agregó que "a la fecha, este programa ha entregado a lo largo de estas once convocatorias un total de 539 estímulos", gracias a los recursos destinados por parte del gobierno federal, a través de Conaculta, y del gobierno estatal por medio del IMC, "para preservar y promover la cultura en todas las disciplinas".

También señaló que el presupuesto para este programa en nuestra entidad "conforma el fondo más grande del país para este tipo de proyectos, sumando en esta emisión un total de 2 millones 900 mil pesos".

Sin embargo, reconoció que "es evidente que un fondo de esta magnitud, aunque es el más grande del país, es totalmente insuficiente para atender la demanda y las inquietudes de todos nuestros creadores del Estado de México. Por ello, durante el año, vamos a promover con Sergio Vela, el director general de Conaculta, la posibilidad de incrementar este fondo de manera importante, hasta el límite de los recursos obviamente de Conaculta, pero declaro que el IMC hará lo posible para que estos cerca de 3 millones puedan incrementarse y con ello tener mucha mayor capacidad de respuesta para estimular la creatividad en el Estado de México".

Lo que arrancó una ola de aplausos por parte de la concurrencia, la cual atendió finalmente la entrega del primer cheque a cada uno de los 62 artistas distinguidos este año por el FOCAEM.

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A continuación se presentan las opiniones de algunos artistas que han sido becarios del FOCAEM en años anteriores, respecto a las cuestiones perfectibles y los aciertos del programa de estímulos.

Eduardo Bernal (artista plástico)

Es un apoyo muy bueno. Cuando yo la obtuve fue la primera generación de becarios y me dio mucho gusto que se hayan implementado en el Estado de México este tipo de programas, ya que fue uno de los primeros estados de la república en hacerlo.

La beca del FOCAEM me permitió llevar a cabo el trabajo de investigación pero sobre todo producir al final algo.

Como pertenecí a la primera generación en recibir esta beca no estaban tan organizados y creo que eso afectó el trabajo. Además me gustaría que hubiera tutores más especializados, que estuvieran inmersos en la producción contemporánea en general y no estuvieran solamente en el ámbito local, esto ayudará a renovar el apoyo.

Después no metí más proyectos por cuestiones de trabajo, después empecé a trabajar en la Universidad y en otras cosas, además porque yo ya había obtenido la beca y creo que se debe reconocer que la gente joven es la que tiene que trabajar en este tipo de proyectos.

Juvencio Larrañaga (fotógrafo)

Los proyectos ya tienen seguimiento, pero deben tener mayor difusión. Debe hacerse una valoración de los proyectos realmente sustentables y que aportan a la cultura del estado, pues hay proyectos que deben tener seguimiento especial y proyectarlos a otros estados; la mayoría termina el ciclo y terminan escondidos. He visto proyectos mediocres y muy buenos, se debería hacer una junta para valorarlos y difundirlos más, así como buscar el apoyo de la iniciativa privada para difundir los buenos.

Un acierto es que es interesante que se apoye tanto a jóvenes como a gente con trayectoria, pero a nivel de instituto, teniendo tantos foros, generalmente se les olvida y no se propicia que los proyectos se difundan en nuestro mismo estado. Estamos generando cultura pero no la estamos difundiendo entre nuestros niños y jóvenes.

Gerardo Lara (cineasta)

Una de las cuestiones es que es muy escaso el recurso destinado para este tipo de apoyos. Es realmente muy poco lo que se puede hacer con el dinero que dan, sobre todo hablando de los terrenos del cine y video. Por otro lado, las divisiones entre las categorías y las diferentes especialidades podrían ser más precisas. Es insuficiente hasta el momento la difusión, debería haber más conocimiento de lo que se hace.

Siempre es importante que existan estímulos para jóvenes creadores, pero también para todo tipo de creadores. Es importante y bueno que existan estos estímulos. Es bueno que después de que había desaparecido cine y video de la convocatoria, volvieron a aparecer en años recientes, eso me gusta, es un acierto.

Yazmín Tapia (directora teatral)

Desde el momento en que se adquiere el apoyo hasta el año siguiente, si ya está el producto que las autoridades los vean y que se vea que el becario desquitó el apoyo. En teatro, por ejemplo, salen ocho o seis becas, de las que sólo vemos una o dos y no se sabe nada. Hay una falta de atención de quien da la beca.

El monto económico nunca va a ser suficiente porque un producto creativo siempre lo puedes estar reelaborando, pero es bueno que existen los apoyos.

Hay muchos espacios, como el caso de los museos, pero también el creador debe sentar bases reales del producto y ver la factibilidad de espacios: no puedo pedir un teatro si no lo hay.

En cuanto a tutoría he tenido muy buena experiencia con el apoyo del maestro Carlos Olvera al aportar su conocimiento y experiencia, además de estar al pendiente del desarrollo y logro del proyecto.

Es un acierto la continuidad del programa, pero se necesita más presencia de las autoridades porque es un trabajo entre dos: institución y creador, y falta interés por ver los productos para ver si valió realmente la pena y es interesante que el público en general conozca los productos.

Oliverio Arreola (escritor)

La difusión me parece que esta bien, en general me parece bien, aunque debería haber presencia a nivel nacional por parte de los tutores para enriquecer las propuestas.

En las primeras becas lo que se hacía era someter a concurso los resultados de los becarios y se publicaban según la selección que hacían los dictaminadores. En la actualidad ya no se hace, igual se pudiera retomar: someter la obra terminada a concurso para ver si el IMC la publica.

El monto está bien, se trata solamente de un estímulo, pues no son propiamente becas par vivir.

Amelia Suárez (escritora)

En general creo que se podría hacer un poco más de difusión al término de haber recibido la beca, que en alguna ocasión pudieran los becarios dar a conocer el trabajo que llevaron a cabo durante un año.

Por otro lado, también sería conveniente que se considerara aumentar el monto de la beca porque realmente sí es un monto bajo en comparación al que se da en otros estados, concretamente en el D. F., incluso en la misma categoría se destina más del doble.

Me parece que es un buen apoyo, las becas se dan en tiempo y forma, el trato es bueno y es una buena oportunidad para que la gente haga otro tipo de cosas apoyados por ese estímulo, eso en mi opinión está muy bien.

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Con una muestra de 24 becarios, de un total de 62

41.6% solamente cuentan con la beca como ingreso económico

58.4% tiene otra fuente de ingresos al impartir clases y emplearse de manera independiente en su área artística.

Presentando / "En memoria de Gonzalo Ceja"

Presentando / "En memoria de Gonzalo Ceja"

Por: Silvia Márquez / Toluca

A partir del viernes pasado y hasta el 28 de marzo estará expuesta la obra del pintor michoacano Gonzalo Ceja en el Centro Cultural Universitario "Casa de las Diligencias".

La exposición es resultado de la sugerencia del jurado del Primer Concurso Arte Abierto Arte para Todos (convocatoria que abre cada año el Museo Universitario Leopoldo Flores desde el año 2005) y es el primer trabajo en conjunto del Museo y la Casa.

La muestra está formada por 40 pinturas bidimensionales de pequeño y mediano formato, en técnicas que van del acrílico sobre tela a la mixta sobre papel. Su estilo está fuertemente marcado por el realismo mágico y la pintura de Remedios Varo y Arturo Rivera.

"En memoria de Gonzalo Ceja" es también un homenaje póstumo al fundador de las Bienales Guadalupanas y ganador del Premio ARIEL por el diseño de la escenografía de la película "Como Agua para Chocolate", que falleció hace dos años. 

SILENCIOS ESTEREOFÓNICOS

"De mi sangre hasta tus cuchillas" o la influencia de Alejandro Jodorowsky en El Columpio Asesino

Por: Félix Morriña

Con tan solo dos discos en el mercado ("El Columpio Asesino", 2003 y "De mi sangre a tus cuchillas", 2006), el apoyo de la prensa especializada de su país de origen (España) y de México, más la buena reputación de los conciertos y su aportación al rock en la Lengua de Cervantes, El Columpio Asesino es una agrupación a la que hay que ponerle mucha atención a lo que haga porque resultó una excelente sorpresa en la música contemporánea.

Me tocó presenciar uno de sus tres conciertos de su gira por México, el ofrecido la noche del pasado jueves 25 de enero en el Hard Rock Live del Distrito Federal (los otros recitales fueron el viernes en Guadalajara y el otro se llevó a cabo el domingo 28 en el Foro Alicia de la Ciudad de México), donde tocaron al lado de los mexicanos San Pascualito Rey y los neoyorquinos de Elk City.

Desafortunadamente, los seguidores del sexteto navarro en el Valle de Toluca no pudieron presenciar su música en vivo porque el organizador en esta parte del país no pudo con el paquete y tuvo que cancelar dos días antes de su presentación en el restaurante bar La Mecha de Metepec, fichada para la noche del sábado 27 de enero.

El pretexto fue que el local de la Plaza San Isidro no cumplía con los requerimientos básicos para efectuar el concierto en un espacio poco idóneo para disfrutar a una banda de este nivel. A los músicos les molestó la actitud del organizador y de los dueños del lugar por la falta de profesionalismo.

Ellos estaban muy interesados en tocar para su audiencia mexiquense en un foro pequeño para intimar con sus seguidores. Es más, la promoción de su segundo disco "De mi sangre a tus cuchillas" (Astro Discos, 2006) está pensado para recitales de no más de mil asistentes. A La Mecha le caben cuando mucho 200 personas, lo cual hubiera sido genial para la gente interesada.

De consuelo para los melómanos mexiquenses, puedo decir que el concierto de la noche del jueves fue estupenda porque no estuvo hasta el tope el local de Reforma y Campo Marte, Polanco (al que le caben incómodamente mil personas y esta vez hubo aproximadamente 350 almas), lo que permitió disfrutar tranquilamente la propuesta de la agrupación española por espacio de poco más de una hora, tiempo suficiente para entender de qué están hechos y que su eje musical tiene muchas bases experimentales.

En su música podrás descubrir que sus influencias rockeras están fundadas en Pixies, The Clash, Iggy Pop, Sonic Youth y los Dead Kennedys por mencionar algunas bandas de importancia, como también te darás cuenta que hay mucho del literato, dramaturgo, cineasta, tarólogo, novelista y terapeuta chileno Alejandro Jodorowsky.

La influencia de Jodorowsky en El Columpio Asesino radica principalmente en el baterista, vocalista y compositor Albaro Arizaleta, quien es fiel lector del sudamericano y lo toma como su guía moral y espiritual. Arizaleta asume la influencia de Alejandro, sobre todo porque una frase que puso por dedicatoria en el libro de su autoría "La danza de la realidad", terminó afectando al músico.

La frase que puso Alejandro Jodorowsky dedicada a la banda y a su baterista fue: "De mi sangre a tus cuchillas, para El Columpio Asesino". Desde ese momento, Albaro Arizaleta supo que el nombre del segundo disco de su agrupación tendría que ser precisamente ése y todo el proceso creativo, el de producción, post producción y hasta la salida al mercado tendría que estar marcado por Jodorowsky.

Este segundo material está integrado por 11 cortes más un desliz sonoro (o bis, como quieran llamarle) con una estructura que permite a cada rola tener su propia unidad, su propia identidad sonora y al mismo tiempo todo en su conjunto es una pieza suficientemente armada para ser un concepto disco que va más allá del rock básico, la electrónica, el pop y la experimentación.

Si el disco termina por gustarte, en vivo estos navarros te atraparán, porque además se presentan con atuendos hasta cierto grado ridículos o con vistosa comodidad hogareña. El guitarrista aparece con un bata y con una barba de semanas, totalmente despeinado; el bajista como si estuviera haciendo labores de restauración casera.

El saxofonista viste como Elvis Presley; el tecladista como todo un new wave trajeado; el baterista pelón y con sombreros tipo Tardán haciéndose el importante y el otro guitarrista como cualquier hijo de vecino los domingos de cruda. Todos ellos se hacen llamar Albaro, Raúl, Markos, ION, Chive e Iñigo.

No suelen hablar mucho en las conferencias de prensa, porque creen que no es necesario ahondar en algo que debe escucharse todo el tiempo. En las entrevistas contestan lo necesario e invitan a la gente a que se atrevan a verles tocar y a que compren su disco. Les ha ido bien hasta eso sin tanta alharaca.

De lo que sí estamos seguros es que esta banda está basada en los hermanos (Albaro y Raúl) Arizaleta, Xabier "Txibe" Ibero y Markos Tantos. Los demás son importantes, pero ellos lo saben y con eso basta, por lo que es innecesario agregarlos a las listas de créditos.

Lo que sí mencionaremos son las canciones que interpretaron esa velada. Todas ellas muy buenas: "Edad legal", "La perra del hortelano", "El regreso del evangelista", "La zorra", "No llores más", "Floto", "Pacífico" y "La caja de música". En todas ellas hay un fuerte contenido sexual, altas dosis de humor negro, soledad y salvación.

Sobre el nombre de la banda, nunca han determinado el motivo, ni el por qué decidieron llamarse de esa manera. Para algunos suena ridículo, tonto, sin significado, pero para otros les insinúa pederastia, pedofilia, música incidental, infantil, pero también de filme de horror. Ahora ya saben que se trata de un sexteto navarro que hace buena música rock.

Decepcionante concierto de Ruth Mireles

A pesar de presentar un repertorio conocido y coreado por el público, la cantante que pertenece al elenco artístico de la UAEM mostró carencias técnicas y escénicas, lo que abre el cuestionamiento sobre la calidad de dicho elenco

Por: Silvia Márquez / Toluca

Los programas de mano marcaban 17 años de trayectoria, la próxima grabación de un disco, presentaciones en España y la promesa de un homenaje a la música mexicana.

Los músicos en escena y el público en la Sala "Felipe Villanueva" fueron el marco para la apertura de la temporada 2007 de presentaciones del elenco artístico de la Universidad Autónoma del Estado de México, pero lo cierto es que la voz de Ruth Mireles no brilló como se esperaba, al contrario, decepcionó.

Durante su presentación estuvo acompañada de los músicos Joas Mireles, Bárbara Medrano, Eduardo Medrano, Marco Aulario Mireles, Pablo Masariegos, Víctor Palomino, Víctor Corona, Estuardo Díaz, Isaac González y Francisco Medrano, con quienes hizo un recorrido por las composiciones de B. de Jesús García, Melecio Morales, Ricardo Palmerín, Emilio D. Uranga, Alfonso Esparza Otero, Jorge del Moral, Rubén Fuentes, Guadalupe Trigo, Gonzalo Curiel, Álvaro Carrillo, Armando Manzanero y Conzuelo Velázquez.

El programa elegido fue el único soporte del concierto y la popularidad de las piezas fue lo que hizo que el público coreara las canciones e incluso pidiera dos ancores.

A pesar de formar parte del catálogo de la UAEM desde 1989, la cantante se presentó en su primer concierto en un escenario como la Sala "Felipe Villanueva" y, además, mostró carencias técnicas y escénicas, lo que abre el cuestionamiento sobre la calidad de dicho elenco.

En el comunicado de prensa 0083, firmado el 23 de enero de 2007, el director de Promoción Artística, Francisco Javier Flores Calderón dijo que los grupos y solistas que integran el catálogo artístico de la Universidad se someten a criterios estrictos para mantener su permanencia, lo que "nos obliga a responder ante el grupo, en cuestiones de capacitación a través de cursos, apoyo con vestuario o instrumentos musicales, y en este sentido hay una mayor exigencia también en sus presentaciones ante la comunidad".

El concierto ofrecido la noche del jueves tuvo desajustes no sólo en el ámbito artístico, sino también en la logística. Cambió de sede varias veces hasta poco antes de la fecha de la presentación, el sonido fue instalado minutos antes de que iniciara el concierto, los músicos sólo tuvieron tres ensayos y ninguno de ellos en la Sala ni con sonido. Además, se reveló que del presupuesto solicitado para el concierto, sólo se concretó el 10%.

Lo anterior, además de significar un factor que desanima a los músicos, también repercute en la calidad de las presentaciones que presenta la UAEM como parte de sus actividades culturales más importantes.